Concebido para ser cantado en actos y fiestas públicas, el Himno Nacional Argentino cumple hoy sus primeros 204 años. Un 11 de mayo de 1813 la letra de Vicente López y Planes fue aprobada por unanimidad en la Asamblea General Constituyente.
Concebido para ser cantado en actos y fiestas públicas, el Himno Nacional Argentino cumple hoy sus primeros 204 años. Un 11 de mayo de 1813 la letra de Vicente López y Planes fue aprobada por unanimidad en la Asamblea General Constituyente.
Lo que todavía genera incertidumbre entre los historiadores fue dónde se escuchó por primera vez. Por tradición oral se ha difundido que fue en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson. De hecho, un cuadro del artista chileno Pedro Subercaseaux pintado para el Centenario Argentino (1910) refleja de alguna manera este momento que quedó en el imaginario colectivo.
Pero la historiadora Adriana Micale explica las dudas sobre esta versión: "Lo dice la tradición oral. Lo repiten el hijo de Vicente López y Planes, Vicente Fidel López, y Pastor Obligado a partir de testimonios orales, pero no hay documentos que refieran que efectivamente se cantó y se tocó en la casa". De todas formas, según Micale presupone, en algún momento se debe haber interpretado en ese sitio tan concurrido, pero no necesariamente por primera vez. "Lo del salón de Mariquita no está invalidado, en las tertulias también se escuchaba música", aclara. Y sobre el cuadro de Subercaseaux, dice que "ha hecho que todos pensemos que se cantó por primera vez allí".
La historiadora recuerda que Carlos Vega, autor del libro "El Himno Nacional Argentino" (1962), asegura que se entonó por primera vez el 28 de mayo de 1813. "Fue ante el público en el Teatro Argentino, un popular teatro de Buenos Aires", comenta Micale.
Investigación histórica
En el libro "Mariquita Sánchez. Bajo el signo de la revolución", Graciela Batticuore indaga sobre este aspecto. La investigadora del Conicet cita, entre otros, a Pastor Obligado -abogado, político y militar del siglo 19- quien evoca los dos escenarios en los que, según diversas fuentes, se habría estrenado la canción patria.

"Uno de ellos es la casa de Mariquita, donde Obligado asegura que un sábado 14 de mayo de 1813 Luca había leído en voz alta la composición de López 'recién salida de la imprenta'. Y Parera había comenzado a musicalizar el poema, para terminarlo poco después en su propia casa, bajo la anuencia de la anfitriona. Así fue que el músico volvió a la tertulia de su amiga la noche del 16 de mayo, y entonces se oyó por primera vez la música del himno nacional en casa de Mariquita", escribe. En cuanto al otro recinto aludido, la autora asegura que Obligado menciona a la Asamblea, donde ya el día 11 los miembros del gobierno habían aplaudido emocionados la composición escrita por López.
Batticuore explica que para poder conciliar las diversas versiones y armar un relato propio que las incluya a todas, Obligado da carácter de “ensayo” (y no de estreno) a la tertulia en casa de Mariquita Sánchez en la que se habría cantado el Himno. “Pero lejos de querer desmerecerla, el matiz diferenciador con el que la distingue pretende encomiar el clima hogareño y la sensibilidad patriótica de una elite ilustrada que sabe ensamblar los deleites de una noche de tertulia con el compromiso y la vocación política de sus concurrentes”, escribe la autor
Otro aspecto que resalta es el momento en que el Himno Nacional Argentino se entonó por primera vez en público, a lo cual hace referencia la prensa de la época. “Esto es el 28 de mayo de 1813 en el Teatro Coliseo, cuando un coro de escolares entonó la marcha de López y Parera”, recuerda la autora.
Es Mariquita, no Remedios
El cuadro del chileno Pedro Subercaseaux pintado para el Centenario Argentino (1910), que muestra a varios patriotas entonando el Himno Nacional en la sala de Mariquita Sánchez de Thompson encierra una confusión por su protagonista principal. Si bien por mucho tiempo se creyó que la mujer del centro de la escena era María Remedios Escalada, en su libro Graciela Batticuore explica que "es Mariquita Sánchez la que canta".
Según la autora, lo confirma el propio artista cuando cuenta el proceso de elaboración de la obra. “En el salón de la Chacra, tapizado de rico brocato amarillo, hice que se agruparan mis personajes: unas cuantas señoras jóvenes vestidas a la moda ‘imperio’, junto a las cuales representé a San Martín, Pueyrredón y unos cuantos hombres más: al clavecín aparecía sentado el que acompañaba el canto de doña Mariquita Thompson, la que debía aparecer como figura central del cuadro”, cita Batticuore.