Jennifer Garner transformó la historia agrícola de su familia en el motor central de Once Upon a Farm. La actriz cofundó la compañía en 2017 tras rescatar 55 acres en Locust Grove, Oklahoma, una granja perteneciente a los Garner desde 1936 donde su tío Robert aún mantiene viva la producción local.
Detrás de esta iniciativa existía una deficiencia concreta en el mercado de la alimentación infantil. Las opciones tradicionales de los supermercados se basaban en productos de larga conservación en estantería, alejados del origen fresco de los ingredientes.
Del cultivo directo al procesamiento en frío: el modelo nutricional
La diferencia clave radica en el procesamiento en frío y la refrigeración continua. En lugar de recurrir al sometimiento térmico que altera las propiedades de los alimentos, la marca utiliza ingredientes orgánicos que conservan sus nutrientes esenciales. Esta metodología busca acostumbrar el paladar de los niños a sabores reales desde sus primeros meses.
El proyecto cobró escala industrial cuando Garner se asoció con John Foraker, exdirector ejecutivo de la firma orgánica Annie's, junto a las fundadoras Cassandra Curtis y Ari Raz. La combinación entre el conocimiento operativo del sector y la narrativa de la tierra impulsó la presencia de sus productos a más de 25.000 tiendas en Estados Unidos. Detrás de esta iniciativa existía una deficiencia concreta en el mercado de la alimentación infantil.
Impacto social y valor en el mercado internacional
La estrategia comercial no se limitó a los sectores de mayor poder adquisitivo. La empresa priorizó la certificación para el programa estatal WIC, un subsidio de nutrición para familias de bajos ingresos que ya opera en más de 20 estados. Garantizar comida orgánica de calidad en hogares vulnerables convirtió la iniciativa en una herramienta de inclusión.
Con una línea que supera los 40 productos, la compañía concretó su salida a la bolsa con una valoración de 724 millones de dólares. Garner, quien ejerce como directora de marca y posee el 7% de las acciones, mantiene el foco en la operación y en la reconexión de las familias con la agricultura.