Ciertas condiciones geográficas y ambientales de Mendoza pueden afectar la salud, ya sea generando o agravando patologías o provocando afecciones y malestar.
Ciertas condiciones geográficas y ambientales de Mendoza pueden afectar la salud, ya sea generando o agravando patologías o provocando afecciones y malestar.
En particular, la ubicación geográfica determina que tenga un clima árido con especial impacto de los vientos, como el Zonda.
Conocer estos aspectos permite tomar recaudos para prevenir consecuencias.
Dos especialistas analizaron con Los Andes de qué manera influyen sobre la salud: Franco Bianco, geógrafo especializado en salud, docente y becario doctoral del Conicet, y Gonzalo Vera Bello, director de Epidemiología de la provincia.
Aridez
La sequedad afecta las vías respiratorias, lo que las predispone a enfermedades. Por otra parte, ya es conocido que el clima mendocino es propicio para las alergias (particularmente respiratorias) y que en ciertas épocas exacerba los cuadros.

Pero además, Bianco destacó un escenario favorable para el botulismo del lactante, que recientemente tomó relevancia por el caso de un bebé afectado en San Carlos.
Este profesional señala que el suelo es el reservorio de la espora que lo provoca y que por la sequedad y la presencia de polvo en suspensión, ésta se respira o se asienta sobre las cosas lo que puede llevar a su ingestión.
Una vez en el organismo, se transforma en la bacteria que afecta a los más pequeños, por lo que recomendó evitar el uso de plumeros y minimizar el contacto de los bebés con el polvo.
Además, la sequedad del clima también predispone a cuadros oftálmicos.
Zonda
Este viento que incrementa la sequedad propia del territorio, aumenta la temperatura y eleva la cantidad de polvo en suspensión.
Afecta el estado de ánimo y provoca irritabilidad y dolor de cabeza, además de crisis alérgicas, mientras que quienes tienen afecciones respiratorias u oculares pueden agravar su cuadro.
Bianco mencionó que el Zonda afecta más al sur provincial por presentar una depresión en el cordón cordillerano que funciona como barrera.
Amplitud térmica
La elevada temperatura en verano y tan baja en invierno, así como los cambios a lo largo del día, también afectan la salud.
Los bajos registros durante el invierno generan una alta circulación de enfermedades respiratorias como resfríos, gripes o neumonías.
La necesidad de calefaccionarse y pasar de un espacio a otro con varios grados de diferencia impactan en el organismo si no se toman recaudos.

Por eso, también hay riesgos de intoxicación con monóxido de carbono.
La calefacción contribuye a la sequedad del ambiente mientras que la falta de ventilación adecuada concentra microorganismos en espacios cerrados. Estos cambios también generan dolor en las personas con problemas óseos.
Sol y calor
Una de las afecciones que los médicos señalan como más habituales en Mendoza son las diarreas, en particular en verano. Esto se vincula con las intoxicaciones alimentarias por mala conservación de los alimentos.
También hay presencia de botulismo por malas prácticas en la elaboración de conservas.
Ocurre lo mismo con las infecciones. Vera Bello comentó que en 2013 y 2014 hubo un brote de psitacosis del que no había registro en años recientes. Lo vinculó a las temperaturas mínimas elevadas, en torno a los 23 grados.
Los veranos intensos que se viven en la provincia -con olas de calor incluidas- provocan malestar e incluso golpes de calor. Esto puede afectar particularmente a personas con problemas de várices, niños y adultos mayores. Hay más riesgo de deshidratación y descompensación.
Por otra parte, con un promedio de 300 días anuales con radiación plena, hay más riesgo de quemaduras si no se toman recaudos.
La piel resulta particularmente dañada en las personas que realizan actividades al aire libre. Sin protección por tiempo prolongado, puede desarrollarse cáncer de piel.
Basura
Bianco señaló que “Mendoza no tiene un tratamiento diferenciado de la basura” y que hay presencia de grandes basurales y microbasurales. Tal situación provoca contaminación con la consiguiente presencia de roedores, moscas y mosquitos (entre otros insectos) que son vectores de virus y bacterias.
Zona periurbana
Es el territorio que se encuentra entre lo urbano y lo rural. Bianco señaló que ha tenido un importante crecimiento los últimos años, pero con escasa planificación.
Como consecuencia, hay una convivencia de viviendas con actividades productivas que pueden generar presencia de roedores e insectos que tienen fácil acceso a las casas. Se dan casos de cría de animales, bastante común en el piedemonte, que favorecen la aparición de triquinosis.
Alerta por calor y tormentas para hoy
Defensa Civil alertó ayer en un comunicado por la ocurrencia de “fenómenos climáticos severos” para hoy, con mucho calor, viento Zonda en Malargüe y el Valle de Uco, y probabilidad de tormentas fuertes en San Rafael, General Alvear, el Valle de Uco y el Gran Mendoza (por la noche).
En gran parte de la provincia las temperaturas máximas se acercarán (e incluso superarán) a los 40 grados, por lo que se recomienda no salir a la intemperie entre las 11 y las 18.
Mañana ingresará un frente frío que hará descender la máxima hasta 26 grados.

En resumen
Clima seco
La aridez del territorio favorece las enfermedades respiratorias, las alergias y enfermedades como el botulismo del lactante.
Viento Zonda
Además de subir la temperatura en exceso, provoca irritabilidad y dolor de cabeza, junto con crisis alérgicas.
Calor
Los veranos intensos de la provincia provocan malestar e incluso el “golpe de calor” en adultos mayores o niños.
Amplitud térmica
Calor en verano y mucho frío en invierno favorecen gripes, resfríos y neumonías.