Carolina Herrera, referente indiscutida de la moda mundial, reveló cuál es el calzado ideal para las mujeres que buscan comodidad sin resignar elegancia. La diseñadora venezolana sostiene que, a partir de los 40 años, existe una alternativa infalible a los tacones altos que permite evitar dolores sin perder el estilo.
Desde que irrumpió en las pasarelas en los años 80, Herrera se ha convertido en una voz autorizada para asesorar a mujeres adultas sobre cómo potenciar su imagen. En esta oportunidad, su consejo apunta directamente a los pies, un área donde muchas veces se sacrifica el bienestar por la estética. La empresaria tiene el truco para caminar segura y verse bien al mismo tiempo.
Mocasines y bailarinas: el calzado aprobado por la diseñadora
Para la diseñadora, el error más común es recurrir al calzado deportivo para actividades que no son estrictamente de entrenamiento. Si bien las zapatillas pueden parecer la opción más lógica para el descanso, Herrera es tajante: para una mujer adulta, este tipo de calzado no se ve bien y resta elegancia al conjunto del outfit.
La propuesta de la venezolana para reemplazar las alturas son las sandalias bajas, también conocidas como "flats". Dentro de esta categoría, destaca especialmente a los mocasines y las bailarinas como las piezas fundamentales que aportan un estilo mucho más fino y sofisticado. Estos modelos permiten mantener la distinción en jornadas largas sin sufrir las consecuencias físicas de los tacos.
Cómo combinar las sandalias "flat"
Una de las ventajas principales de este calzado es su versatilidad. Según Herrera, los zapatos planos combinan perfectamente con básicos del guardarropa, como una clásica camisa blanca de algodón. Esta combinación no solo es cómoda, sino que además aporta mucha luz al rostro y al look general, convirtiéndose en un uniforme ideal para el día a día en el trabajo o eventos sociales.
Para aquellas que temen caer en un estilo demasiado informal al abandonar los tacones, la diseñadora sugiere jugar con los complementos. Las sandalias bajas ganan protagonismo cuando se acompañan con bolsos coloridos, chaquetas ligeras o cinturones llamativos. Incluso, propone animarse a modelos estampados para salir de la zona de confort sin perder la clase. La clave reside en entender que la comodidad no debe ser sinónimo de descuido.