14 de junio de 2015 - 00:00

Etiopía: descubren una nueva especie de ancestros humanos

Huesos de maxilares hallados en Burtele, Etiopía, corresponderían a homínidos parecidos al Australopithecus afarensis. Éstos podrían evidenciar que en África del este convivían diversas especies

Hace más de tres millones de años, cuando “Lucy” deambulaba por la sabana de la actual Etiopía, quizá se haya encontrado con otros simios de dos patas parecidos a su propia especie (Australopithecus afarensis), aunque un poquito extraños.

Representada por huesos maxilares de tres individuos, una especie recién descubierta nombrada Australopithecus deyiremeda se suma a la dispersión de evidencia en el sentido de que no una sino una variedad de especies de homínidos habitaron el paisaje del este de África hace más de tres millones de años.

Esto pudiera implicar que pudieron tallar nichos separados en un ambiente estable basado en diferencias en la dieta, las estrategias de recolección de comida y otros comportamientos.

“Todavía no sabemos lo suficiente para decir algo sobre la naturaleza de la interacción o las diferencias ecológicas entre el A. afarensis y el A. deyiremeda”, dice Stephanie Melillo, del Instituto Max Planck para la Antropología Evolutiva. “Primero tenemos que saber cómo diferenciar ambas especies a partir de sus restos fósiles, y de eso es de lo que trata este documento de investigación”.

Reportados en la revista especializada Nature, los nuevo especímenes (un maxilar superior parcial, dos maxilares inferiores y algunos otros fragmentos) fueron encontrados en Burtele, en el Triángulo de Afar, Etiopía, a un día de caminata desde Hadar, donde se descubrió a Lucy en 1974.

Los sedimentos que rodeaban los huesos fueron datados en entre 3,3 y 3,5 millones de años, período en que se sabe que el A. afarensis habitó la región. Aunque las nuevas mandíbulas comparten características con la especie de Lucy, difieren en otros aspectos. Algunos de los dientes tienen distintas estructuras de raíz y, en general, son más chicos que los dientes del A. afarensis, rasgo que podría indicar un cambio en la dieta.

“Dientes más chicos se asocian a menudo con una dieta más carnívora”, dice Fred Spoor, de la Universidad Colegio de Londres y del Instituto Max Planck para la Antropología Evolutiva. “Y los músculos para masticar han migrado hacia adelante, lo que sugiere cierto tipo de redistribución de las fuerzas de mordida”.

El nombre de la especie, A. deyiremeda, se deriva de las palabras locales para “cerca” (deyi) y “pariente” (remeda), señalando el parentesco cercano de la especie con otros homínidos. Pero las similitudes llegan hasta cierto punto.

“Estamos convencidos de que es distinta al A. afarensis. Toda la evidencia -publicada y sin publicar- que tenemos de las localidades de Burtele apoya nuestra conclusión”, dice Yohannes Haile Selassie, autor del estudio e integrante del Museo de Historia Natural de Cleveland. Explica que catalogar los nuevos especímenes como A. afarensis presentaría una cantidad extremadamente inusual de variación física en la especie existente.

No obstante, “las distinciones son muy, muy sutiles”, dice el paleoantropólogo Bill Kimbel, del Instituto de los Orígenes Humanos. “Pienso que los autores han hecho un trabajo muy bueno en el análisis del material, pero creo que es un tema de juicio de valor si las diferencias representan una diferencia a nivel especie”.

El A. afarensis sigue siendo, por mucho, el homínido más conspicuo del registro fósil de África Oriental de hace tres y cuatro millones de años, durante un período conocido como Plioceno Medio. Pero durante las últimas dos décadas los científicos han nombrado otros más, incluyendo al Australopithecus bahrelghazali de Chad y al Kenyanthropus platyops de Kenia. El A. deyiremeda agranda más las filas.

“Ahora hay evidencia irrefutable que demuestra que múltiples homínidos existieron contemporáneamente en el este de África durante el Plioceno Medio”, escriben los autores.

De especial interés son unos enigmáticos huesos de pie de un homínido, recuperados en 2009 muy cerca de donde se desenterró al A. deyiremeda.

Los huesos sugieren una criatura con pie flexible y dedos grandes capaces de asir objetos, de forma similar a un homínido más primitivo llamado Ardipithecus ramidus, datado en 4,4 millones de años.

Pero, de manera desconcertante, los huesos de pie encontrados en Burtele solo datan de hace 3,4 millones de años: el mismo período que el A. deyiremeda. Es una combinación de proximidad tanto en tiempo como en espacio que no puede ignorarse, dice Kimbel.

“Identificar si ese pie primitivo pertenece a la misma criatura que los dientes y maxilares claramente australopitecos que se están describiendo ahora es de la mayor importancia”, apunta Kimbel. “Significaría que podría haber cabezas como de Australopithecus con opciones de locomoción más diversas, lo cual es un panorama que hasta el momento no hemos pintado”.

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