sábado 26 de septiembre de 2020

Florencia Scarpetta tendrá la oportunidad de viajar a formarse en la meca del teatro musical: Broadway.
Espectáculos

Florencia Scarpetta: la mendocina que hará pie en Broadway

La joven artista participó del concurso Livin Broadway y ganó una beca completa para estudiar en Manhattan. Hablamos con ella sobre esta experiencia.

Florencia Scarpetta tendrá la oportunidad de viajar a formarse en la meca del teatro musical: Broadway.

Si pensabas que los sueños no se cumplen, esta historia te demuestra que todo lo que uno anhela, llega a nosotros. Florencia comenzó a estudiar comedia musical a los 12 años y después de terminar una clase, supo que esto sería lo que la acompañaría toda su vida.

Estudió en el colegio de Niños Cantores y ese fue el comienzo de todo. A los 12 años dio sus primeros pasos en la academia “Yo Soy” junto a Hugo y Pablo Moreno, y Laura Fuentes.

“Allí en el primer año terminé una clase llorando y dije ‘es esto lo que quiero hacer, es este mi camino’ y desde ahí no dejé la academia. Termine trabajando y estudiando allí. Después fui a otras academias a perfeccionar técnicas”, cuenta a Los Andes la joven.

Todo comenzó en ese espacio hace algunos años y con el tiempo, el talento de Florencia se fue puliendo para llevarla hoy a ser la ganadora por segunda vez de esta beca que le permite estudiar en los mejores teatros del mundo.

Si bien desde pequeña comenzó a formarse en la comedia musical, fue en 2018 cuando empezó a darle protagonismo a lo que hoy es su profesión. “Participé en un congreso y la verdad estaba muy desinteresada de lo que iba a pasar. Fui a las clases que era lo que me importaba y cuando terminó me gané la beca para viajar a Uruguay a un congreso mayor.”

Fue allí donde comenzó la odisea que un año después la trasladaría por primera vez a Estados Unidos. “En 2019 me fui a este congreso y me dieron la información que necesitaba para Livin Broadway, habían más de 200 personas inscriptas pero yo me veía ahí. ¿Viste cuando tu interior te dice que esto puede llegar a pasar? Yo sabía que eso lo podía llegar a hacer, ya sea en un año o dos.”

El grupo de artistas de Livin Broadway que viajó junto a Florencia a principios de año.

Al comienzo la desilusión la acompañó ya que de 12 seleccionados, ella quedó en el puesto 13. Lo tomó como un aprendizaje y a seguir, sin pensar que podría venir una noticia inesperada. “Acepté el fracaso con una sonrisa porque es parte de la carrera. Pero en octubre, día de la madre, un domingo, me llaman y me dicen si estaba sentada en un sillón. Se había bajado una persona y yo seguía en la lista. Lloré como nunca en mi vida, tenía que ser esa vez y lo fue.”

Luego de su primer viaje a Broadway junto a 12 personas más, Florencia volvió justo antes de que se desatara la pandemia, sin pensar que su viaje seguiría por algún tiempo más. “Eso si no lo esperaba, ya estaba relajada, si se daba la oportunidad buenísimo pero sino iba a estar muy contenta por mis compañeros. Llegó hace dos domingos la noticia y creo que es un gran camino que inconscientemente era lo que me faltaba para saber cómo voy a seguir mi vida ahora.”

-¿Para qué te preparó esta primera experiencia de estar en Broadway?

Es muy bueno tener la base del primer viaje porque ya sé a qué voy específicamente con cada profesor, cómo manejarme, qué tengo que reforzar. Voy con contactos de gente que puede ayudarme, voy consciente de lo que voy a hacer. El primer año fue de pura emoción, llorar cada clase porque es un mundo nuevo y estar siempre al palo. Ahora voy más preparada.

-¿Te quedarías a vivir allá? ¿Te sentiste cómoda?

Si, era como estar acá, si me tenía que subir a un subte y me perdía, me perdía. Me gustaba mucho estar sola, sentía que podía estar ahí viviendo. Súper tranquila, relajada y confiada de lo que sentía, disfrutar esto y saber lo feliz que me hace.

Esta beca es la segunda que ganó la artista para poder tomar clases en Manhattan.

-¿Cómo son estas becas, cómo se organiza el tiempo allá?

Ellos te mandan un calendario de las clases que vas a tener. Las clases de canto son obligatorias y las de teatro también, esas eran específicas para el grupo de Latinoamérica. Las de danza ibas vos a las que querías, hacías la tuya e ibas en los momentos que vos querías. Te daban la mañana libre y vos decidías si ir a pasear, a una clase o al teatro. Yo siempre elegía las clases.

-¿Cuál es la rama del arte a la que te gustaría dedicarte: canto, danza, actuación?

Es muy difícil (ríe). Cada vez que estoy bailando no puedo dejar de cantar la canción así que es muy unido, pero me quiero fortalecer en el canto, estoy empezando a buscar profesores para poder lograr más técnica. Me gusta la danza urbana así que me tengo que enfocar más en lo contemporáneo y lo clásico. Pero en orden creo que sería cantante, bailarina y actriz; el canto primero pero todo me mueve.

-¿Cuál es la fuente de tu inspiración?

Nunca me habían hecho esa pregunta y me encanta. Creo que cuando estoy ahí, frente a un escenario, persona o clase y creo que ni siquiera es el hecho de mostrar, es tal la gratificación que me provoca que de solo contártelo siento una cosa en el pecho que eso es lo que me mueve a hacer lo que hago, me genera una emoción indescriptible estar ahí, me siento viva, me siento completa, dispuesta a lo que sea. Tal es el mundo que se mueve en el arte que podés llegar a cualquier lado, irradio una energía de vida cada vez que estoy haciendo esto. Me muevo muy natural, me genera una naturalidad de sentirme parte de lo que estoy haciendo, me genera felicidad, emoción y vida.