El éxito de la Peatonal de Mendoza está dado, sobre todo, por un hecho fundamental: es una avenida corta, de sólo tres cuadras. Esto resulta importante si uno las compara con otras. En la Argentina, sobre todo en la época del Proceso Militar, comenzaron a hacerse varias peatonales en el país, como la de Córdoba. Pero muchas de ellas fracasaron por tener tramos donde la fuerza del movimiento de esta peatonal se debilitaba en zonas menos lucidas y prácticamente “moría” allí.
Por el contrario, la Peatonal Sarmiento no tenía lugar donde morir, porque de entrada se garantizó su contundencia. Nunca vimos en ella una zona degradada.
Mendoza es una ciudad novedosa, si se puede llamar así, por sus acequias y su arboleda, que crean un microclima y, además, tapa la mala calidad de la arquitectura conque cuenta. Esto lo decía ya el gran arquitecto Daniel Ramos Correas, quien opinaba que Mendoza parece más linda de lo que es gracias a sus árboles.
Sin embargo, con este paseo, Mendoza consiguió tener la peatonal más linda del país. Y fue, sin dudas, el trabajo más importante que ha tenido la provincia en los últimos años.
(*) Arquitecto. Doctor en Historia por la Universidad de la Sorbona (París).