Cuando observo que la cadena agroalimentaria y agroindustrial del ajo en Mendoza supera en valor a la mayoría de las actividades agropecuarias provinciales, que se ubica en el segundo lugar detrás de la vitivinícola, y veo los festejos provinciales del Damasco, del Camote y, obviamente, de la Vendimia, me dan ganas de imitarlos, particularmente en las cosas buenas.
No es lógico tener el 90% de la producción exportable nacional de ajo, representar el segundo país exportador del mundo y dejar que festejen y facturen los otros.
De hecho, la Fiesta Nacional del Ajo se sigue festejando en Médanos, en la provincia de Buenos Aires, la que fuera pionera y gran productora. En dicha zona ya no queda casi nada para festejar debido a que prácticamente el cultivo ha desaparecido.
Sin embargo, y con casi todos los derechos, se sigue organizando y constituye una actividad económica y social de importancia, a pesar de todo.
¿Por qué Mendoza no tiene una fiesta grande y es denominada Capital Nacional del Ajo?
¿Por qué no nos damos cuenta que fiestas semejantes mueven prestigio, dinero, posicionamiento en el mundo de los negocios?
¿Qué esperamos?, ¿que otros tomen la iniciativa?
Sólo por dar un ejemplo la Fiesta del Ajo en Gilroy, California, en Estados Unidos (que hoy tiene menos ajo que Mendoza), mueve más de 100.000 personas y 10 millones de dólares solo en 3 días.
Es posible que no se pueda mantener la denominación de Fiesta Nacional del Ajo, ya que seguramente Médanos la tiene registrada, sin embargo, podemos designarla como Capital Nacional del Ajo y organizar el Festival Nacional del Ajo, y todos contentos.
Me gustaría un Festival Nacional del Ajo patrocinado por el gobierno de la Provincia, por los ajeros y todos los participantes de la cadena: fabricantes de envases, transportistas, exportadores, proveedores de insumos agrícolas e industriales, organismos nacionales y provinciales, etc.
Desde el Proyecto Ajo/INTA ofrecemos todo nuestro esfuerzo participando en su organización.
Alguna vez hemos presentado en sociedad los circuitos del Ajo Tours, la feria Ajonovedades, el boletín Inforajo y el directorio Ajoempresas, como forma de ir creando conciencia del lugar que hemos logrado, pero casi siempre se trató de un esfuerzo aislado.
También hemos presentado a las autoridades de varios gobiernos el proyecto Argentalia, “La ciudad del ajo”, un parque agroindustrial temático único en el mundo, con capacidad de producir, empacar, industrializar y despachar ajos desde un mismo punto con todas las instalaciones y todos los servicios concentrados en un punto.
¡Que alguien recoja el guante!