Algunos lo consideran el sucesor de Julio Bocca en la danza nacional. A lo largo de muchos años, Hernán Piquín fue parte de la compañía del astro de la danza, y él lo considera su referente.
Algunos lo consideran el sucesor de Julio Bocca en la danza nacional. A lo largo de muchos años, Hernán Piquín fue parte de la compañía del astro de la danza, y él lo considera su referente.
Con semejante responsabilidad en sus hombros, el bailarín cosechó un camino de popularidad en la disciplina y que hasta la actualidad, a sus 44 años, lo sigue cultivando.
Uno de los puntos de inflexión que lo llevó a mostrar su virtuosismo al público de manera masiva fue su participación en el programa "ShowMatch", el cual ganó dos veces consecutivas el certamen Bailando por un sueño y al que volvió a competir en 2017.
Pero este año, el artista decidió abocarse de lleno a la gira por todo el país de "Hernán Piquín entre tangos y boleros", el espectáculo que trae esta noche a Mendoza.
La figura de Freddie Mercury y la música de Los Beatles fueron motivos suficientes para llevar al escenario dos exitosos espectáculos, con los que recorrió todo el país. Ahora, se da el gusto de unir la música ciudadana y la romántica, bajo la esencia que lo impulsa: la danza.
En esta nueva obra, que estrenó el año pasado, Piquín reúne clásicos como "La cumparsita", "Penumbras", "Si tú supieras", entre otras piezas y las dota de movimiento. acompañado por la primera bailarina Daiana Chorni y un cuerpo de baile formado por Osmar Odone, Sol Viviano, Sebastián Ripoll, Mariana Bojanich, Arturo Gutiérrez y Lola González. A su vez, el cantante Agustín Fuentes imprime en vivo canciones del repertorio clásico del tango y el bolero.
Antes de volver a la provincia, Piquín se toma una pausa para responder unas preguntas a Estilo.
–Volvés a Mendoza y, esta vez, con un espectáculo que combina dos géneros que conquistan: el tango y los boleros. ¿Cómo los vas uniendo en escena?
–En realidad es tan fácil unir a estos dos géneros, van tan de la mano, que fue muy fácil. Uno escucha las músicas, las letras de las canciones, y se transporta. Eso nos pasó y nos pasa en cada función, lo disfrutamos tanto que creo que esa es la esencia de un buen espectáculo. Después de cada función saco una foto con todo el público y la subo a mi Facebook oficia,l y allí la gente nos cuenta lo que le sucedió durante el espectáculo.
–¿Cuál es tu mayor obsesión arriba del escenario en el momento de crear un nuevo espectáculo?
–Emocionar, disfrutar sin duda de lo que amo hacer que es bailar, y más cuando lo hacés rodeado de amigos. Pero lo más importante para mí es que la gente que viene a vernos se lleve en su alma, en sus retinas, una emoción, un buen recuerdo. Buscamos movilizar alguna fibra interna. Eso me gusta.
–¿Este año lo vas a dedicar a girar con tu obra o vas a volver a la televisión?
–Este año lo dedico íntegramente a la gira. Es mucho el tiempo que toma. Entre los viajes que son en micro, los kilómetros de recorrido, me quedo sin tiempo como para poder enfocarme en algo más. Así que este año decidí hacer sólo la gira.

La danza, ante todo
Hernán Piquín sostiene que desde los cuatro años no paró de bailar y soñó tan alto que logró llegar a los grandes escenarios del mundo con la danza clásica, de la mano del Ballet Argentino de Julio Bocca.
De ese niño que nació en Los Polvorines en la provincia de Buenos Aires y recorrió el mundo (literalmente), guarda su génesis de sostener y concretar sus anhelos. Y aún quedan proyectos por concretar.
Sin encasillarse en el ballet logró potenciar su virtuosismo en diferentes ritmos, que unió en sus espectáculos.
–Afirmaste que el éxito y el dinero no son prioridad, ¿seguís pensando igual?
–Obvio que sí. Yo lo único que quiero es bailar y lo quise siempre desde los cuatro años. Nunca me imaginé a todo lo que llegaría y agradezco inmensamente lo que me da la danza. Pero el éxito para mí ocurre cuando los sueños que tenés son más grandes que las excusas que podés dar, y el dinero es importante para poder vivir pero no te realiza como ser humano.
–¿Cómo llevás el paso del tiempo y la danza?
–Muy bien (ríe). Bueno, eso creo. Yo me siento muy bien. Obviamente no soy el bailarín de los 25 años, pero trato de entrenar y mantenerme en línea para poder estar a la altura de las circunstancias.
–Recorriste escenarios del mundo y llegaste a lugares de Argentina a los que otros no llegaron. ¿Hubo un momento en particular que te marcó a fuego?
–El bailar con Julio Bocca y ver cómo la gente que lo iba a ver agradecía su llegada a las provincias, ciudades, pueblos: era maravilloso. Ver con el respeto y el amor con el que lo recibían me marcó. Dije: “Tengo que seguir el legado de Julio y lograr que la gente no pierda las ganas de ir a ver ballet”.
–¿Te gustaría volver a hacer cine? ¿Tenés alguna propuesta para trabajar en ficción?
–Me encantaría. Protagonizar “Aniceto” fue una experiencia hermosa, de la mano del más grande y hermoso ser que fue Leonardo Favio. No puedo creer aún lo que me sucedió. Yo voy a morir algún día, pero quedé plasmado para siempre en un film de Leonardo, ¡Qué alegría! Y tuve ofrecimientos para volver a hacer cine, sin embargo la verdad es que con tantas giras y tanto trabajo no pude. Por el momento estoy enfocado en el baile.

Ping pong íntimo
–¿Tu lugar en el mundo?
–Mi casa, mi gente.
–¿Tu mayor miedo?
–El olvido.
–¿Qué es la danza para vos?
–Todo.
–¿Un sueño?
–Ser director de alguna compañía.
–No toleras.
–La mentira.
–¿Tu debilidad?
–El mar.
–¿Con quién no bailarías?
–Con nadie que no se tome esta carrera en serio.
La Ficha
Hernán Piquín entre boleros y Tangos
Intérpretes: Hernán Piquín, Daiana Chorni, Osmar Odone, Sol Viviano, Sebastián Ripoll, Mariana Bojanich, Arturo Gutiérrez, Lola González y Agustín Fuertes.
Día y hora: hoy, a las 21.
Lugar: Salón Fader Sheraton Mendoza Hotel (Primitivo de la Reta 989, Ciudad).
Entradas: $680, $630, $580, en el hall del hotel (de 10 a 13, y de 16.30 a 20.30 horas) y en www.autoentrada.com.