18 de noviembre de 2013 - 13:18

Mañana es el día mundial del inodoro y miles en Mendoza siguen sin tenerlo

La Organización de las Naciones Unidas incluyó en su calendario al 19 de noviembre como "Día Mundial del Inodoro" como medida de concientización. Un tercio de la población del planeta no tiene sanitario. Esto es considerado signo de pobreza extrema.

Contar con un sanitario adecuado en la vivienda, se ubica entre las necesidades prioritarias de todo ser humano. Sin embargo, en nuestra provincia aún no tienen ese servicio básico más de 13 mil hogares.

El dato, que se desprende del último censo nacional habla a las claras de un déficit en la calidad de vida de miles de familias mendocinas y al mismo tiempo, deja en evidencia el riesgo sanitario que presenta para quienes carecen de esta infraestructura, debido a la propagación de enfermedades infecciosas.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció el 19 de noviembre como el "Día Mundial del Inodoro" y lo incluyó oficialmente en su calendario con el objetivo de concientizar y generar pautas adecuadas de higiene y saneamiento a nivel mundial.

En ese sentido, el organismo alertó que en el mundo existen al menos 2.500 millones de personas (equivalente a un tercio de la población total del planeta) que carecen de un inodoro y por lo tanto no cuentan con las condiciones mínimas de salubridad. Incluso, el desafío de revertir esta compleja realidad es una de las ocho metas propuestas para este milenio.

Argentina y Mendoza, en particular, no están al margen de esta necesidad, pese a los avances en materia de infraestructura logrados en los últimos años, según aclaran los especialistas. Las estadísticas más recientes registradas a nivel nacional reflejan que 316.417 hogares no tienen baño ni letrina, mientras que en la provincia se registra un total de 13.769 (de un total de 494.841) familias que resultaron con esa necesidad básica insatisfecha.

La forma en que los desechos son eliminados también quedó reflejada en el censo. Entre las familias que cuentan con un baño habilitado, 312.446 tienen un inodoro con desagüe a la red pública, 93.442 a cámara séptica y pozo ciego y 70.495 a pozo ciego. La situación más difícil es la que viven 4.689 hogares que sólo tienen la posibilidad de eliminar las excretas en un hoyo o excavación en la tierra.

Que miles de hogares no cuenten con los recursos adecuados para efectuar un correcto saneamiento en su vivienda, es considerado como un signo de pobreza extrema. Otros indicadores, como la disponibilidad de agua o electricidad se suman a los parámetros destinados a evaluar la calidad de vida de una comunidad. Justamente, ese es el objetivo del censo.

En ese sentido, Mercedes Lentini, experta e investigadora en problemática del hábitat, explicó que "la provisión de servicios sanitarios es una necesidad básica habitacional y es considerado en las estadísticas como un indicador de las condiciones de vida de las personas".

Lentini agregó que la falta de infraestructura sanitaria básica en las viviendas es más notoria en las zonas rurales que en la ciudad.

Aparejado a las consecuencias negativas que se generan desde el punto de vista sanitario, hay que recordar el riesgo ambiental que esta problemática genera.

De hecho, diferentes expertos en temas ambientales han alertado sobre la contaminación del principal acuífero subterráneo de la provincia como consecuencia de la percolación de excrementos derivados de fallas en la red cloacal, la proliferación de pozos sépticos y la incorrecta disposición de las excretas.

Higiene, primordial

Para quienes no cuentan con un inodoro o letrina, las consecuencias desde el punto de vista sanitario son significativas debido a que la materia fecal es portadora de una gran cantidad de gérmenes. "Diarreas, gastroenteritis y cuadros de deshidratación son una parte de las enfermedades factibles de contagiarse por ese medio", indicó José Morales, doctor en Infectología.

El profesional destacó que, en general, todas las patologías gastrointestinales pueden ser originadas por esta causa.

"El lavado de manos después de ir al baño y antes de comer es primordial para evitar contagios", recalcó el especialista y recomendó algunas medidas básicas de higiene en el hogar. Para quienes cuentan con inodoro o letrina, el principal consejo es mantenerlo siempre limpio y desinfectado con lavandina diluida en agua en una proporción de "una parte de cloro por diez de agua".

"Es muy importante limpiar bien la tapa del inodoro. La higiene debe ser permanente y cuidadosa. No se recomienda tocar nada sin el uso de guantes", detalló Morales.

Hay que decir que las bacterias presentes en el baño, particularmente aquellas ubicadas alrededor del borde del inodoro, pueden transformarse en partículas aéreas durante el proceso de descarga. Estos gérmenes se pueden depositar en distintas superficies, con la probabilidad de producir infecciones al colocar las manos sobre artefactos o paredes contaminadas.

Desde el sector empresarial, algunas marcas dedicadas a comercializar lavandina en sus diferentes presentaciones, se unieron a la tarea de concientización promulgada por la ONU.

"Esto es un factor de riesgo principalmente para las mujeres ya que la falta de acceso a un sanitario con las medidas mínimas de higiene puede aumentar la transmisión de enfermedades a sus hijos y, como consecuencia, afectar la asistencia a clases y el desarrollo de actividades de esparcimiento", comunicaron desde una reconocida compañía.

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