En plena campaña electoral y presionada por una grave crisis de credibilidad, la Corte Suprema de Brasil emitió en las últimas semanas varias resoluciones judiciales favorables a Flávio Bolsonaro, el candidato de la ultraderecha más votado en la primera vuelta de las elecciones y rival del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje del 25 de octubre.
En la última decisión judicial, dictada este lunes, el magistrado Alexandre de Moraes permitió al candidato del Partido Liberal volver a visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, en prisión domiciliaria tras ser condenado a 27 años de cárcel por golpismo.
De Moraes, instructor del juicio que llevó a prisión a Jair, había prohibido las visitas de Flávio en julio por un plazo de 90 días después de que el senador leyera en sus redes una carta de su padre, saltándose una de las condiciones de su arresto domiciliario.
El exgobernante no puede usar las redes sociales, ni siquiera a través de terceros.
Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil, cumple prisión por el intento de golpe de Estado a Lula en 2023
EFE/ Sebastiao Moreira
Flávio, a través de los abogados de su padre, solicitó visitarlo poco antes de cumplirse el plazo de 90 días, que expiró el domingo.
La Fiscalía no vio problemas y De Moraes no prolongó la restricción, aunque las visitas no podrán tener "una finalidad político-electoral", según el magistrado.
El fallo subraya que Flávio tampoco podrá divulgar "cualquier manifiesto o declaración" de su padre, "independientemente del medio utilizado", repasó la agencia EFE.
De Moraes es el enemigo número uno del bolsonarismo, que lo tilda de "dictador" y lo acusa de "perseguir" a la familia del exjefe de Estado.
Además, la credibilidad del juez se vio dañada desde que salió a la luz la relación de proximidad que mantenía con Daniel Vorcaro y los negocios de su esposa con el antiguo dueño del Banco Master, encarcelado por un enorme escándalo financiero.
La causa de abuso contra su compañero de fórmula fue archivada
El segundo fallo que favoreció al bolsonarismo tiene la firma del juez Gilmar Mendes.
El decano del Supremo archivó el pasado martes una denuncia contra Alfredo Gaspar, candidato a vicepresidente de Flávio Bolsonaro, por la presunta violación de una menor.
El caso se arrastra desde abril, cuando la Policía pidió investigar al compañero de fórmula del hijo de Flávio Bolsonaro ante las sospechas de que tuvo relaciones sexuales con una adolescente de 13 años, lo que en Brasil está tipificado como "violación de vulnerable".
Pero la Fiscalía alegó falta de pruebas y contradicciones en los testimonios y Mendes dio carpetazo al asunto.
Régimen semiabierto a Débora Rodrigues
Además, el 2 de octubre, De Moraes concedió el régimen semiabierto a todo un símbolo del bolsonarismo, Débora Rodrigues, la peluquera condenada a 14 años de prisión por participar en la invasión de las sedes de los tres poderes en Brasilia, el 8 de enero de 2023.
Su caso le había sido útil la extrema derecha para denunciar supuestos excesos a la hora de juzgar el llamado "asalto de Brasilia", en el que miles de radicales incentivaron una intervención militar para derrocar al Gobierno de Lula.
La peluquera brasileña Débora Rodrigues, quien fue condenada tras participar en la invasión de las sedes de los tres poderes en 2023
Archivo / Folha
Voceros de la ultraderecha, también beneficiados
Por último, el 4 de septiembre, De Moraes archivó, también a petición de la Fiscalía, una investigación contra el senador Marcos do Val y los comunicadores Allan dos Santos, Oswaldo Eustáquio y Ednardo Raposo, voceros de la ultraderecha.
La Policía llegó a formular cargos contra ellos por obstrucción judicial e incitación al crimen dentro de una causa abierta por deslegitimar a autoridades brasileñas, pero el Ministerio Público dijo que no había elementos suficientes para presentar una denuncia.