23 de julio de 2013 - 01:43

Faltan dos años y medio

Martin Heidegger (1889/1976), fue el gran filósofo existencialista alemán del siglo XX. Voy a aprehender algunas de sus enseñanzas para escribir sobre lo que probablemente nos pueda suceder de aquí hasta el 10/12/2015, no siendo futurólogo ni vidente.

Simplemente utilizo "El ser y el tiempo" de Heidegger y comparto con el maestro que el futuro es previsiblemente un pasado que revive en un presente que cada segundo deja de serlo.

Diez años de "kirchner cristinismo" (KC) han dejado suficientes enseñanzas para presumir que, a criterio de más de veinticuatro millones de argentinos, hipotecaron los próximos diez años con un futuro inmediato muy complicado, para decirlo en forma elegante. Hasta ahora la mayoría de los analistas y estudiosos nos hemos avocado a lo que fue y es. Llegó la hora de pensar en lo que podría ser de aquí en más.

La oposición

Empezaré por la oposición. Las últimas estadísticas disponibles nos ilustran sobre el porcentaje de aceptación de Cristina por parte del pueblo, entre 25% y 35%, lo que significa que su nivel de rechazo sería entre 75% y 65%.

El gobierno podría ser hoy una minoría, por lo que democrática y lógicamente, debería ser derrotado en las primarias del 11 de agosto y en las legislativas del 27 de octubre. Pero no es del todo así porque en política dos más dos puede ser cuatro o más o menos, y es posible que sea menos.

O sea, Cristina, aún sostenida por una minoría, podría ganar las próximas elecciones. Es claro, la mayoría opositora unida le daría una aplastante derrota, pero atomizada en partiditos y minialianzas del 2% hasta 12% de caudal electoral cada una, serían menos que el 25/30% de Cristina.

Ello le permitiría tener número suficiente en ambas Cámaras para dictar las absurdas e inconstitucionales leyes que desee y lograr la tenebrosa reforma constitucional para consagrarse definitivamente como "Cristina eterna", según la expresiva y obsecuente calificación de Diana Conti.

En un 70% la oposición coincide en temas estratégicos, pero hay un grave problema: no advierte aquel peligro y cada candidato, con gran suficiencia y soberbia, cree que es presidenciable de por sí -futurible según el neologismo local- y se niega a concertar alianzas, cuando podrían todos unirse y proponer sin egoísmos candidatos comunes y así llegar a componer una mayoría parlamentaria imprescindible.

En 2015 podría presentarse por iguales razones, un candidato presidencial de consenso y así derrotar a Cristina o a su indescifrable sucesor político, ¿será?

La inflación

Creo que por ignorancia el gobierno entiende que a la inflación se la domina sólo ajustando y desconoce que en economía existen herramientas muy razonables para deflacionar sin ajustar.

Basa el "éxito" de su modelo, probado ya en su fracaso, en los shocks de demanda cuando en realidad, los grandes motores económicos son la inversión, estímulo de la oferta, creación de empleos genuinos no públicos, control e independencia del Banco Central, moneda fuerte y competitiva, comercio exterior fluido, en crecimiento y con superávit comercial, control del gasto público y superávit fiscal, no emisión sin ingreso de divisas, stock de reservas genuinas, crecimiento auténtico del país y no dependencia exclusiva del "yuyo".

Sin saber el gobierno cómo manejar estos instrumentos ni tener vocación para hacerlo, seguirá la inflación con gran deterioro del país y de las clases pobres e indigentes. Porque este flagelo económico le otorga al poder aumentos constantes de recaudación y a la población, más pobreza e indigencia ("con la inflación los únicos que ganan son los gobiernos y los pueblos se empobrecen", Sachs y Larraín, Macroeconomía).

El Indec continuará con su política de adulteración de datos y acrecentará nuestro descrédito mundial, liderando los peores lugares estadísticos internacionales. Inflación e Indec han provocado nuestra decadencia decenal y el gobierno persistirá en esta política destructiva y distorsiva, transformándola con supina habilidad desde la inteligencia del atril, en el exitoso modelo que sus aduladores veneran.

Los jueces

La Corte Suprema será quizá la peor enemiga de Cristina. El reciente fallo contra la politización y avasallamiento de la Justicia rechazando el fondo del "per saltum" del gobierno contra la sentencia de Servini de Cubría, más las casi seguras derrotas en otras materias claves -que en verdad son aberraciones jurídicas-, le brindarán a la Presidente la posibilidad de victimizarse como siempre. Y planeará entonces continuar con su demolición.

Ya comenzó dando datos de filiaciones políticas de sus integrantes, más el calificativo de "casi centenario" al juez socialista Carlos Fayt, a quien apuntará posiblemente con una destitución por "viejo" si obtiene mayoría legislativa, y elevará el número de sus integrantes para obtener mayorías cristinistas de jueces sumisos. Dominar la Corte y sustituir a sus miembros será su inmediato objetivo bélico.

Con el sueño de una Justicia cooptada, intentará la impunidad total de los presuntos corruptos del gobierno y sus testaferros, a la manera de Oyarbide, muy útil y funcional hasta ahora para sus propósitos.

Institucionalidad republicana "cero"

El gobierno de Cristina y sus apoyos doctrinarios hacen suponer que su ideología se fundamenta en los teóricos postmarxistas Antonio Gramsci, Ernesto Laclau y la belga Chantal Mouffe ("Hegemonía y Estrategia Socialista").

En esta línea se inscribe la concepción con base en Marx pero rectificada en su praxis, que ya no es violenta sino de una sutil revolución institucional tendiente al cambio total de las viejas estructuras de las constituciones y ordenamientos jurídicos republicanos y democráticos, por la voluntad popular directa, sin intermediarios. Los gobiernos, legisladores, instituciones y jueces no estarán sujetos a las viejas y obsoletas estructuras de Montesquieu sino a la comunicación directa entre aquéllos y el pueblo reunido en asambleas multitudinarias.

Las críticas de Cristina y sus voceros en los casos de las leyes de medios, de reforma del Consejo de la Magistratura y de las medidas cautelares en los juicios contra el Estado -ejemplos paradigmáticos- se han basado en que falsamente los fallos se han levantado contra la voluntad popular cuando no es así.

Los jueces tienen el poder, otorgado por la Constitución, de declarar la insconstitucionalidad de las leyes y este gobierno con su particular concepción, cree que este ejercicio es destituyente. ¿Qué es esto sino la evidencia gramscista de aniquilar las instituciones republicanas? Es posible que en el resto de dos años y medio de gobierno veamos en funcionamiento este ejercicio postmarxista y será muy difícil revertirlo para cualquier gobierno no KC.

Ley de blanqueo

Otra aberración jurídica, constitucional y moral. Producto del doble discurso KC, intenta revertir la pérdida y éxodo de dólares del BC mediante el ingreso impoluto de divisas negras, propias del narcotráfico, actividades ilícitas de cualquier tipo o simplemente no declaradas, para salvar al poder del vaciamiento constante del tesoro del BC, por los pagos internacionales, financiamiento del gobierno o necesidades energéticas, ante la falta de ingresos por exportaciones gracias a la sabia política económica de Moreno.

Se estima que en el mejor supuesto solo se blanquearán u$s 4.000 millones de los 200.000 fugados. El BC emitirá títulos CEDIN para inversiones inmobiliarias y BAADE para financiamiento energético. Los CEDIN será posiblemente una falsa emisión de dólares que se cotizarán en los mercados de valores, por montos unitarios cercanos al dólar "blue".

El objetivo será que Moreno manipule estas cotizaciones a modo de competencia con el blue y no se retoque el dólar oficial. Será quizá lograr una "devaluación sin devaluar". Por supuesto, los precios se ajustarán a los CEDIN y el pueblo creerá que el gobierno será ajeno a esta maniobra. De ser así una vez más quedará demostrado que la inventiva del gobierno no tiene límites. ¡Y los aduladores seguirán aplaudiendo!

Conclusión final

En estos dos años y medio que faltan, "cosas veredes Sancho que faran fablar las piedras", porque en los diez años pasados creíamos haber visto todo pero no es así. Son muchos los temas que se podrían estimar como posibles pero no nos lo permite el espacio.

Como síntesis apretada creo que el "kirchnercristinismo" continuará con su tarea de intentar remover las estructuras del país y canjearlas por las correspondientes a la ideología de Laclau, Mouffe y Gramsci. La democracia republicana es obsoleta para el gobierno que debe sustituirla por una democracia popular totalitaria.

Cristina, como ella misma lo reconoció ante las palabras escapadas de Mujica, es "terca" y por tanto, continuará con su presidencia bélica, solitaria y arrasante, sin escuchar a nadie y menos, a la oposición "enemiga y destituyente".

Dos escenarios tendremos a fin de este año: a) si Cristina pierde las elecciones no podrá ejecutar muchas de sus iniciativas pero buscará las formas de crear nuevos instrumentos sorprendentes; b) si gana? ¡entonces podrá casi todo!

¿Entenderán esto de una buena vez los políticos que pelean mano a mano sus "carguitos"?; ¿entenderán que en las elecciones de medio tiempo de este 2013 se juega el futuro del país?; ¿entenderán que deben dejar de lado todo interés personal porque es la patria la que está en juego? ¡Quiero, deseo pensar que sí lo entenderán, aunque me tilden de iluso y utópico!

LAS MAS LEIDAS