La justicia local condenó a un año de prisión a una persona que rompío el aislamiento obligatorio a cumplir 200 horas de de trabajo comunitario en el Hospital Notti.
La justicia local condenó a un año de prisión a una persona que rompío el aislamiento obligatorio a cumplir 200 horas de de trabajo comunitario en el Hospital Notti.
Este mañana, la jueza del Juzgado Penal Colegiado Cristina Pietrasanta condenó a Edgardo Ribi a la pena un año de prisión en suspenso y 200 horas de trabajo comunitario en el Hospital Notti.
La pena fue fijada por el defensor del imputado y por el fiscal de Transito Fernando Giunta, en un juicio abreviado realizado por Skype, donde el hombre se declaró culpable.
Ribi violó tres veces el aislamiento obligatorio los días 2, 10 y 15 de abril y terminó detenido en Penitenciaria Provincial. Es la primera persona condenada por violar el aislamiento que es condenada a cumplir trabajo comunitario.