Iker Casillas está viviendo sus últimas horas como jugador del Real Madrid. Después de que ayer el acuerdo estuviera cerca de romperse, en las últimas horas se retomaron las conversaciones y se llegó a un punto de encuentro, a falta de la firma. De hecho, los contratos se están redactando y el anuncio oficial es cuestión de horas.
Las diferencias que ayer devolvieron la máxima tensión son historia. Sea cual sea la fiscalidad portuguesa, el Madrid le completará la ficha del Oporto hasta alcanzar los 12,5 millones netos que percibiría en los dos años que le restaban de contrato con el Madrid.
La firma se producirá hoy y Casillas pondrá punto y final a unas horas de infarto. El arquero pasó el reconocimiento médico esta mañana con el resto de la plantilla y cerca de las 11 horas abandonó Valdebebas, junto a otros jugadores, dado que el próximo entrenamiento está previsto a las 19, aunque si todo discurre como Madrid e Iker quieren, ya no será jugador del club Merengue a esa hora.
El club trabaja en la celebración del acto de despedida, que podría celebrarse hoy mismo si diera tiempo. Si no fuera así quedaría para mañana. Tras el adiós, Iker se incorporará al Oporto, con el que firmará dos años con opción a un tercero (si jugara más de 30 partidos) por un total de 10 millones de euros brutos.