La Justicia le prohibió a L-Gante poder salir del país. El punto central es una deuda de 35 millones de pesos con Sabrina Cipolla en concepto de honorarios profesionales. La polémica se suma a la deuda alimentaria que involucra a su pareja, Tamara Báez.
La deuda de L-Gante
El origen inmediato está en la deuda de 35 millones de pesos que el cantante mantiene con Sabrina Ramona Cipolla, en concepto de honorarios profesionales. Como medida cautelar, la Justicia estableció la prohibición de salida del país para asegurar el pago.
Según explicó Alejandro Cipolla, abogado y hermano de Sabrina, la restricción seguirá vigente hasta que se regularice la deuda, aunque podría otorgar permisos puntuales si las circunstancias lo justifican. “Hasta que no pague, no va a poder salir del país”, se precisó en el programa DDM, donde se recordó que la medida busca garantizar el cobro.
L- Gante
L- Gante volvió a estar en el ojo de la tormenta.
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En declaraciones públicas, Alejandro Cipolla relató que fue él quien sugirió a su hermana recurrir a esta vía legal, luego de sentirse aludido por Maxi el Brother, representante de L-Gante. “Yo le sugerí a mi hermana este recurso, no me gustó que Maxi el Brother me nombre en una discusión, y le dije a mi hermana que empiece a solicitar más medidas por cada vez que nos nombran”, explicó.
Además, cuestionó el rol del representante, a quien acusó de manejar los ingresos del artista en su propio beneficio: “Creo que gran parte de la plata que gana L-Gante se la queda Maxi el Brother, no tiene registradas sus canciones a su nombre. Incluso, el nombre de él no es suyo, si dejara de trabajar con su representante dejaría de llamarse ‘L-Gante’”.
Los antecedentes judiciales del cantante
El caso se suma a los antecedentes judiciales que ya habían afectado la movilidad del músico. En los últimos meses, L-Gante fue incluido en el registro de deudores alimentarios por la falta de pago de la cuota destinada a su hija Jamaica, fruto de su relación con Tamara Báez.
Esa situación derivó en otra prohibición de salida del país que, de hecho, impidió su viaje a México. Tras varios días de negociaciones y acusaciones cruzadas, el conflicto se resolvió mediante un acuerdo económico firmado de manera informal en el capot de un auto, con Báez y el propio cantante como únicos protagonistas directos.
El convenio estableció una cuota mensual de dos millones de pesos, cifra inferior a los cinco millones que se reclamaban en un inicio. Para L-Gante, el arreglo era urgente, ya que los impedimentos legales interferían en su actividad profesional. “Todo solucionado, obvio que esta semana me encargué de solucionar, porque esto lo único que complica es a mí y a mi trabajo. Tengo gira este fin de semana”, declaró. Según el artista, la resolución se alcanzó después de compartir tiempo con Báez y con su hija: “Acordamos, entre nosotros nos entendemos bien y las demás personas que se estaban encargando del caso, lo que hacían era complicar y complicarme a mí”.