Euclides Penedo Borges: "La sommellerie no está desarrollada en Mendoza”

Asegura que en Argentina todavía se puede invertir. Considera que la bodega está en plena expansión y que el mercado interno es atractivo. Sostiene que hay que trabajar sobre el servicio del vino en la provincia.

Es autor de varios libros sobre vinos y además socio en el proyecto de Bodega Otaviano. Euclides Penedo Borges, miembro de la Asociación Brasileña de Sommellerie destacó que Argentina es un buen lugar para desarrollar una bodega. Y considera que este es un negocio de largo plazo.

-¿Por qué se deciden invertir en Argentina?

-Con otros empresarios de Brasil tomamos la decisión de comprar esta propiedad, acá en Mendoza. Soy profesor de la Asociación Brasileña de Sommeliers - Río de Janeiro, y era el único que estaba relacionado con el mundo del vino, ninguno de mis socios estaba ligado a la vitivinicultura. Desde hace varios años que tenía un interés creciente por los vinos argentinos. Apareció la oportunidad y decidimos desarrollar el proyecto en tres etapas.

En la primera etapa, hicimos una nueva disposición del riego, colocamos tela antigranizo entre otras mejoras. Luego, pasamos a una segunda etapa, que consistía en duplicar la producción, por lo tanto, a las 24 hectáreas, decidimos sumarle 24 hectáreas más con malbec, cabernet sauvignon, syrah, petit verdot, cabernet franc, chardonnay y sauvignon blanc.

Y ahora estamos haciendo un trabajo de refinamiento del terreno, de conocer el terroir y de mejoría para llegar al mejor vino que podamos hacer.

-¿En dónde están comercializando?

-Principalmente en Brasil. En términos de mercado, al comienzo de nuestro proyecto no estábamos contando con Argentina como mercado, siempre tuvimos la cabeza puesta en el mercado externo. Ahora sí, estamos involucrados en el mercado doméstico y tenemos muchas expectativas favorables en relación a lo que sucede por acá.

Yo sé que en relación a la situación política y económica actual hay un cierto desasosiego, pero hasta hoy eso no ha influenciado en nuestros negocios.

En primer lugar porque somos una empresa muy chica, por lo tanto, nosotros queremos exportar y la mayor parte va hacia el mercado externo. Brasil es nuestro objetivo. Además, las uvas y los vinos que nosotros estamos produciendo en Mendoza son todos de estilo tradicional, no hay uvas que no sean las reconocidas, y eso ayuda.

-¿Cómo analiza el consumo en el mercado de Brasil?

-El consumo de vino en Brasil está estable desde hace 10 años, con una excepción que son los espumantes, este es el único producto cuyo consumo realmente está subiendo sensiblemente. En Brasil, el consumo per cápita es pequeñísimo. Alrededor de 2 litros per cápita. Hay una división muy grande entre el consumo del sur de Brasil, en el estado de Santa Catarina, versus lo que sucede en la Amazonia. En Río Grande do Sul se consumen más de 10 litros per cápita, pero la media es de 2 litros. Esto en términos de volumen es mucho, porque tenemos 200 millones de habitantes en el país. Eso nos hace un mercado muy atractivo.

-¿Tienen espumantes?

-Estamos trabajando con espumantes; arrancamos en 2013 con ese proyecto. Sacamos una partida de prueba. De hecho, hay muy buen consumo de espumantes en Brasil y la calidad de los espumantes es alta. El tema es que no solo se compite con el espumante brasileño sino también con los europeos.

-¿Qué perspectivas tiene en el mercado brasileño?

-El 60% de lo que Brasil importa es vino de Argentina y Chile. El malbec es una institución cuando se habla de vinos argentinos en Brasil. Considero que hay posibilidades.

-¿Argentina puede ofrecer otros varietales con éxito?

-Sí, por supuesto. En el supermercado el vino que más se vende es un malbec - syrah. Creo que el malbec es una especie de bandera y después siguen otras variedades como el cabernet. Ahora este no es el caso del bonarda o del sauvignon blanc, que no han tenido tanta aceptación. En el caso del torrontés, este es un vino muy aromático y a muchos brasileños les parece un poco tedioso e invasivo, por lo que los consumidores están un poco divididos.
En el caso de los blends, hay mejores posibilidades de desarrollarse. En Brasil los blends argentinos han sido recibidos muy bien.

-¿Qué análisis realiza de la sommellerie en la provincia?

-La sommellerie no está desarrollada en Mendoza. Cuando voy a un restaurante, de gama media, me sorprende donde tienen guardados los vinos. Las botellas están cerca de las luces. Da la sensación de que no tienen un cuidado especial por el vino.

En el caso del servicio, la temperatura a la que los sirven no es la adecuada, eso no ayuda mucho al desarrollo de la industria. Yo veo que la somellerie no está tan difundida en la provincia.

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