La tensión crecía en Francia con el bloqueo de la prestigiosa universidad parisina de "Sciences Po" en protesta por una reforma educativa impulsada por el presidente Emmanuel Macron, mientras que las huelgas en el sector ferroviario seguían paralizando una parte de la red en todo el país.
La nueva ley educativa aprobada por el Gobierno francés ha sublevado a miles de universitarios, que se han encerrado en decenas de centros del país.
"Macron tu escuela está bloqueada", anuncia una pancarta colgada de una de las ventanas de "Sciences Po", el centro situado en pleno corazón de París donde hace años estudió el mandatario y que desde ayer se sumó a las ocupaciones que afectan a una quincena de centros universitarios, el 21 % de los 70 del país.
La aprobación de la ley ORE (Orientación y Éxito de los Estudiantes) ha generado un nuevo frente de oposición a Macron, quien, en casi un año en el Gobierno, ya se enfrenta a funcionarios públicos y empleados del sector ferroviario, entre otros. Este nuevo sistema diseñado para hacer frente al aumento de inscripciones, superior al número de plazas disponibles, no agrada a muchos universitarios.
El rector de la universidad de Ruán, en el norte de Francia, también anunció que su campus principal permanecerá cerrado hasta el lunes, después de que estudiantes tomaran varios locales del establecimiento.
La movilización estudiantil coincide con la huelga de trabajadores de la empresa nacional de ferrocarriles (SNCF), que ayer protagonizaron una cuarta ronda de paros a nivel nacional en contra de una reforma del sector lanzada por Macron.
Los ferroviarios, que mantienen una pulseada con el gobierno desde abril, llaman a una movilización "de alto nivel" en contra del proyecto de ley del ejecutivo que prevé, entre otros, la supresión para los nuevos empleados del estatuto especial de los trabajadores de la SNCF y la apertura del sector a la competencia.
Pese al debilitamiento de la protesta en comparación a la semana pasada, miles de usuarios seguían viéndose afectados. Sólo uno de cada tres trenes de alta velocidad (TGV) y uno de cada cuatro trenes interurbanos circulaban ayer.
Los sindicatos convocaron para hoy a una jornada de manifestaciones nacionales interprofesionales para intentar consolidar un frente unido contra la agenda de reformas de Emmanuel Macron, que llegó al poder hace menos de un año.
Se espera que funcionarios, empleados ferroviarios y estudiantes retomen el asfalto, después de las últimas manifestaciones del 22 de marzo, que sacaron a las calles a 300.000 personas, según cifras de la policía.
Sumándose a la contestación, la principal organización sindical del sector energético en Francia, anunció este miércoles huelgas intermitentes hasta finales de junio con "cortes dirigidos" a "empresas donde se despiden a empleados" o que "criminalicen la acción de los sindicatos".
Alemania frena planes de Macron
Los grandes proyectos de reforma de la Unión Europea promovidos por el presidente francés, Emmanuel Macron, se ven cada vez más obstaculizados por diferencias con Alemania en cuestiones como la defensa común o la creación de un Fondo Monetario Europeo.
Casi un año después de su elección con un discurso muy proeuropeo, seguida de declaraciones sobre la necesidad de una reacción europea tras el Brexit a un lado y otro del Rin, puede que haya llegado la hora de la desilusión para Macron.
"Esto se presenta muy difícil y, en mi opinión, sólo dará lugar a pequeñas reformas", dice Stefani Weiss, analista de la fundación alemana Bertelsmann. El semanario Der Spiegel va aún más lejos: "La iniciativa europea del presidente francés está muerta y enterrada al cabo de solamente siete meses".