Hay situaciones, momentos y lugares donde la expresión "dar una mano" se aplica -además de como sinónimo de brindar ayuda- a la más literal de todas sus acepciones.
Hay situaciones, momentos y lugares donde la expresión "dar una mano" se aplica -además de como sinónimo de brindar ayuda- a la más literal de todas sus acepciones.
La gente de Atomic Lab y de C3D Prótesis -cada emprendimiento por su propia cuenta- cuadra precisamente en esta doble y simultánea lectura. Porque desde hace años se encargan de entregar, sin costo alguno, prótesis de manos realizadas con impresoras 3D. Pero, principalmente, se encargan de marcar un nuevo comienzo en esas vidas. Como ocurre con Santiago Marchena, quien el miércoles cumplió 11 años y ese mismo día cumplió su primer año con dos manos.
"Al principio no me gustó y me costaba. Pero aprendí a usarla rápido y no es difícil", resumió el niño, con su verborragia a flor de piel. Santiago nació con una agenesia de mano izquierda (ausencia de esta extremidad). Sin embargo, esto no le impidió jugar al fútbol -lo practica en el Jockey Club Mendoza desde que tenía 4 años- ni hacer natación (esto último como parte de su adaptación).
"Mi primera reacción cuando me pusieron la mano fue la de decir: '¡Guauu, no sabía que se podía hacer todo esto!'. Y lo primero que agarré fue un vaso de plástico, ¡y se me cayó! Pero después empecé a agarrar platos, botines, medias y hasta la ropa", contó el niño con la indumentaria del equipo en el que no deja de hacer goles, como buen delantero.
"Se siente mucho más completo. Sale para irse a la plaza y lleva la mano con mucha felicidad. Son cosas que quizás él no ve, pero que yo noto muchísimo", agregó sonriente Belén Marchena, su mamá, en el living de su casa en el barrio SUPE (Godoy Cruz), mientras Santi abría y cerraba su mano, levantando el control remoto.
Más allá de haber nacido sin esa mano, Santi ha sido zurdo toda su vida. Con ese pie le pega a la pelota y se ha acostumbrado a hacer todo con el muñón de ese brazo. Por eso, lo primero que intentó hacer cuando tuvo su mano fue escribir. Pero no pudo hacerlo.

"Hay muchas cosas para las que no uso la prótesis. Me he acostumbrado a tener y hacer todo con el muñón. Además, en verano es un poco incómodo porque me pica mucho", agregó. Al igual que para jugar al fútbol, para dormir y para bañarse Santi se quita la mano de plástico.
El propio niño sabe que la adaptación no es fácil y entiende que, mientras más grande es uno cuando empieza a usarla, más difícil es acostumbrarse. "A esos chicos que no se acostumbran y se ponen un poquito tristes les digo que estén tranquilos, que no se pongan nerviosos. Y que si realmente no les gusta, que no se la pongan a la mano", resumió con simpleza.
“Cuando lo vi con la mano y vi cómo la movía, me puse muy contenta. Era algo que Santi ya estaba deseando, veía videos en internet todo el tiempo. La esperó con muchas ansias y, a 2 minutos de tenerla, empezó a usarla y la quería usar todo el tiempo”, agregó su mamá.
Belén se contactó vía internet con Franco Mazzocca, de C3D Prótesis, y le contó la situación de su hijo. "Me parece muy admirable lo que hace", resumió sobre el proyecto. Tanto para ella como para Santiago hubo un antes y un después del 10 de octubre de 2017. "Nos cambió la vida que él recibiera la mano", cerró.
Tanto para ella como para Santiago hubo un antes y un después del 10 de octubre de 2017.
"Nos cambió la vida que él recibiera la mano. Al principio se notaba que Santi esperaba un poco más, quizás llegar a tener las dos manos. Me decía 'mamá, no es como la otra'. Pero después ese poquito de frustración se pasó, y se adaptó. En especial cuando vio que puede aplaudir o saludar. Lo que se propone, lo logra. ¡Y no sabés cómo maneja el control de la X-Box con la prótesis y todo!", sintetizó la madre entre risas.
Para el final, Santiago saluda con su prótesis de mano izquierda. Primero, chocando los 5 y luego cerrando el puño y haciéndolo chocar con el nuestro.
Franco Mazzocca (21) es estudiante de Ingeniería Mecatrónica en la UNCuyo y uno de los responsables del emprendimiento mendocino C3D Prótesis, el mismo con el que ya han entregado más de 15 manos ortopédicas.
"Hace casi 3 años empecé a incursionar con impresoras 3D, impactado con la idea de que podía fabricar cualquier cosa. Luego me enteré del proyecto Robojam -de 2013 y que fabricó la primera prótesis de mano en Sudáfrica- que tuvo mucho impulso de la gente de Makerbot", contó Mazzocca.
La comunidad Enable the Future se puso como objetivo pluralizar el proyecto y subió para libre uso los archivos para crear estas manos. "Bajé los planos, imprimí los manuales y empecé a imprimir algunas prótesis. A través de internet me surgió la primera posibilidad: me contactó la mamá de Valentino, un nene que no tenía mano. Esa fue mi primera prótesis", rememoró Franco.
"Bajé los planos, imprimí los manuales y empecé a imprimir algunas prótesis. Tenía todo, pero no conocía a nadie que la necesitara. Y a través de internet me surgió la primera posibilidad. Me contactó la mamá de Valentino, un nene que no tenía mano. Esa fue mi primera prótesis", rememoró Franco, quien también participó de la reciente charla TedX Paseo Alameda contando su experiencia y su filosofía de vida.
"No todas las prótesis son iguales. La gente que necesita nos contacta por Facebook (facebook.com/comunidad3d) e intentamos que la espera sea de menos de un mes. N o tiene ningún costo y lo financiamos nosotros", indicó Franco.
Por esto están abiertos a recibir a quienes quieran ayudarlos con material, siendo parte del equipo de ensamblaje; o bien a cualquier persona que tenga una impresora 3D y esté dispuesta a ser parte de esta cruzada solidaria.
En todo el país
El mismo espíritu solidario es el que mueve a los responsables de Atomic Lab, fundado por Gino Tubaro. Este emprendimiento es uno de los más reconocidos a nivel continental y también hace su aporte fabricando prótesis de manos.
El 7 de noviembre estarán en Mendoza.
"Atomic Lab fue fundado hace 6 años por Gino Tubaro, quien desde el comienzo se había interesado en la impresión 3D. Ivana, la mamá de Felipe (un nene que había nacido sin una de sus manos), lo contactó y le preguntó si podía fabricar una prótesis. Gino se puso a diseñar e hizo varias pruebas, y 6 meses después pudieron hacerla. Así nació", rememoró Aldano Pelusso, integrante del equipo.
También las manos son fabricadas y entregadas de forma gratuita a quienes las han solicitado por internet. En total, ya han entregado 970 prótesis, y el primer objetivo es alcanzar las 1.000.
Como Ivana, más gente fue contactando a la gente de Atomic Lab y así fue creciendo el proyecto. Incluso, el ex presidente de Estados Unidos Barack Obama felicitó públicamente a Tubaro, episodio que llevó al reconocimiento de su papel en el mundo entero.
"Empezamos a recibir pedidos de todo el continente, y organizamos la primer 'Manotón'. Son eventos de los que participan gente que necesita la mano, sus familias y nosotros; y hacemos la prótesis en el momento. Ya hemos hecho 15 Manotones", contó Aldano. Los pedidos llegan a atomiclab.org.
También el proyecto cuenta con "embajadores" -más de 1.200 voluntarios con impresora 3D que los ayudan en esta misión- en 40 países, y la convocatoria sigue abierta para quien quiera sumarse.
"Decidimos hacer todos los meses, en una ciudad distinta del interior, la Argentinatón. Recorremos el país entregando prótesis gratis a quienes las han pedido. Ya hemos recorrido 20.000 kilómetros. Vamos en una camioneta con una impresora en la caja, y con paneles solares. Entonces las prótesis se van imprimiendo mientras estamos en viaje. Y cada experiencia es una historia distinta", destacó Aldano, quien agregó que así llegarán a Mendoza el próximo mes.
Con 41 años, Mariela recibió el año pasado su primera prótesis de mano. Sin embargo, la adaptación no ha sido fácil. "Es todo un proceso psicológico y me cuesta un poco adaptarme. Estoy aprendiendo a usarla, pero es difícil porque recibí la prótesis de grande. Es un volver a empezar, desde lo psicológico y desde la práctica; me estoy descubriendo de nuevo", destacó la mujer que ya tiene 42 años y que es docente de Educación Especial.
Con las distintas adaptaciones que ha recibido su mano -fabricada por Franco Mazzocca-, hoy Mariela puede manipular distintos artículos que hacen a la vida cotidiana, cono cubiertos, el mate y hasta una escoba. De hecho, están trabajando en una nueva adaptación para que pueda sujetar también el secador de pelo.
"Más allá de que a mí me esté costando, mi intención es poder mostrar e incentivar a los más chicos que están en esta situación y a sus padres de que se animen. Cuando más chicos son, mejor. Hoy es genial que se puedan fabricar prótesis con tanta facilidad", sintetizó.