lunes 21 de septiembre de 2020

Marilyn Monroe La diva que se convirtió en ícono de Hollywood
Sociedad

Marilyn Monroe La diva que se convirtió en ícono de Hollywood

En agosto de 1962, la rubia de 36 años apareció muerta en su residencia en el exclusivo barrio de Brentwood.

Marilyn Monroe La diva que se convirtió en ícono de Hollywood

Marilyn ganó notoriedad y fama posando desnuda para almanaques, antes de consagrarse actriz. Sus matrimonios con el as de baseball norteamericano Joe DiMaggio y con el famoso autor teatral Arthur Miller fueron motivos de gran publicidad, así como sus romances con varias personalidades. Artísticamente, mereció el elogio de la crítica por su actuación en las películas "Asphalt Jungle", "Bus Stop" y "Some like it hot".

En sus conversaciones,<strong> la actriz se refería sin reservas al de su trágica niñez </strong>y de la pobreza en que vivió antes de consagrarse en <strong>Hollywood</strong>.

Había nacido en uno de los suburbios más bajos de Los Ángeles. Su madre tenía un cargo técnico en un estudio cinematográfico. A su padre jamás llegó a conocerlo: había muerto en un accidente automovilístico.

Ante la imposibilidad de su madre de atenderla, Marilyn vivió su infancia en una sucesión de hogares adoptivos y orfelinatos. A la edad de 15 años, se casó con DiMaggio, de quien se divorció nueve meses más tarde. En 1956 contrajo enlace con Miller, de quien se separó en 1961.

Su actuación en la película "All abaut Eve" llamó poderosamente la atención de los críticos. Muchos creen que Marilyn fue la inspiración de la película "The Goddes" (La Diosa) y en general pocos dudan que Miller escribió para ella "The Misfits" (Los Inadaptados). "The Misfits" fue la última película filmada por Clark Gable y fue estrenada poco antes de anunciarse la ruptura del matrimonio de Marilyn con Miller. En esa oportunidad, las columnas periodísticas de Chismes cinematográficos decían que Ives Montad y Marilyn Monroe estaban viviendo un romance. El actor y cantor francés negó los rumores y regresó a París con su esposa, la actriz Simone Signoret.

La fama no atenuó los problemas de la estrella. En 1957, en los primeros meses de embarazo perdió a su hijo. Su conflicto con la 20th Century Fox también fue atribuido por ella a razones de salud.

Frank Sinatra y Dean Martín evidenciaron interés y preocupación por los problemas profesionales de Marilyn. Amigos de la estrella revelaron  que ella estaba atravesando un periodo de gran depresión. Últimamente estaba constantemente acompañada de su peluquero Julius, quien también viajó con ella a Europa.

A mediados de 1950, Marilyn fue una de las estrellas cuyas películas encabezaban la lista de recaudaciones de boletería y estaba en condiciones de exigir los sueldos más elevados.

En 1953 y 1954 fue considerada la estrella femenina de mayor atracción de boletería. "Some like it hot", protagonizada por ella, es una de las películas que recaudó más dinero en la historia de la cinematografía.

No lo tenía todo

"Jungla de asfalto" fue el título de una de las películas que la llevaron a la fama. Y justamente, en la jungla de asfalto, fue donde perdió la vida la bella, la rica, la cortejada, la admirada y aplaudida Marilyn. La que -al decir de los dinámicos representantes de artistas de ese alucinante mundo hollywoodense- "lo tenía todo".

Ahora sólo queda de ella el recuerdo de su rostro hermoso y lleno de gracia, de su cuerpo gentil ondulando en el estrecho ámbito de los telones cinematográficos, de su voz plena de seducción -a pesar del "slang"- resonando en los altavoces en la penumbra y estas modestas crónicas periodísticas que, desde todos los diarios del universo, más que el tono de obituario pretende resucitar su encanto inefable con el acento conmovido de la peña folclórico.

Lo tenía todo. Belleza, fama, dinero, talento, porvenir. Y había partido del cero absoluto. De la niñez desvalida en orfelinatos y hogares provisorios, de la pobreza del suburbio donde los ángeles estaban solamente en el nombre de la ciudad dorada, de la desnudez total de medios y posibilidades. Quizás por eso, como un símbolo, advino a la popularidad como mujer a través de la desnudez de su cuerpo en la policromada representación de almanaques de bolsillo.

Eva de nuestro tiempo, fue en "Todo acerca de Eva" que dio el gran salto desde la vulgaridad de la modelo inerte a las secuencias de la expresión cinematográfica. Y en "Una Eva y dos Adanes"  afirmó su paso de estrella terrena por el firmamento del celuloide.

Dice la <strong>crónica policial</strong>: "<strong>Fue encontrada sin vida, una mano sobre el teléfono</strong>". Podría suponerse que hasta en el instante postrero quiso componer la imagen plástica de un gran dolor contemporáneo: <strong>la incomunicación entre los seres</strong>.

Porque -y esto lo saben quienes conocen el alma compleja de los grandes solitarios- Marilyn Monroe no murió por una ingestión de barbitúricos. Fue la época angustiante, sin esquinas morosas donde detenerse a contemplar la vida, la que descargó sobre esa pobre mujer el peso de la soledad, la agobiante carga de la incomunicación.

Por eso, quizás como corolario de este pensamiento y como inscripción para su lápida debiera concluirse, en beneficio de quienes aquejados de propio descontento veían en ella el resumen de todos los bienes y felicidades: "No lo tenía todo".

La crónica policial

Marilyn Monroe, símbolo sexual de esta generación, fue encontrada sin vida. Su cuerpo desnudo yacía boca abajo sobre la cama y una mano descansaba sobre el teléfono. La policía informó que aparentemente se trata de un suicidio.

Las autoridades anunciaron que Marilyn ingirió una dosis excesiva de barbitúricos, y el médico forense dijo oficialmente que se trata "probablemente de un suicidio". Junto a la cama se encontró vacío un envase de 40 a 50 píldoras. No se encontraron notas ni cartas, pero se sabía que la actriz estaba abatida y desalentada.

Hallazgo del cadáver

La mucama, Eunice Murray, se comunicó telefónicamente con el psiquiatra de la estrella cuando notó que la puerta de su dormitorio estaba cerrada y las luces estaban encendidas. A su llegada, el doctor Ralph Greenson debió romper una ventana lateral para poder entrar a la habitación. Marilyn estaba muerta y su cuerpo cubierto con una sábana y una frazada.

Greenson notificó del hecho al dr Hyman Engleberg, médico de Marilyn, quien certificó que su muerte se había producido a las 3.50.

Poco antes de que los restos de Monroe fueran trasladados primeramente a la funeraria y luego a la morgue, el detective R. E. Bvren reveló que hace dos o tres días la actriz se había quejado de insomnio y obtuvo los barbitúricos.

La actriz, que en el mes de junio fue despedida por la 20th Century Fox por no presentarse regularmente a la filmación de la película "Something's got to give", vivía en su residencia de 75.000 dólares en el elegante y exclusivo barrio de Brentwood, a unos 15 kilómetros del centro de Hollywood.

Milton Rudin, abogado de la extinta, dijo que Marilyn no tenía problemas económicos y que estaba interesada en reanudar la filmación de "Something's got to give".

Pat Newcomb, agente de relaciones públicas de Marilyn, dijo que lloraba desconsoladamente cuando llegó a la residencia aproximadamente a las 7 de la mañana. A los representantes de la prensa, gritó enfurecida: "buitres, buitres, buitres sigan fotografiando". Luego se arrojó a los brazos de un amigo y le preguntó sollozando: ¿Qué puedo hacer…  qué se hace cuando la mejor amiga se suicida?"