Superada la discusión por el Presupuesto 2014, la dirigencia política mendocina comienza a calentar motores pensando en la contienda electoral del próximo año. Fue una semana llena de versiones y algunas definiciones, como la presentación en sociedad de la pata mendocina de UNEN, la coalición de centroizquierda que lideran el radicalismo y el socialismo y a la que, en la ciudad de Buenos Aires, las huestes de Carrió y Solanas le aportaron los votos necesarios como para instalarla como una alternativa clara.
Este lanzamiento se produce en momentos en los que el Pro está decidido a lograr acuerdos electorales en el interior que den sustentación a una eventual presidencia de Mauricio Macri. Minoría en el Congreso y una buena cantidad de provincias gobernadas por otros sectores partidarios, especialmente el justicialismo, es un escenario casi seguro. La imagen de Macri crece en el país, pero el armado territorial sigue siendo difícil para los equipos del líder porteño.
En Mendoza, el Pro no tiene por el momento más ambición que apoyar al radicalismo y especialmente a Alfredo Cornejo. En otras provincias, como en Córdoba, avanza hacia un acuerdo electoral con la UCR, mientras que en Santa Fe algunos sondeos dan cuenta de que el humorista Miguel del Sel, hoy diputado nacional del macrismo, sólo podría ser derrotado por Hermes Binner.
Los contactos entre el partido que lidera el jefe de Gobierno porteño y Cornejo son fluidos. El intendente de Godoy Cruz ha reconocido ese acercamiento y expresó sentirse halagado de ser visto como referente provincial por parte de Macri pero aclaró, en la semana, que todavía no hay ningún acuerdo sellado.
El Pro no aspira a compartir la fórmula provincial y se conformaría con lugares accesibles para candidatos propios o afines (demócratas) en listas nacionales y provinciales. Allí asoma el nombre de Omar De Marchi para la Cámara de Diputados de la Nación. Un demócrata que puertas afuera del Desaguadero siempre se sintió macrista.
Es cierto lo que afirma la senadora nacional Gabriela Michetti en una entrevista concedida a un diario de Buenos Aires: a Macri le gustaría que Ernesto Sanz fuera su candidato a vicepresidente. Una jugada muy tentadora para el mendocino y muy audaz desde el macrismo, ya que esa fórmula derivaría en un acuerdo concreto que podría hacer estallar en mil pedazos el Frente UNEN y viabilizaría acuerdos en las provincias que, como en el caso de Mendoza, el partido de Macri no está hoy en condiciones de dar abiertamente. El armado político con dirigentes, no con estructuras partidarias, es el sueño transformador que tiene el macrismo.
Los movimientos en el PJ. El miércoles, mientras los diputados justicialistas y radicales daban sanción definitiva a la demorada pauta presupuestaria del corriente año, puertas afuera del recinto legislativo abundaban las versiones sobre cambios en el gabinete de Francisco Pérez directamente asociadas con especulaciones sobre candidaturas para 2015.
Quien seguramente se irá primero del equipo de colaboradores del Gobernador es el ministro de Agroindustria, Marcelo Barg. Lo confirmó el propio Pérez el viernes, pero aclarando que no se trataría de algo inmediato. Entre los ofrecimientos que el titular del Ejecutivo dijo que estaría analizando su funcionario habría algún destino nacional que encajaría con el perfil profesional y técnico de Barg. Pero la segura salida de este ministro nada tiene que ver con la carrera electoral. No es candidato.
Los que sí están lanzados enfrentan distintas realidades e inquietudes. Matías Roby busca posicionarse con su estilo confrontativo, enfrentándose con el gremialismo estatal y con los responsables de la falencias de gestión que el propio ministro descubre en áreas que son de su jurisdicción. Hay quienes, con algún tono crítico, consideran en el justicialismo que el ministro de Salud está desenvolviéndose en un “acotado escenario” de discusión. Pero él confía en la imagen que su estilo puede contribuir a generar.
En cuanto a Marcelo Costa, otro de los ministros candidateables, preferiría no seguir en el árido territorio de Hacienda y pasar a un área más tranquila en cuanto a la gestión. Diego Martínez Palau, otra de las cartas de Pérez, espera con más paciencia, tal vez expectante con el desgaste que puedan sufrir sus contendientes internos. Todos suponen que, en su momento, el Gobernador se inclinará por uno de ellos.
¿Otro que se anota? Quien sorprendió y sacudió el tablero en el PJ local fue el diputado nacional Alejandro Abraham, que convocó en la sede partidaria a una reunión para reanudar el debate sobre la minería en la provincia.
El ex intendente de Guaymallén asegura que su prioridad es instalar la discusión sobre el desarrollo provincial. "No es nuevo, es algo que vengo sosteniendo desde hace mucho tiempo", aclara. Pero reconoce que si nadie en el oficialismo se anima de ahora en adelante a discutir sobre minería, petróleo, gas y energía no dudará en anotarse como postulante provincial el año próximo. Para él la prioridad en estos tiempos es la inversión minera.
Al admitir que no le desagrada la posibilidad de ser candidato a gobernador, Abraham remarca que "si no discutimos sobre los temas de fondo que hacen al desarrollo futuro de Mendoza, los candidatos a las próximas elecciones se limitarán a hablar pavadas. Será una campaña entre pavotes...". Por eso afirma que si nadie se anima en su partido a dar pelea electoral abordando estos temas, él sí está dispuesto a hacerlo. "No se puede pretender ganar una elección tapando o negando el desarrollo", sostiene.
Todo un pronunciamiento de Abraham, que obliga a definirse a los que ya están lanzados de una forma hasta ahora expectante, como Rubén Miranda, Omar Félix y Alfredo Bermejo, y a los que pretenden anotarse desde el gabinete de Pérez.
Interés por un buen clima interno. En medio de tantas especulaciones, el Gobernador tiene previsto juntar mañana, en San Martín, a los intendentes de su partido, autoridades de las Cámaras y legisladores nacionales para agradecer la negociación y sanción del Presupuesto provincial. “Ha habido otras reuniones en las que se escucharon reclamos y por eso Paco quiere demostrar, a todos, que los justicialistas mendocinos estamos juntos en las buenas y en las malas”, sostuvo un allegado al Ejecutivo.
Pero más allá de estas muestras de cordialidad, lo que sigue preocupando a Pérez y su equipo es la temática petrolera. La decisión, dicen en su entorno, es no ceder en cuanto a las potestades provinciales pero manteniendo equilibrio con la Nación. “Hay que reconocer los intereses de YPF pero siempre que sus límites y los de la Nación no choquen con nuestros propios intereses como provincia”, dijo un funcionario mendocino para explicar la incómoda realidad.
Se sabe que no hay interés de los gobernadores peronistas, muy especialmente del mendocino, de quedar en una posición incómoda con respecto a la Nación, por ejemplo a la hora de esperar el aval para el financiamiento externo, que todas las provincias anhelan y necesitan como el agua en estos tiempos. El miércoles habría otra reunión de mandatarios de provincias productoras, siempre supeditada al resultado de la puja neoyorquina con los fondos buitres.