Lejos de los sets de televisión y del ritmo de la industria, Raúl Taibo eligió un cambio radical de vida y hoy su presente está marcado por la tranquilidad de Mendoza. El actor, que durante décadas fue uno de los galanes más reconocidos de la ficción argentina, decidió correrse de la escena.
Instalado en Mendoza junto a su familia, su pareja Mercedes y su hija Francesca, Taibo encontró en el entorno natural un nuevo equilibrio. La cercanía con la cordillera, el ritmo más pausado y el bajo perfil reemplazaron a las grabaciones, las giras teatrales y la exposición mediática que lo acompañaron durante gran parte de su carrera.
Antes de este giro, su nombre volvió a ocupar titulares en 2019, cuando una mujer aseguró ser su hija y solicitó públicamente una prueba de paternidad. El actor accedió a realizarse el estudio de ADN y el resultado fue negativo. Tras ese episodio, que lo expuso nuevamente en los medios, optó por alejarse aún más de la vida pública.
Tras el ADN negativo, Raúl Taibo reveló cómo reaccionó la mujer que decía ser su hija
Raúl Taibo enfrentó una prueba de paternidad: dio negativo
Desde entonces, sus apariciones son escasas. Incluso en redes sociales mantiene un silencio prolongado, con publicaciones que no se actualizan desde hace años. Sin embargo, eso no significa un retiro absoluto. En los últimos meses se conoció su participación en un proyecto vinculado a la narración de un audiolibro, donde aportó su voz en una producción de corte religioso.
A sus 72 años, Taibo muestra una imagen renovada, con un estilo distinto al que lo caracterizó en la televisión. Pero más allá de lo estético, el cambio más profundo está en su forma de vida, lejos del ruido mediático y cerca de la naturaleza mendocina.