Mientras dure la buena racha habrá que juntar puntos, recoger algún par de goles que se habían perdido por ahí y sacar la calculadora para confirmar que el Lobo sigue subiendo, está en zona de clasificación a la Copa Argentina 2020 (clasifican los primeros 7 de la tabla) y lleva tres triunfos consecutivos en casa. Ayer, la víctima fue Instituto de Córdoba, quien terminó con dos hombres menos por las expulsiones de Facundo Erpen y Damián Arce. El 2-1 final resultó mentiroso y le dio vida a un rival que descontó casi sobre el final sin mostrar argumentos. Fallaron varios en la definición en el complemento, cuando el partido estaba a pedir del Mensana y el final fue con un nudo en la garganta de los hinchas, suplicando una ayuda divina y prometiendo cosas que pueden resultar asombrosas para el resto de los mortales.

