Este artículo nació a partir del recuerdo de “Lección de optimismo” del fundador de la Universidad Nacional de La Plata, doctor Joaquín V. González, el 18 de setiembre de 1918.
Este artículo nació a partir del recuerdo de “Lección de optimismo” del fundador de la Universidad Nacional de La Plata, doctor Joaquín V. González, el 18 de setiembre de 1918.
Dijo entonces: "Ya veis que no soy un pesimista ni un desencantado, ni un vencido, ni un amargado por derrota ninguna: a mí no me ha derrotado nadie; y aunque así hubiera sido, la derrota sólo habría conseguido hacerme más fuerte, más optimista, más idealista porque los únicos derrotados en este mundo son los que no creen en nada...”
Esta memoria es muy oportuna para analizar el próximo centenario y el diagnóstico del crecimiento de las universidades de la Argentina.
Hacia 1918, había en en el país cinco universidades nacionales: Córdoba, creada por los jesuitas en el siglo XVI y convertida en nacional en 1856; Buenos Aires, 1821; Litoral, 1889; La Plata, 1897 (a partir de 1905, como nacional, y Tucumán, 1914. En 1945, Julio V. González (1), refiriéndose al terreno de la Reforma Universitaria sostuvo que “(...) Su origen y desarrollo puede dividírselos en tres períodos: heroico, de consolidación y deconstrucción.
El primero se inicia el 15 de junio de 1918 y llega hasta 1923, sin que esta última fecha sea un término preciso”. Más adelante manifiesta: “…Por eso es que este período heroico de Córdoba tiene su resultante o su equivalente en Buenos Aires, en Santa Fe, en La Plata”.
Si bien la Universidad Nacional de Cuyo se creó en 1939, el autor también hace hincapié en la “...indudable significación al fraternizar con el proletariado y adherirse sobre el terreno de los hechos a la acción sindicalista, desarrollada por los
Maestros Unidos de Mendoza, de definiciones enérgicas como la que importaron los manifiestos de la Federación Universitaria Argentina y de Buenos Aires...” Desde 1957 hasta 2016 se crearon 47 universidades nacionales, preferentemente durante los gobiernos de facto y durante el menemismo y el kirchnerismo.
Mientras, de las 44 universidades privadas, sólo seis existían antes del gobierno de Arturo Frondizi, en su mayoría relacionadas con la Iglesia Católica y pocas representativas de expresiones más sectoriales o profesionales.
Luego de la consolidación de los primeros tiempos de la Reforma Universitaria, cuando las fuerzas reaccionarias no se entregaban e insistían en retrotraer la situación ante la pérdida de espacio político, hay tres momentos de tristeza y dolor, los de las intervenciones a las universidades en 1945, 1966 y 1976.
El arrebato, el desplazamiento, la persecución -cuando no prisión- obligaban a tener que emigrar del país y asilarse. Se perdían hombres representativos de la ciencia, la cultura, el arte, etc., también bienes no sólo de las universidades nacionales sino del país, que había invertido y que nos había colocado en lugares de respeto y consideración entre los centros educativos prestigiosos del mundo. Estos períodos fueron de retroceso.
Analicemos el crecimiento no sólo en cantidad sino en lo referido a la calidad. La primera pregunta es: La creación de las universidades ¿perseguía objetivos amplios, superadores, al servicio de la ciencia y del conocimiento, del arte y la cultura, en beneficio de la República?
Cuando se observan, sobre todo en las universidades nacionales, los tiempos de creación, la localización, los objetivos perseguidos y los niveles de selección de los educandos, el panorama es poco tranquilizador. Además, en algunos casos, el embanderamiento ideológico es más preocupante, cuando se persigue la verdad absoluta y el adoctrinamiento uniforme.
Urge revertir esto y volver a perseguir los principios prístinos que debió tener. Para no avanzar en abstracto, algunos pocos ejemplos, que se pueden multiplicar.
En 2009, se funda la Universidad Nacional del Oeste. Los títulos otorgados por la universidad durante esa gestión tienen inconvenientes en ser reconocidos. A la fecha, en vías de subsanarse parcialmente.
En 2015, en la Universidad Nacional de La Plata, 16 facultades publicaron su adhesión al candidato del FPV, Daniel Scioli. Hubo una facultad que no adhirió.
En el comienzo de este artículo recordé a Joaquín V. González y qué mejor que ese texto para dar la fuerza necesaria a los responsables políticos, al mundo de la ciencia, el arte, la cultura y los reformistas del país para la ardua tarea que nos espera porque no se puede seguir defraudando a nuevas generaciones.
(1) González, Julio (1945). "La Universidad. Teoría y acción de la Reforma". Editorial Claridad