En la sucursal de la cadena Fotex, ubicada en las afueras de la capital de Dinamarca, un equipo de ingenieros entrena robots humanoides para asumir la reposición de mercadería. La iniciativa busca automatizar las tareas pesadas durante el turno nocturno y lograr que estas máquinas operen de forma autónoma a partir de 2027.
Actualmente, las pruebas se enfocan en cargar y descargar productos de las góndolas, como latas, para recabar datos en un entorno real de ventas. Este proyecto de la firma Hive Robots persigue que los autómatas trabajen mientras las personas descansan, optimizando la logística interna del comercio.
Cómo funciona el entrenamiento virtual de las máquinas
El proceso técnico combina la interacción humana directa con el aprendizaje automático. El especialista en automatización Roger Sala utiliza gafas de realidad virtual y un control remoto para operar al autómata a distancia mientras este desplaza la mercadería. Esta teleoperación genera datos reales de movimiento que se emplean para entrenar modelos de inteligencia artificial, permitiendo que el software aprenda a ejecutar tareas similares de manera automática.
Desarrollar esta autonomía representa un desafío complejo debido a las limitaciones tecnológicas actuales. Los desarrolladores deben resolver la percepción táctil reducida de las máquinas y corregir el retardo en el proceso de control, factores determinantes al manipular objetos variados en las góndolas.
El obstáculo legal y los estándares de seguridad requeridos
Más allá del avance técnico, el despliegue comercial enfrenta barreras regulatorias. La legislación danesa vigente prohíbe que los robots humanoides operen de manera totalmente independiente en establecimientos comerciales. Por esta razón, para que los autómatas trabajen solos de noche en 2027, el país deberá modificar sus leyes y redactar nuevas normas de seguridad.