5 de septiembre de 2016 - 00:00

Festival de Venecia: ovación de pie para “El ciudadano ilustre”

La película protagonizada por Oscar Martínez que compite por el León de Oro se presentó ayer en el festival y fue largamente aplaudida por el público que colmaba la sala además de elogiada por los críticos.

La mirada autocrítica, sarcástica y despiadada sobre la sociedad argentina sedujo ayer en la Mostra de Venecia con el film “El ciudadano ilustre”, una comedia amarga de la dupla Mariano Cohn y Gastón Duprat que compite por el León de Oro.

Generosamente aplaudida de pie por el público especializado, que se divirtió con las agudas salidas y situaciones paradójicas en las que termina el protagonista, el escritor Daniel Mantovani, personaje interpretado por el actor Oscar Martínez en el papel del primer premio Nobel de la Literatura argentina.

La figura del escritor célebre que regresa a su perdido y modesto pueblo natal tras 45 años de ausencia, se presta para poner el dedo en la llaga de la sociedad argentina, ironizando sobre sus defectos.

El choque de culturas, la relación entre sus personajes literarios y aquellos reales de su pueblo en los que se inspira y que también lo llevaron a irse para siempre, son la clave del film: un viaje entre las contradicciones del artista, a su pasado así como a la esencia de su creación, entre sus ídolos y contra ellos.

Provocación con levedad

“La premisa del guionista, con la historia de una celebridad que vuelve al pueblo donde nació después de mucho tiempo, era tan sólida y contundente que nos permitió sumarle otras ideas que no tienen que ver con la trama principal y que nos interesaba plasmar en la película.

Por ejemplo, la idiosincrasia pueblerina versus el cosmopolitismo, la creación artística, la celebridad, el chauvinismo, el nacionalismo”, explicó Gastón Duprat en rueda de prensa.

Por la película desfila el alcalde venal, la exnovia infeliz, los jóvenes sin esperanzas, los corruptos directores de arte, el artista modesto, una Argentina con la que todos se pueden identificar y al mismo tiempo pueden detestar.

“A pesar de tener el prisma argentino, de ninguna manera se remite sólo a la Argentina. Seguro que hay casos en otros países de adoración a ídolos y que cuando no responden a las expectativas que el propio pueblo se construyó del ídolo, lo destruyen. Es patrimonio de todos los lugares”, explicó Cohn.

La película, que compite junto con otras 19 por el máximo galardón de Venecia al lado de maestros como Tom Ford, Wim Wenders y Emir Kusturica, ha sido elogiada por varios críticos tras su pase para la prensa. “Es lo mejor que he visto hasta ahora. Tiene un justo equilibrio entre sarcasmo y ligereza. Se dicen cosas importantes con levedad”, comentó Ylena Politano, de la revista Fabrique du Cinéma.

La película, que se estrena en la Argentina el próximo jueves, podrá generar amores y odios, un sello característico del cine de esta dupla de realizadores argentinos.

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