"En San Juan las pérdidas por las heladas fueron más que importantes. Afectaron a las viñas de uvas primicia para consumo en fresco y a las blancas. Esto va a incidir también en el tema mosto, porque muchas de esas uvas tenían también este último destino", les comentó el dirigente y funcionario del INV, José "Catuco" Molina a un grupo de dirigentes locales.
"En el Valle de Uco las pérdidas superan el 80 por ciento en los frutales, especialmente almendros y ciruelos, mientras en el caso de las uvas las más afectadas fueron las blancas porque si bien en algunos casos sólo se trata de las yemas, estas se quemaron igual. En el caso de las tintas, las malbec también sufrieron y eso lo vamos a ver con la carga que tendrán las cepas, porque de cuatro racimos por cepa han quedado dos y muy raleados", señaló en una mesa de café Horacio Meli, de la Cámara de Comercio, Agricultura y Ganadería de Tupungato.
"En San Martín la helada afectó especialmente a las uvas red globe, que son las primeras en brotar. En las blancas, las chardonnay que ya tenían brotes también se han quemado y entre las tintas, el ingeniero agrónomo me dijo que las yemas han sido afectadas. También dicen que la helada afectó a las cepas porque la sabia estaba subiendo y se frenó con el frío", dijo Armando Morón, un productor con viñedos en ese departamento del Este.
En todos los casos, hubo coincidencias en señalar que el problema más grave surgió porque se trató de una temperatura constante de 4, 5 ó 6 grados bajo cero, pero por mucho tiempo, superando las 6 horas, "por lo que las plantas no lo pudieron soportar".
Más allá de las afirmaciones de los productores mencionados, será la cosecha la que determine hasta qué punto afectaron las heladas de días pasados y habrá que ver también si ese tipo de acontecimientos climáticos se repite en el futuro. No debe olvidarse que recién a fines de octubre la gente del campo puede respirar más tranquila respecto de las heladas y en la mente de muchos aún está marcada aquella del 4 de noviembre de 1992, que determinó que se cosecharan sólo 9 millones de quintales en toda la provincia, de los 28 que supuestamente constituyen la vendimia normal.
El tema ganó las mesas de café y volvió a poner en la picota la discusión por los stocks. Muchos señalan que es histórico que a la vitivinicultura le haya costado mantener un equilibrio racional entre la escasez y el stocks y destacan que en la última década la industria ha adoptado un esquema que se basa en la escasez para evitar los excedentes.
"Eso es lo que genera el efecto serrucho en los precios, porque cuando hay mucha uva los compradores aprietan los valores al mínimo y cuando la situación es a la inversa es el productor el que quiere recuperar lo perdido. Pero es muy difícil alcanzar una actitud madura desde ambos lados", dijo un dirigente.
Expresan, dentro de ese concepto, que seis meses de stock técnico constituye un esquema manejable y que lo ideal serían 4 meses. Pero en este último caso cuando se produce una helada general la ecuación cambia sustancialmente.
Respecto de las heladas de días pasados, se indicó que sólo mueve las expectativas, "porque la realidad de los daños se comprueban en el lagar o en la balanza", dijo la fuente consultada, la que expresó que lo ideal sería establecer un fondo para estabilización de stocks para evitar ese tipo de situaciones. Destacan que en el caso de Europa esos stocks suelen ser manejados por las empresas que tienen marca, quienes deben asegurar la provisión de vinos a sus compradores.
Reunión
Para hoy está prevista una reunión de la denominada Mesa Vitivinícola, donde se anunciará la creación de una Dirección de Asuntos Vitivinícolas, similar a la que existe en San Juan, para tratar en conjunto los temas del sector y el punto central será el llamado del gobernador Francisco Pérez a sus pares de otras provincias vitivinícolas y a los legisladores nacionales, oficialistas y de la oposición, para que apoyen el proyecto de edulcoración de bebidas gaseosas, utilizando mosto de uva o jugos naturales. Se indicó que se podrían llegar a "sacar" 50 mil toneladas de mosto.
"Nosotros tenemos capacidad para producir 200 mil toneladas, pero le estaríamos dando un esquema de estabilidad al mosto y esencialmente a los precios, incluyendo al vino", expresó la fuente.
Según se indicó, se trata de una reunión de la que participarán todos los sectores y otra de las intenciones es la de coordinar los mensajes. Algunos señalaron en este aspecto que el planteo que realizó Acovi, durante una reunión de Coninagro, resultó importante para los productores pero resulta muy difícil -o prácticamente imposible- llevarlo a la práctica.
"Es por eso que debe ser el Gobierno provincial quien tome la iniciativa para que no haya pedidos individuales y todos trabajemos en conjunto", señaló un dirigente.
Mercosur-UE
Otro tema interesante estuvo dado en la reunión que mantuvo el ministro de Agricultura y Ganadería de la Nación, Norberto Yahuar, con los sectores productivos y de la que participaron dirigentes de Bodegas de Argentina. El funcionario nacional convocó a los dirigentes con motivo del reinicio de las conversaciones entre el Mercosur y la Unión Europea, en la intención de suscribir convenios bilaterales.
Debe consignarse en este aspecto que la vitivinicultura argentina es una de las más perjudicadas por esa falta de acuerdos en razón de que los tratados otorgan seguridad jurídica y evita situaciones preocupantes, como lo que sucedió tiempo atrás con la prohibición del ingreso de partidas de vinos a un país del norte de Europa aduciendo la presencia de elementos no autorizados o los inconvenientes que se están presentando con la utilización del término "reserva", que hace más de un año que se encuentra en los cajones de quienes deciden en el viejo continente, mientras Chile puede ingresar con sus vinos, con ese concepto, sin ningún tipo de problemas.
Por otra parte, es necesario señalar que, por la propia integración del Mercosur, ningún país puede actuar de manera individual, sino que debe hacerlo en bloque, y es aquí cuando aparecen las diferencias, porque mientras para la Argentina el vino es un tema prioritario, no sucede lo mismo con Brasil.
Según se indicó, durante la reunión el ministro Yahuar anticipó la filosofía que impulsa el Gobierno argentino. Plantea una negociación asimétrica en base a distintos parámetros, entre los que figura el PBI de la UE y el Mercosur, que demuestran el grado de desarrollo entre unos y otros.
En otro orden, la discusión pasa por establecer de qué manera pueden compensarse los subsidios que se otorgan a distintas actividades, especialmente agrícolas, en los países europeos.
Ante la consulta sobre si la implementación de un dólar preferencial para las exportaciones de vinos argentinos puede llegar a ser considerada un subsidio encubierto, el gerente de Bodegas de Argentina, Juan Carlos Pina, respondió que "en ese caso no estamos hablando de un subsidio, sino de una actualización del valor del dólar y ese aspecto debe ser comprendido".
Se supo que habrá nuevas reuniones en el corto y el mediano plazo, porque Brasil está presionando para alcanzar los acuerdos, mientras la Argentina está intentando medir con mayor profundidad cada uno de los temas.