24 de julio de 2017 - 11:10

Papás del bebé británico que la justicia quiere desconectar renunciaron a llevarlo a EEUU

“Es demasiado tarde para Charlie”, aseguraron los padres que ya confirmaron que el niño tiene daños irreversibles.

El abogado Grant Armstrong indicó en una entrevista en el Alto Tirbunal de Londres que Chris Gard y Connie Yates retiraban su apelación. Mientras la pareja lloraba, Armstrong dijo que nuevas pruebas médicas realizadas mostraban que el bebé sufre daños musculares irreversibles.

"Es demasiado tarde para Charlie", dijo Armstrong. "El daño está hecho".

La noticia afectó mucho a los padres, que ahora "desean pasar el máximo tiempo que les queda con Charlie", indicó el abogado.

El pequeño de 11 meses padece un trastorno genético poco común y sus padres querían que recibiera un tratamiento experimental. Los médicos en el Great Ormond Street Hospital alegaban que el tratamiento no podría ayudar y causaría dolor al niño. Se inclinaban por desconectar su soporte vital y dejarle morir en paz.

El caso ganó relevancia internacional después de que los padres de Charlie recibieran apoyo del papa Francisco, del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de algunos congresistas estadounidenses.

El juez Nicholas Francis había programado una vista de dos días para valorar nuevas pruebas después de que el doctor Michio Hirano, un estadounidense experto en neurología del Centro Médico Columbia en Nueva York, viajara a Londres para examinar al niño. Sin embargo, Armstrong dijo que ya no se podía hacer nada.

"Debido al retraso en el tratamiento, esa ventana de oportunidad se ha perdido", dijo Armstrong.

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