Al imitar la retórica de Corea del Norte en su último asalto verbal contra Pyongyang, el presidente estadounidense, Donald Trump, se arriesga a provocar que el impredecible régimen asiático lleve a cabo "justo el ataque que intentamos evitar", consideran analistas y críticos.
El mandatario advirtió desde Nueva Jersey que Corea del Norte, que el mes pasado llevó a cabo dos pruebas exitosas de misiles balísticos intercontinentales (ICBM), “enfrentará fuego e ira como el mundo nunca ha visto” si sigue amenazando a Estados Unidos.
Su lenguaje se asemejaba a las grandilocuentes invectivas que suele lanzar Corea del Norte contra enemigos, como su vecino del Sur, al que a menudo amenaza con convertir en un “mar de llamas” con sus misiles.
Estados Unidos necesita evitar “una escalada de la retórica, que podría provocar justo el ataque que intentamos evitar”, dijo Laura Rosenberger, exdirectora para Corea y China del Consejo de Seguridad Nacional de Washington.
“La declaración de Trump es el tipo de amenaza que podría acelerar esa decisión”, añadió.
El senador republicano John McCain también advirtió que Trump debería tener cuidado cuando habla sobre Corea del Norte. “Lo único que va a hacer esto es acercanos a algún tipo de confrontación grave”, dijo a una radio estadounidense. Según expertos, el rango de alcance del primer ICBM de Pyongyang incluía Alaska y el segundo, gran parte del territorio continental estadounidense.
Naciones Unidas impuso un nuevo paquete de sanciones a Corea del Norte, que podría aniquilar un tercio de los ingresos por exportaciones del empobrecido país.