Admiro la perseverancia de Kerry para convencer a israelíes y palestinos de que vuelvan a la mesa de negociaciones por primera vez en cinco años, en parte dejando en claro que quien quiera que respondiera negativamente al exhorto estadounidense de que ambos reanuden conversaciones, sería acusado en público.
Me gusta igualmente el hecho que Kerry se atreviera a fallar. Así es como se hace historia como secretario de Estado. De la misma forma, le puede ser de utilidad ir hacia delante. Incluso un pequeño éxito como éste engendra más autoridad, y más autoridad puede engendrar más éxito en otros campos.
Dicho eso, las perspectivas de un acuerdo entre israelíes y palestinos aún son escasas. De hecho, si estas negociaciones fueran una obra, se llamaría: “Cuando la necesidad conoció lo imposible”.
Entonces, ¿por qué habríamos siquiera de molestarnos? Siempre he pensado que la regla de mayor importancia en el periodismo es: Nunca intentes ser más inteligente que la historia.
Existe cada razón para dudar de que estas pláticas tengan éxito, pero cuando se ve debajo del capot de esta historia se encuentra que hubo algunas poderosas fuerzas impulsando a ambas partes a decir sí a Kerry. Y, al menos, considerando decirse sí mutuamente, así que vale la pena dejar que esto se desarrolle un poco.
Empecemos con un pequeño artículo en el diario Independent de Reino Unido del 24 de julio, que empezaba: “En alguna época él cantó: ‘You Gotta Get Outta This Place’, pero Eric Burdon ahora ni siquiera está apareciendo, habiendo decidido retirarse de un concierto planeado en Israel...
El líder de The Animals, cuyos éxitos incluyen ‘House of the Rising Sun’ y ‘San Franciscan Nights’, había estado programado para presentarse al lado de bandas israelíes de la localidad en Binyamina. Sin embargo, en una declaración, la administración del Sr. Burdon dijo: ‘Hemos estado recibiendo cada vez más presión, incluidos numerosos mensajes amenazadores por correo electrónico, todos los días’. Burdon tan sólo fue el más reciente de un creciente número de artistas e intelectuales que han empezado a boicotear a Israel en torno al tema de la ocupación”.
La persistente ocupación israelí de Cisjordania está aislando al Estado judío más y más. Justo antes de que el primer ministro Bibi Netanyahu accediera a estas negociaciones, la Unión Europea anunció nuevas reglas que prohíben el financiamiento o cooperación de la UE con cualquier institución israelí en territorio ocupado durante la guerra de 1967. Esto involucra estipendios de investigación, becas e intercambios culturales.
La UE está considerando que se requiera que cualquier producto producido en asentamientos de Cisjordania sean etiquetados como tales (algunos Estados individuales de la UE ya lo hacen) para hacer que sea más fácil que los europeos los boicoteen. Éstas son tendencias peligrosas para Israel. La UE es uno de los mayores socios comerciales de Israel.
Ahora, súmese el hecho que a Palestina se le ha otorgado status de Naciones Unidas como un “Estado observador que no es miembro”, así que el presidente Mahmoud Abbas está posicionado para pedir a la Corte Penal Internacional que investigue las actividades de Israel en asentamientos en Cisjordania, que son vistos ampliamente como una contravención al derecho internacional.
Mientras tanto, Abbas estaba ante una situación en la que la conmoción en el mundo árabe estaba tanto dejando al margen el problema palestino como debilitando a su archirrival Hamas, el cual había sido apoyado por el régimen sirio y la Hermandad Musulmana de Egipto. Si Abbas -quien de manera imprudente no aprovechó la oferta del ex primer ministro israelí Ehud Olmert de un acuerdo de dos Estados en 2008- no aprovechara este renovado esfuerzo de Estados Unidos, no es claro cuándo vendría el siguiente autobús por él, si es que viene.
Si todo eso explica por qué ambas partes sentían que estas pláticas eran necesarias, lo que hace que se sientan imposibles es la sola acumulación de obstáculos. Hay aproximadamente 350.000 colonos judíos en Cisjordania y cuando menos de 50.000 a 80.000 tendrían que ser mudados, incluso después de intercambios de tierras.
Hay decenas de miles de refugiados palestinos que viven fuera de Cisjordania y la Franja de Gaza que tendrán que ser convencidos de que pueden regresar a esos dos lugares, pero nunca más a sus hogares originales en lo que era Israel antes de 1967. Hamas intentará usar cualquier concesión de Abbas para socavarlo, al tiempo que conservadores en Israel se pondrán furiosos ante cualquier devolución israelí en Jerusalén, al tiempo que los palestinos denunciarán a cualquier líder que no restablezca un asidero palestino ahí.
Y no lo duden: el solo hecho de intentar hacer la paz tendrá consecuencias al momento que ambas partes revelen sus mapas. Nunca se debería olvidar el grado justo de locura de algunos de los colonos judíos de Israel. Ellos asesinaron al primer ministro Yitzhak Rabin cuando intentó ceder una parte de Cisjordania a cambio de paz. Tampoco se debería subestimar la capacidad de miembros palestinos de línea dura para generar violencia suicida cuando quedan tan sólo con desesperación o un sentido de que su dirigencia los está vendiendo.
Sin embargo, no hacer nada también prometía el desastre -permanente control israelí de Cisjordania- y pienso que el centro en ambas comunidades ha llegado a ver eso. Repito: ellos no llegaron a la mesa por accidente o sólo para darnos gusto. Sin embargo, decirse mutuamente requerirá de un nuevo tipo de liderazgo de Abbas y Netanyahu. Ellos tendrán que ayudarse mutuamente a superar a sus respectivos oponentes en vez de usarse mutuamente como excusa para no hacerlo. Cómo y si lo hacen, es el drama cuyo desarrollo usted está a punto de ver. Traiga una silla.