Tamara Paganini y el histórico juicio contra la producción de Gran Hermano: qué pasó y cómo se resolvió
La participante de la actual edición “Dorada” mantuvo durante 13 años una disputa judicial contra el programa por “daños y perjuicios” y aseguró que, tras su paso por la primera edición, llegó a buscar alimento en la basura.
Tamara Paganini contó como fue el post Gran Hermano.
El regreso de Tamara Paganini a Gran Hermano en su edición “Dorada” reactivó el recuerdo del largo conflicto judicial que mantuvo con la producción del programa, al que demandó por “daños y perjuicios” tras su paso por el primer concurso de la historia en el país, donde quedó subcampeona.
La exparticipante había denunciado que su experiencia en el reality tuvo “consecuencias personales profundas”, lo que derivó en una causa que se extendió durante más de una década y que volvió a tomar relevancia a partir de su reciente aparición pública.
La misma Paganini había confesado que tras su paso por el concurso en 2001, donde obtuvo el segundo puesto, el público se volvió en contra suyo, a tal punto en que debía salir de su hogar disfrazada. Por eso fue que perdió su trabajo y, tal como indicó, fue la primera vez que debió buscar alimento en la basura.
Con el acompañamiento de la abogada Ana Rosenfeld, la instancia legal concluyó once años después de la finalización de la primera edición del concurso: “Llegamos a un acuerdo. No terminó el juicio, no llegó a esa instancia porque después de 13 años accedí a que arreglemos”.
“No pedía resarcimiento, pero mi abogada me decía que la única manera tenía que ser económica porque el tiempo atrás no puede volver. Yo no quería plata, quiero que me pidan perdón públicamente en la tele”, cerró antes de asegurar que el conflicto fue por “todas las ediciones maliciosas”.
Gran Hermano
Tamara Paganini regresó a Gran Hermano tras 25 años.
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“Secuelas psicológicas”: el parte que obvió la producción
Sin embargo, el enfrentamiento no sólo se debió a que, según la participante, el contenido fue editado de tal manera que le “escupían por la calle”.
También implicó a la psicóloga que había sido contratada para el casting que habría confesado ante el juez del caso que “había dicho que no estaba apta para ingresar porque las consecuencias psicológicas podrían ser terribles”. Aun así, quienes seleccionaban a los participantes hicieron caso omiso.
“En todo momento supieron lo que me podía pasar y me metieron igual. La psicóloga actuó muy mal porque sus informes deberían haber sido reservados, por el secreto profesional. Ella violó eso porque en todo momento mostraba sus informes a la producción cuando debería haber dicho si determinada persona estaba apta o no para ingresar al juego”, agregó.
25 años después, Tamara hizo una nueva entrada triunfal a “su casa”, como la denominó Santiago del Moro, en el momento en que la mediática se presentó con un vestido de brillantes, peluche en mano y al grito de “La casa es mía y todos los demás son ocupas”.