14 de septiembre de 2014 - 00:00

Feinmann y Boudou

Acerca de por qué uno de los principales filósofos del kirchnerismo apenas se anima, tímidamente, a criticar a Boudou, renunciando a su compromiso con la verdad.

Wikipedia dice que José Pablo Feinmann es filósofo, docente, escritor, ensayista, guionista y conductor de radio y televisión. Es todo rigurosamente cierto. Yo le agregaría dos toquecitos para que sea más real todavía. Diría que durante todo este tiempo, Feinmann fue un fanático defensor del kirchnerismo. Y que Víctor Hugo Morales y Cristina fueron los mecenas que lograron el milagro de convertirlo en conductor de radio y televisión. José Pablo no solo coincide ideológicamente, también está tan enamorado de sí mismo y es tan altanero como ellos. Pero no es millonario.

La semana pasada, en lo que podríamos llamar “operativo despegue lento”, el filósofo hizo algunas críticas, suaves y tardías, al oficialismo en un reportaje que le hicieron en el diario El Cronista.

Dijo varias zonceras y algunas excentricidades pero apuntó básicamente contra el Vicepresidente Amado Boudou: “Es muy joven y jodón. No tuvo condiciones para Vice ni las tuvo nunca. El kirchnerismo eligió muy mal. Viene de la Ucede, le gustan las motos y las minas. Creo que Néstor se lo puso a Cristina en la fórmula”. La periodista Micaela Pérez le hizo notar que fue la propia presidenta la que lo eligió en soledad y finalmente Feinmann reconoció que “se equivocó, es un joven revoltoso”.

Después se manifestó amigo del juez de la Corte Suprema de Justicia Raúl Eugenio Zaffaroni, pero confesó que no le gustó alguna gente que había en su fiesta de cumpleaños ni que el magistrado tuviera muchos departamentos alquilados para ejercer la prostitución. Finalmente reconoció que no le caen bien ni le gustan los presidentes con fortuna y coincidió con Pepe Nun en que Cristina debería donar sus riquezas a entidades de bien público.

Es raro que un intelectual como Feinmann que escribió mas de 30 libros haya sido tan limitado, escueto y prudente para criticar a Boudou. ¿Qué es lo que le molesta del Vice? ¿Que sea joven y jodón, revoltoso y que le gusten las minas y las motos o que venga de la militancia con los Alsogaray? ¿Eso es todo lo que tiene para decir de Amado Boudou?

Un periodista que además conoce mucho de historia argentina llamado Alejandro Lomuto se preguntó en su blog si Amado era realmente tan joven para ese alto cargo:

“Veamos: cuando asumió la Vicepresidencia tenía 49 años. Ya no se cocía en el primer hervor. De los 29 vicepresidentes constitucionales que tuvo la Argentina -¿incluido Boudou?-, tres tenían la misma edad que el actual cuando juraron sus cargos (Marcos Paz, Mariano Acosta y Pelagio Luna) y nueve eran más jóvenes: Alsina, Pellegrini, Figueroa Alcorta, Elpidio González, Enrique Martínez, Perette, María Estela Martínez, Duhalde y Scioli, que tenía 46 años en 2003.

“A la vez, de los 35 presidentes constitucionales, uno tenía la misma edad que Boudou en el momento de iniciar su mandato (Frondizi ) y nueve eran menores.”

La rigurosidad de Lomuto me ayuda a preguntarle dos cosas al escritor Feinmann: ¿Desde cuándo la juventud es un demérito y desde cuándo se es tan joven a los 49 años? La última con aire de chicana: ¿No será que el cancherito de estado de Boudou trabaja de ser mas joven de lo que es?

Pero la verdad es que a mí las declaraciones del ensayista Feinmann me indignaron por otro lado. Un muchacho grande y presuntamente informado como José Pablo, ¿no tiene otra cosa para decirle a Boudou que es joven y jodón? ¿Eso es lo importante de Amado? ¿Va a quedar en la historia que escriba Feinmann como joven y jodón? Tal vez Feinmann estaba un poco cansado o distraído y no encontró las palabras correctas para definir a Amado.

Si me permite, yo quiero hacer una humilde colaboración con Feinmann y le digo que, sin repetir y sin soplar, diga conmigo las siguientes palabras que pueden servir para definir al Vicepresidente: ” Ladrón, choro, chorro, malandra, delincuente, pistolero, trucho, estafador, caco, carterista, punga, ratero, cleptómano, descuidista, cuatrero, maleante, coimero, bandido, timador”.

La Real Academia Española tiene estos sinónimos para referirse a tipos que tienen 3 documentos con domicilios inexistentes -uno de ellos en un médano-, que falsificaron los papeles del auto para no darle a su ex esposa lo que le correspondía, que no puede explicar su nivel de vida en Puerto Madero, que todos sus parientes se enriquecieron en los últimos tiempos, que intentó quedarse con la fábrica de billetes, que le sacó casi 8 millones de pesos a la provincia de Formosa para renegociar su deuda con la Nación y que su histórico socio reconocido fue denunciado por Martín Granovsky por intentar pagarle un soborno.

Una conclusión final para José Pablo, el gran pensador cristinista. Las palabras se pueden usar para revelar verdades pero también para ocultarlas. Cada uno elige su destino. La filosofía o el barro. (Gentileza Radio Mitre)

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