1 de diciembre de 2013 - 02:43

Hay que llegar a fin de año

Mientras comienza la discusión del ambicioso presupuesto 2014, el gobierno de Pérez tiene que recurrir a la Nación para poder pagar aguinaldos.

Fue una semana de presentaciones.  La de Francisco Pérez, como gobernador, ante los nuevos ministros del Ejecutivo Nacional. La de Sergio Pinto, como conductor del radicalismo provincial. Y también el aterrizaje local del partido que lidera Alberto Fernández, en sintonía con Sergio Massa, cuyo crecimiento aquí estará atado al avance que pueda obtener el Frente Renovador bonaerense en el interior.

Obviamente, la presencia de Pérez en Buenos Aires fue totalmente formal. Dejó de ser un colega de Jorge Capitanich para pasar a ser uno de los tantos mandatarios provinciales kirchneristas que intentarán sintonizar con el nuevo hombre fuerte del gobierno cristinista. Una relación diferente que con Axel Kicillof, conocido ya en estos años de kirchnerismo gobernante; el ex ministro en las sombras que ahora, sí, tiene para su manejo toda el área de Economía.

Además de los saludos, un pedido de plata. El Gobernador no sólo llegó a Buenos Aires para los saludos protocolares con los nuevos funcionarios. Aprovechó la reunión con Capitanich y Kicillof para plantear problemas financieros y reclamar una ayuda de 250 millones de pesos antes antes de fin de año.

Por eso a su regreso no dudó en informar públicamente que la situación de las cuentas provinciales no garantizaba en lo más mínimo el pago del medio aguinaldo de diciembre a los empleados públicos.

Es cierto que el nuevo jefe de Gabinete pretende reunirse con los mandatarios provinciales (propios y de la oposición) para ganar tiempo e interiorizarse de las inquietudes que cada uno tiene, pero lo que llamó mucho la atención aquí es el modo de expresarse de Pérez con respecto al sueldo anual complementario que debe pagar el Estado en pocos días más.
Sin duda, las palabras de Pérez no sólo le dieron lógica letra a la oposición y a los gremios para salir a criticarlo; también causaron alguna sorpresa puertas adentro del oficialismo.

Fue una jugada un tanto desacomodada en pleno comienzo de la discusión del paquete presupuestario provincial para el año próximo. Los sindicalistas llegaron a interpretar en los dichos del titular del Ejecutivo una especie de amenaza para intentar aplacar la actual ola de protestas y paros.

Ayer, el ministro de Hacienda, Marcelo Costa, dijo que lo que en realidad pretendió explicar Pérez es que "todavía no habíamos juntado el dinero para el aguinaldo" y que "nuestras proyecciones nos están indicando que vamos a necesitar algún refuerzo desde ahora hasta fin de año...". Una elegante manera de salir al cruce de las declaraciones de su jefe y tratar de dibujar un panorama un poco más tranquilizador en medio de la misma tempestad.

En el oficialismo creen que lo expresado por el jefe del Ejecutivo fue producto de alguna estrategia pensada en su entorno más que nada para demostrar que a pesar de los cambios la sintonía política con la Casa Rosada se mantiene. Demás está decir que los recursos reclamados van a llegar porque difícilmente los nuevos ministros de Cristina Kirchner quieran que surjan conflictos sociales y gremiales en una de las provincias más importantes.

Lo que algunos lamentan en el PJ local es que "una situación casi normal, como es un déficit presupuestario a esta altura del año, haya desembocado en un principio de conflicto político".

Si el radicalismo endurece su postura en la Legislatura con los proyectos presupuestarios deberán otra vez surgir las posturas conciliadoras desde la conducción de ambas cámaras para que, a pesar de los fuertes tironeos de la oposición, las leyes sean sancionadas antes de que finalice diciembre.

"Está visto que muchos problemas políticos y contradicciones llegan desde el Ejecutivo y luego en la Legislatura se solucionan", dijo un allegado del PJ. Los senadores y diputados oficialistas todavía saborean la aprobación (y regalo para Pérez durante su viaje a China) de las PASO provinciales. Todo un triunfo para un justicialismo golpeado en las urnas pocos días antes. De ahí la sorpresa de varios con la impensada polémica por el medio aguinaldo.

Los rumores de cambios. También se sigue esperando que el Gobernador oxigene un poco su equipo de colaboradores. Las versiones de cambios son insistentes, pero resta saber cuándo tomará la decisión Pérez. En plena discusión del Presupuesto es poco probable, por lo que hay quienes vaticinan novedades recién para las primeras semanas de 2014.

Salud, Desarrollo Social y Ambiente son las áreas en las que muchos suponen que Pérez podría disponer reemplazos. No hay nombres todavía, pero sí especulaciones. Se mantienen los rumores ya instalados luego de las elecciones de la supuesta apertura del Gobernador hacia los más representativos sectores internos del PJ. Un gabinete más político que técnico.
 
Incluso se habla de algún movimiento de piezas  para lograr mayor coordinación entre ministerios, de modo que alguno de los colaboradores más cercanos de Pérez ejerza funciones meramente políticas, similares a las de un jefe de Gabinete.

Todo se dilucidará en su momento. Por ahora el Gobierno necesita la aprobación del paquete presupuestario y tener en mano el adelanto de la Nación para hacer frente a sueldos y aguinaldos.

Radicalismo 2015. Sergio Pinto asumió la presidencia de la UCR provincial prometiendo reinstalar a su partido en la Gobernación. El resultado electoral de octubre es una real plataforma de lanzamiento, pero también lo fue el triunfo de la UCR en las legislativas de 2009, para después fracasar con la fórmula que encabezó Iglesias.

Tiene razón Pinto cuando afirma que su partido es una clara alternativa en Mendoza. La alternancia desde 1983 a la fecha con el justicialismo, sumada a la tremenda caída demócrata, así lo confirma. Pero también tendrá el nuevo presidente partidario que luchar contra las peleas y celos internos, otra característica radical.

Pinto no es precandidato por ahora para 2015. Hay varios anotados, comenzando por Alfredo Cornejo, que dio un paso al costado para dedicarse a la gestión en su municipio y salir de la línea de fuego en la que debe estar sí o sí quien conduce el principal partido de la oposición.

Según las encuestas, y dejando de lado a Cobos, Cornejo es el dirigente radical que mejor posicionado está de cara a las próximas elecciones, pero todo parece indicar que tendrá varios competidores. Con el nuevo sistema de las primarias abiertas en la provincia el escenario puede cambiar y toda falta de acuerdo en el seno de la UCR deberá dirimirse en las urnas.

Volviendo a Pinto, sustenta su presidencia en el apoyo de los tres intendentes del Este provincial, entre los cuales está su hermano. Este sector territorial supo acercarse a Cornejo y Cobos, pero también hay que recordar que en su momento surgió un poco de la mano de Ernesto Sanz, ahora distante del ex Gobernador por sus similares aspiraciones presidenciales.

¿Podrá Pinto lograr su objetivo de colocar al radicalismo en la Gobernación sin sortear previamente algunas rencillas? No hay que olvidarse que dentro de dos años también se renuevan las bancas por Mendoza al Senado y de ese modo la oferta de cargos será muy amplia y tentadora. Ese abanico es el que hace que muchos radicales apuesten por un inevitable acuerdo.

Es curioso. A un mes de las legislativas el oficialismo provincial logra disimular la dura derrota imponiendo las PASO provinciales y ahora tratando de pilotear la discusión del Presupuesto, mientras el radicalismo eclipsa su enorme triunfo con sus tradicionales diferencias internas.

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