Poco falta para que Manu Chao invite a subirse a su caravana y se suba al escenario mendocino junto a sus viejos camaradas: Gambeat en bajo, Madjij ‘Il magico’ Fahem en guitarra y Philippe ‘Garbancito’ Teboul en batería.
Poco falta para que Manu Chao invite a subirse a su caravana y se suba al escenario mendocino junto a sus viejos camaradas: Gambeat en bajo, Madjij ‘Il magico’ Fahem en guitarra y Philippe ‘Garbancito’ Teboul en batería.
“Pase lo que pase, sea lo que sea, próxima estación Esperanza”. La frase del clandestino más famoso viene acompañando su gira “La Ventura” que lo ha traído de regreso al país en el que agota entradas.
Siempre comprometido, el fundador de la mítica Mano Negra llega con el micrófono cargado una vez más contra la Megaminería y contra Monsanto.
“Monsanto, fuera de Latinoamérica y del mundo”, arengó muchas veces durante el show en Buenos Aires. Y agitó tocando su guitarra, en diálogo con el público, consignas coreadas a viva voz: “Te lo digo, te lo canto, fuera Monsanto”.
Claro, le grita ¡fuera! a la empresa transnacional que controla alrededor de 90 por ciento del mercado mundial de semillas transgénicas y que, a fin de obtener ganancias, se la acusa de violar la ley, sobornar funcionarios, afectar la salud de la gente o contaminar el ambiente, acumulando un expediente sucio.
Convertido en uno de los íconos de la protesta antisistema, Manu Chao dice, simplemente, que quiere un mundo “donde la felicidad no sea algo prohibido”.
Él, combatiente de la amargura que destilan las injusticias, tiene claro su rol: “Las respuestas no hay que esperarlas de arriba, hay que esperarlas a nivel del barrio, del vecindario, del vecino. No creo en una revolución: creo en miles y miles y miles de pequeñas revoluciones.
Y bueno, después de todo este camino , ya es claro para mí que tengo el corazón bien plantado a la izquierda”.
Música en caliente
Ya tocó en Buenos Aires, donde brindó un recital de dos horas que tuvo, en medio, dos intervenciones: primero Felix Díaz -líder de la comunidad Qom- quien, junto a dos mujeres que sostenían con la bandera wiphala, exigió la devolución de los territorios, reafirmó el rechazo a Monsanto y convocó a una concentración por sus derechos; segundo, Sofía Gatica, miembro de la agrupación Madres de Ituzaingó que clamó por el alejamiento de la planta de Monsanto de la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas.
Tras estas voces, Manu Chao acompañado por el rappero Demián Gutierres, cantante de Perro Verde, le puso pulso a “¡Fuera Monsanto!” y el rechazo se multiplicó en miles de gargantas.
Claro que antes de pisar suelo argentino, Chao pasó por Colombia y tocó en Leticia (Amazonas), ubicada en la frontera compartida con Perú y Brasil, para alertar sobre la prioritaria necesidad de proteger la reserva cultural, forestal e hídrica del Amazonas junto a organizaciones, artistas y pueblos originarios unidos en la protección de la selva, las semillas y la biodiversidad de la Amazonía.
Es desde ahí, desde ese espacio de militancia que constituyen sus conciertos, que él arremete con la alegría como arma expansiva.
A los 53, se pone el micrófono en el pecho para amplificar su latido ideológico y determinar el ritmo de "Me gustas tú".
El derrotero del recital, cargado de energía bailable, seguro contagiaerá más clásicos como “Desaparecido”, “Lágrimas de oro”, “La rumba de Barcelona”, “Mentira” , “Bienvenido a Tijuana” y “Mala vida”, entre más.
Cierta vez nos dijo: “En realidad, es como si mis canciones fueran una sola canción que crece y se transmite”.
Bienvenido a casa
Que Manu Chao es siempre un amigo que regresa a la provincia, está claro. Lo sabe el Barloa, lo sabe la gente del Barrio La Gloria. Si hasta se dio una vueltita en diciembre del año pasado para venir a presenciar en vivo la mística del Indio Solari.
Y así va por todas partes: “Yo viajo con mi estudio de grabación portátil, que entra en mi mochila. Mi única dependencia es un enchufe. Y las únicas 3 horas que me vedan la autonomía, son las que demora el cargador”.
Esa libertad le permite seguir su camino, celebrando la cultura contramundo. Es que al hijo del periodista gallego Ramón Chao, le gusta esta teoría: “Un buen disco es aquél que viaja, que sabe viajar.” Y este franco-español, cantautor andante de rumbos clandestinos siempre lo supo.
O porque creció dentro de una familia exiliada en un barrio de París, o porque aprendió a jugar a la pelota con gitanos, argelinos, portugueses y latinos... Es así que, por entonces, ese chico menudo entendió que así deben ser las cosas: " hay que tratar, en serio, de actuar siempre como niño".
Y aunque no hay esta vez disco nuevo para presentar (su último álbum de estudio, “La Radiolina”, es de 2007), sus canciones viene cargadas de un nuevo espesor.
Es que entre consignas cortas y precisas, invitados y momentos de reflexión con el público, el showman no sólo propone un recital sino una sinergia: la que mana de tejer redes de resistencia, esté donde esté.
Ficha
Manu Chao, "La Ventura"
Día y hora: miércoles 25, a las 21
Lugar: Estadio Andes Talleres.
Las entradas se pueden conseguir en: https://www.tuentrada.com/MANUCHAO/Online/, Mohicano Rockería, Chamu Rockería (San Martín).