martes 26 de enero de 2021

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Lisandro Aristimuño se presentará en un show acústico, vía streaming, esta noche.
Espectáculos

Lisandro Aristimuño despide el año con un disco nuevo y un show íntimo por streaming

El cantautor presenta hoy a las 21 un show acústico en el que recorrerá todos sus discos, desde la intimidad de “Viento  Azul”, su nuevo estudio de grabación, en el que fragua su proyecto autogestivo.

Lisandro Aristimuño se presentará en un show acústico, vía streaming, esta noche.
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Entre los músicos que finalmente se animaron al streaming está Lisandro Aristimuño, joven cantautor con gran reconocimiento nacional e internacional, enamorado de Mendoza y “albañil de la música” como él mismo se definió en esta entrevista con Los Andes.

El show podrá verse a las 21 por Ticketek Live y promete un repaso por toda su discografía, desde 2004 hasta su última producción “Criptograma” recientemente estrenada.

- Sos uno de los últimos en presentar streaming, ¿por qué no lo hiciste antes?

- La verdad no estaba con ánimo de hacer un concierto. Justo había terminado de grabar mi disco, estaba con la cabeza en otro lado y no estaba con la mente y el cuerpo puesto para eso. Al principio no me copaban los streaming porque se cortaban y la verdad le tenía un poco de vértigo a eso de que se corte y corte la energía del que está viendo.

También porque estaba re metido en el disco “Criptograma”, y además todo lo que pasó (pandemia) hizo que me desequilibre bastante.

El disco lo hice en 2019, este año me dediqué a la edición y la mezcla. Al final agregué una canción que se llama “Nido”, claramente en alusión a esto de estar en tu casa y empezar a darte cuenta dónde vivís y como estás. Mi laburo es mucho de viajar, yo todos los fines de semana estaba en una ciudad distinta.

- ¿Qué cosas tuviste que postergar este año?

- Tenía de todo, muchos viajes, por suerte, pero tuvimos que postergar todo. Incluso este año iba a estar dedicado al disco, nos íbamos a presentar en todas las ciudades de Argentina, como hago cada vez que saco un disco porque me encanta recorrer el país. Teníamos la idea de presentarlo en el Luna Park o el Gran Rex, no estaba definido. También teníamos pensado hacer una gira por Estados Unidos, tenía la visa y estaba todo listo. Hubo Muchas cosas que quedaron afuera.

- Hace mucho que no venís por Mendoza

- Lo último que hice fue para la Fiesta de la Cosecha. Pero suelo ir pero no a tocar, porque tengo muchos amigos allá y a veces voy. La última vez fui de incógnito, tengo grandes amigos y me encanta la ciudad. Viví un año en Mendoza, cuando terminé el secundario fui a estudiar allá.

Cada vez que toco en Mendoza me encanta, es un público con el que tengo muy buena relación desde que arranqué, es una ciudad que siempre me recibió súper bien.

- El disco primero fue realizado en maquetas digitales, para luego pasarlas a instrumentos. ¿Por qué hacés ese doble trabajo?

- No fue algo pensado, se fue dando de ese modo. Trabajé mucho en la MacBook en las giras o en los viajes de placer trabajaba arriba del auto, del micro o del avión. Me gustó eso de empezar a maquetar el disco en movimiento. Me copaba cuando me quedaba mirando por la ventanilla para afuera y flasheando con la velocidad y la ruta. Ahí arranqué haciendo la música. Después empecé a hacer la canción. “Sombra 1” salió de la guitarra acústica, pero en su mayoría el disco tuvo una relación muy cercana con la computadora. También porque la banda estaba cada uno en sus cosas porque casi todos tienen sus proyectos alternativos. Así que el trabajo en la computadora también tiene que ver con que estaba más en soledad.

- ¿Este disco lo hiciste con tu sello Viento Azul?

- El sello lo tengo desde hace mucho, incluso el primer disco que saqué con mi sello es “Crónicas del viento”. Lo que es nuevo es el estudio. Por primera vez tengo estudio de grabación propio, siempre alquilaba a otros estudios para poder grabar.

- Es todo tuyo: la producción, el sello, el estudio. Porque el público desconoce todo lo que hay detrás de las negociaciones de los grandes sellos con los músicos.

- Uf! Es muy triste, la verdad. Hay otros que se llevan súper bien y tienen muy buena relación con los sellos y discográficas, incluso las multinacionales. Pero te tiene que ir muy bien para que te traten bien. Si no te va bien, te cajonean.

También pasa que a mí me gusta laburar en muchas ramas de la música, no solo como compositor o productor. Ahora tengo un stage, pero en su momento iba yo a poner los pedales, los cables, llevaba el equipo en el baúl del auto y creo que eso también es parte de lo que soy. Hay colegas y amigos a los que esa parte no les gusta, prefieren llegar al escenario y cantar. A mí me gusta ser el albañil en todo esto. Y también me gustaría hacerme una casa, ¡pero hacerla yo! Soy medio MacGyver en todo esto.

- En el disco de Lebón hiciste “Casa de Arañas”, junto a grandes maestros de la música actual. ¿Sentís que tu música marca una generación o una época?

- No, la verdad es que no sé decir eso sobre mí. Yo voy para adelante y amo lo que hago, le agradezco a la música la oportunidad que me dio de vivir de esto, habiendo venido de Viedma, a pelearla a Buenos Aires.

Sí siento que hago una música muy abierta con respecto a los géneros, y me encanta mezclar muchas cosas. Cuando volvió a surgir esto de los cantautores, con Kevin (Johansen), Drexler, me sentí muy involucrado. Tengo la suerte de que con muchos músicos que admiré toda mi vida, como con Lebón, Ricardo (Mollo) Los Cafres, tengo muchos amigos del folclore. Me siento muy querido y creo que hice buenas relaciones con muchos músicos que admiro. Pero yo no me siento un maestro, me siento un privilegiado y un laburante de la música.

Lisandro Aristimuño en la última edición de la Fiesta de la Cosecha.

- Del disco nuevo hay tres temas que tienen el número 1 en el nombre. ¿Qué tienen en común?

- Parece que eso estuviera súper pensado, pero la verdad que para nada. Mucha gente me preguntó por qué le había puesto un número al lado y el motivo es re tonto: quería marcar que era la primera vez que grababa en mi propio estudio. Además tengo las fechas vinculadas a discos míos, vos me decís una fecha y yo pienso qué disco estaba sacando para esa época. Y “Sombra 1” (nombre de uno de los temas) lo tenía anotado así en la computadora para no confundirme y quedó. No es nada loco ni una genialidad.

- Hay dos músicos mendocinos, Matías Gorordo y Sebastián Alcaraz, que participaron de este disco

- Sí, cuando fui a Mendoza por los Premios Gardel, nos quedamos unos días y tenía muchas ganas de trabajar con ellos porque me parecen dos músicos excelentes, incluso a Mati lo conocí en la Fiesta de la Cosecha porque él es percusionista de la Orquesta Sinfónica y a Sebastián lo conocí cuando produje un disco de él. Siempre me gustó tocar con músicos de otros lugares porque tienen otra energía también. Así que los llamé, en Mendoza nadie sabía, y estuvimos grabando tres temas.

- ¿Qué es Música Sin Fines De Lucro?

- Es un proyecto que intento hacer mensualmente, lo tengo hace bastante, y nació cuando tenía un programa de radio llamado “Ese asunto suena raro”, que tenía con Liniers -el historietista- donde poníamos mucha música independiente o llamábamos a artistas no tan conocidos para tocar. Cuando terminó el programa de radio decidí seguir el proyecto pero en la web con una lista de reproducción de temas que me llegan de muchos lugares, incluso otros países, y las dejo en la web para que la gente u otros músicos también escuchen y se conozcan entre ellos.