Los murciélagos ratoneros grandes ajustan su brújula magnética interna utilizando los patrones de polarización de la luz (luz que vibra en una dirección) al anochecer, según el estudio, publicado este martes en la revista Nature Communications.
Los murciélagos ratoneros grandes ajustan su brújula magnética interna utilizando los patrones de polarización de la luz (luz que vibra en una dirección) al anochecer, según el estudio, publicado este martes en la revista Nature Communications.
Sin las pistas de luz adecuadas durante ese período crítico, los murciélagos se desorientan y les cuesta encontrar el camino a casa en la oscuridad.
Esto marca la primera vez que se documenta que un mamífero hace uso de luz polarizada.
“Nosotros (los humanos) podemos percibir la polarización si sabemos qué buscar, pero no tiene ningún significado funcional que conozcamos”, dice el líder del estudio Stefan Greif, un biólogo del Instituto Mac Planck, de Alemania. Por lo tanto, este estudio pudiera “iluminar un poco cómo funciona también en los humanos”.
Cómo navegan los murciélagos
Una desventaja de la brújula interna de los murciélagos es que el campo magnético de la Tierra varía a través del tiempo y del espacio. Para compensar, algunos animales (como las aves) calibran diariamente su brújula magnética utilizando pistas geográficas más confiables.
Estudios previos han indicado que los murciélagos identifican hacia qué dirección está apuntando su brújula magnética utilizando pistas más o menos a la hora del ocaso. Sin embargo, hasta ahora no estaba claro cómo lo hacían.
Pero los autores del estudio tenían una hipótesis: los mamíferos voladores obtienen información direccional de la luz polarizada.
Al anochecer hay una fuerte banda de luz polarizada que corre como arco iris de norte a sur, fenómeno que aporta una referencia geográfica consistente y que es una conocida pista orientativa para las aves.
Este patrón de luz ocurre porque la polarización se maximiza cuando los rayos del sol se dispersan en un ángulo de 90 grados con respecto a su trayectoria original.
La polarización ilumina el camino
Greif y sus colegas probaron el papel de la luz polarizada manipulando experimentalmente a 70 murciélagos ratoneros grandes en Bulgaria.
El equipo colocó a cada murciélago dentro de una caja que simulaba luz polarizada al ocaso. Algunos murciélagos vieron el patrón natural; otros vieron una banda de polarización rotada 90 grados.
Después, reubicaron a los murciélagos con marcas radiotransmisoras a más de 20 kilómetros de sus cuevas de descanso y rastrearon sus movimientos en la noche.
El resultado: a los murciélagos que se les mostró el patrón de polarización alterado parecieron no saber en qué dirección estaba su casa.
De hecho, muchos tomaron direcciones rotadas 90 grados respecto a la orientación correcta, tal como se esperaría si estuvieran navegando utilizando una brújula magnética calibrada con polarización.
El hecho que los murciélagos “utilizan el mismo método de calibración de brújula (que las aves) es notable”, señaló Rachel Muheim, una experta en navegación de aves de la Universidad Lund, Suecia, a través de un correo electrónico enviado a la National Geographic.
“Pudiera indicar que otros organismos hacen lo mismo”, agregó Muheim, quien no formó parte de la investigación.
Los murciélagos pudieran ser famosos por su sigilo en la oscuridad, pero después de todo la luz guía su camino.