Enfrentamientos entre palestinos y nacionalistas y policía israelíes marcaron ayer la celebración del 48 aniversario de la “reunificación” de Jerusalén, la ocupación del sector este de la ciudad por parte de Israel.
Enfrentamientos entre palestinos y nacionalistas y policía israelíes marcaron ayer la celebración del 48 aniversario de la “reunificación” de Jerusalén, la ocupación del sector este de la ciudad por parte de Israel.
Conocido como el Día de Jerusalén, el aniversario conmemora la conquista de la ciudad en la guerra de los Seis Días en 1967 y la posterior anexión del este de la ciudad, de mayoría árabe.
Según un comunicado oficial, en uno de los incidentes “varias decenas de musulmanes se enfrentaron con un grupo de judíos”. Testigos evocaron al menos dos palestinos heridos.
La policía dijo que dos oficiales habían resultado heridos por piedras lanzadas por palestinos, y que al menos cuatro de estos habían sido detenidos cerca de la Puerta de Damasco, en la Ciudad Vieja.
La policía no pudo decir cuantos sionistas habían desfilado por la ciudad vieja hasta el Muro de las Lamentaciones, el lugar más sagrado del judaísmo, tras pasar por el barrio musulmán, aunque dijo esperar “grandes multitudes”.
“Vienen aquí con el apoyo de un gobierno extremista que les paga los autobuses”, aseguró una mujer palestina, Muna Barbar.
Los palestinos aspiran a convertir el sector este de Jerusalén en la capital de su futuro Estado y se oponen a que Israel extienda su control sobre esta parte de la ciudad.
Pero los líderes israelíes han repetido en numerosas ocasiones que nunca volverá a ser dividida, refiriéndose a Jerusalén como “la eterna, la indivisible”·
La ONG “Paz ahora”, una organización israelí que se opone a la colonización de los territoriospalestinos, denunció en un anuncio publicado en la portada del diario Haaretz que “en los barrios árabes de Jerusalén viven 2.500 colonos (israelíes) en el corazón de una población de 300.000palestinos”.
Por su parte, Gush Shalom (“bloque de la paz”), una organización de izquierda que también se opone a la colonización, convocó una contramanifestación este domingo en las inmediaciones del ayuntamiento, para denunciar que la celebración “se ha convertido para los grupos extremistas (israelíes) en una ocasión de propagar el odio, el racismo y la violencia”.