Unos 4.700 delegados y dirigentes del Partido Demócrata inician hoy la Convención Nacional que deberá formalizar la fórmula presidencial Hillary Clinton-Tim Kaine, pero con la difícil tarea de superar la espectacular crisis que estalló en la víspera de la histórica reunión.
La ex secretaria de Estado es la única aspirante a la candidatura presidencial demócrata y ya tiene los delegados suficientes para confirmarlo, pero el proceso partidario interno dejó heridas evidentes que precisarán de paciencia y habilidad para ser cerradas.
Esas heridas quedaron a la vista con la divulgación de correos electrónicos que muestran como la conducción del partido buscó favorecer a Clinton en su disputa interna con Bernie Sanders, y a raíz del escándalo la presidenta del partido, Debbie Wasserman Schultz, anunció el domingo que renunciará al cargo al fin de la convención.
Clinton presentó formalmente a Kaine el sábado en un acto de campaña en Miami, y los dos se esforzaron en garantizar que la Convención Nacional Demócrata presentará una visión del país muy diferente de la que se discutió en la convención del conservador Partido Republicano, que finalizó el pasado jueves.
En el campo republicano, Donald Trump ya fue oficializado como candidato presidencial acompañado por el experimentado Mike Pence, gobernador del estado de Indiana, al fin de una ruidosa convención partidaria que dedicó buena parte de su tiempo a criticar a Clinton.
Con ese antecedente, Clinton parece dispuesta a ser el centro de una convención dedicada a reconstruir de emergencia la unidad del partido y al mismo tiempo exhibir una visión capaz de aglutinar a electores indecisos o atemorizados por el discurso republicano.
Trump sugiere dejar la OMC
El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, hizo referencia ayer en una entrevista a una posible salida de Estados Unidos de la Organización Mundial de Comercio (OMC) si era elegido presidente.
“Renegociaremos o saldremos” de la OMC, afirmó en respuesta al periodista que sugería que sus propuestas de negociación comercial con México no serían aceptadas por el organismo internacional. “Esos acuerdos comerciales son un desastre. La OMC es un desastre”, agregó.
El multimillonario empresario también habló de uno de sus temas preferidos, la recuperación de empleos deslocalizados de Estados Unidos. Detalló que si se convertía en presidente, las empresas que trasladan sus empleos a México para reducir sus costos de producción pagarían un impuesto para poder vender sus productos en territorio estadounidense.
Y que ese impuesto podría ser del orden del “25%, 30%, 15%”. “No lo tengo decidido, podría ser diferente de acuerdo con las empresas”, dijo el magnate inmobiliario en entrevistado en el programa “Meet the Press” de la cadena NBC.
Donald Trump denunció en varias ocasiones el comercio internacional que crea una competencia desleal con algunos países.
"No podemos seguir permitiendo que China viole (los derechos) de nuestro país", había denunciado hace algunos meses.
El magnate inmobiliario sugirió asimismo que la UE se había construido para "derrotar comercialmente a Estados Unidos".
Pero “ahora se habla de Europa como si (esos países) fueran maravillosos”, opinó.