La sorprendente victoria electoral de un partido radical de izquierda en Grecia planteó nuevas incertidumbres para la Zona Euro, pero la impresión inicial es que las naciones pueden forjar un acuerdo sobre la deuda del país helénico que evite que Atenas abandone el euro, algo potencialmente caótico.
Los mercados financieros tomaron con calma ayer la victoria del partido izquierdista Syriza después que varios líderes de la zona del euro, de 19 países, indicaron estar abiertos a analizar la forma de aligerar la carga financiera que adeuda Grecia a cambio de un enorme rescate hace cinco años.
Sin embargo, se espera que las conversaciones sean difíciles y prolongadas, ya que el peso pesado de la Eurozona, Alemania, ha adoptado hasta ahora una línea dura sobre las obligaciones financieras en Europa.
Syriza ha llamado a una relajación de las políticas de austeridad exigidas por el programa para el rescate de Grecia, así como un aligeramiento para el pago de la montaña de deuda del país.
La deuda se encuentra en niveles que muchos economistas consideran insostenible y que en gran medida consiste en deudas a otros países de la Eurozona.
Una postura intransigente de ambas partes podría, algunos temen, llevar a Grecia a abandonar el euro, un suceso que podría causar una enorme incertidumbre para Europa y el euro.
Los fuertes recortes de gastos y los altos aumentos a los impuestos buscaban reducir la deuda soberana, pero también han hundido a la economía en una recesión, causando más desempleo y pobreza.