Peter Lanzani (2022) protagonizó la primera temporada en Buenos Aires, bajo la dirección de Dalia Elnecavé. Su interpretación fue muy valorada por la crítica y el público. Lali González (2023) asumió el rol en la segunda temporada, con dirección de Mey Scápola, aportando una sensibilidad particular al personaje. Franco Masini (2023) continuó con su versión del personaje en la temporada siguiente. Andy Kusnetzoff (finales 2023 - principios 2024) se sumó como protagonista en una etapa posterior de la temporada. Candela Vetrano (2024) formó parte del elenco de protagonistas durante parte del año. Victorio D’Alessandro (2024) también interpretó al personaje principal en esta modalidad rotativa. Flor Otero (2025) actualmente es la narradora de la obra en el Multiteatro de Buenos Aires. Natalie Pérez (2025) protagoniza la temporada en Mendoza, como parte del ciclo de rotación del elenco.
La producción general está a cargo de Eloísa Canton, Bruno Pedemonti, Tomás Rottemberg y Michel Haussman, responsables de la puesta y la coordinación general del espectáculo.
Natalie Pérez, una mujer con múltiples talentos
Natalie Pérez es una actriz y cantante argentina que desde muy chica supo que el escenario era su lugar. Comenzó a trabajar a los diez años y creció frente a las cámaras, participando en tiras exitosas como Consentidos, Graduados, Guapas y Las Estrellas, donde se ganó el cariño del público con personajes frescos, entrañables y llenos de personalidad. Pero su inquietud artística no se detuvo ahí: en paralelo a su carrera actoral, construyó un camino sólido en la música, con tres discos que combinan pop, tintes folklóricos y letras cargadas de emoción: Un té de tilo por favor (2018), Detox (2020) y Intermitente (2022). Con cada proyecto, Natalie muestra nuevas facetas de su universo creativo y confirma su búsqueda constante de una voz propia. A la actuación y la música, suma su pasión por el teatro, donde sorprendió con su protagonismo en el unipersonal Las cosas maravillosas, un espectáculo intimista que también refleja su madurez profesional y humana.
En esta entrevista con Los Andes habla de cómo Las cosas maravillosas cambió su vida, de su búsqueda en la música su faceta actoral en cine
-La obra que interpretás es preciosa ¿Cómo fue para vos encontrarte con este unipersonal? ¿Qué te hizo decirle que sí?
–Me hizo decir que sí tres cosas. Primero, que hace mucho no hacía teatro y tenía ganas. Segundo, el desafío de por primera vez hacer un unipersonal, o sea, nunca había tenido esa experiencia y me divertía. Después, la posibilidad de que encima este unipersonal tiene una particularidad que es estar mano a mano con la gente con el público que son parte de mis compañeros de trabajo. Y sobre todas las cosas el texto, que es espectacular. Es increíble.
-Al cambiar el protagonista, cambian también los tintes de la obra, cada uno le da su impronta, ¿no?
-Totalmente, justo porque el texto está narrado en primera persona, es la historia de la vida de una persona. Entonces, como hay tantas historias como personas en este mundo, cada uno las cuenta desde un lugar. Hay algunos narradores que no son actores y sin embargo pudieron llevar adelante la historia porque al final es alguien abriendo su corazón, contando la historia de su vida.
-No quiero spoilear la obra, pero está atravesada por una circunstancia dura ¿Cómo fue tu acercamiento personal al tema crucial de la puesta?
- Yo creo que la obra en sí habla de cómo funciona una familia puertas para adentro. Y en esta particularidad con un caso de salud mental un poco diferente al que tenemos todos. En este caso es una nena o un nene de 7 años, que empieza a tener que resolver sus cosas, a valerse por sí mismo porque no encuentra en el espacio donde está criado un lugar de calma, un hogar. Sin embargo, parece que los valores de esa familia eran tan fuertes que esa criatura pudo tener una idea genial para ayudar a su madre. Más allá de sí viví o no una situación así, yo creo que la obra te toca fibras inevitablemente porque te hace recordar a tu infancia, a tu niñez. Entonces, creo que por eso enseguida te puede abordar, porque a todos nos pasó en menor escala alguna situación donde tuvimos que encarar la vida desde otra perspectiva.
-¿Qué te pasa cuando estás frente al público y podés verlo a los ojos?
- Es muy loco, no sé, yo al ser actriz esta historia la vivo como si fuera mía, o sea, a mí no me la contaron, la siento parte de mi vida. A veces pienso, “Me puedo enloquecer en cualquier momento,” porque el cerebro no sabe cuándo algo es mentira y cuándo es verdad. Y estoy todos los días diciendo ese texto, diciendo que esta fue tu historia y en un punto es mi historia porque mi personaje, que es parte de mí, está ahí diciendo esas palabras. Las palabras son lo más importante que hay en el mundo para todo. Entonces, no quiero decir mucho porque a veces siento que es spoileo, pero hay muchas personas que piensan que es mi historia. Claro, y en un punto es mi historia. Entonces, está ahí la gente con esta obra que tiene la particularidad de estar contada tan en primera persona y tan con tanta interacción del público. Y también es importante que sepan que la invitación, además de a vivir esta experiencia, es a vivirla desde adentro, jugando como niños y prestando atención a una historia. Pero es bueno que sepan que les voy a pedir ayuda porque así es como la gente puede sobrevivir. Y cuando uno dice y cuenta la historia además de ayudarse a uno mismo, puede ayudar a los demás. Por eso es muy importante para mí que haya personas que quieran subir al escenario conmigo. Porque son tan importantes las personas que estén en la butaca como los que están arriba.
-La obra te cambió algo como persona más allá de lo actoral?
- Sí, me cambió mucho. La verdad es que hay textos en los que digo cosas que nunca había podido poner en palabras y un autor de la otra punta del mundo pudo hacer que las diga de alguna forma. Es bárbara la obra también desde el “Okay, la vida se va”, o sea, hay una balanza: si se te está cayendo todo para un lado, tenés que poner cosas del otro lado para poder equilibrarlo porque tenés que sobrevivir, y estamos todo el tiempo sobreviviendo. Entonces, esto: la cercanía con el público, el éxito que fue, yo terminando mis funciones en Mendoza, el 8 es mi última función.
-No sabía que es tu última función
-Si, ¡Tengo una emoción! Estoy todo el tiempo a flor de piel, me quedan las últimas tres funciones en Buenos Aires, viernes, sábado, domingo, el 8 en Mendoza y termino. Así que estoy totalmente movilizada porque va a ser la última vez que voy a contar mi historia y tiene un significado cuando la gente vea la obra que es fuerte como la última vez de algo.
-Pasando a tus otras facetas, ¿Cómo fue ese proceso de dejar de interpretar personajes y empezar a contar tus propias historias en la parte musical?
- En un punto era lo que yo quería, dejar de contar desde un personaje y hablar desde primera persona. Porque en un momento dije, “¿Quién soy? ¿Soy Carla de Las Estrellas, soy Luna de Graduados, soy Eva de…”, como que ya estaba perdida de tantas personalidades que me atacaban. También es trabajo del actor poder salir del personaje y vivir su vida. Pero a veces estás todo el día hablando como otra persona, te llaman por otro nombre, algo sucede ahí. Es un trabajo que nosotros los actores tenemos que hacer: entrar y salir de personajes y que no te afecte, pero viste el “te comió el personaje,” cuando te atraviesan tanto que de repente pasas a ser el personaje. Entonces tenés que estar muy bien equilibrado.
Natalie Pérez
Natalie Pérez presenta la última función de Las cosas maravillosas en Mendoza y se despide de la obra.
Mentha Producciones
-¿Eso dio pié a la música?
-Sí. Dije “Che, necesito un poco hablar desde mí” y me puse a componer ante la necesidad de hablar en primera persona, contar mi historia. Después me di cuenta que también mi música necesitaba un personaje porque todos cuidamos nuestro espacio personal, para preservarnos. Así que en un punto las historias nacen desde las puertas de mi casa para dentro y tengo un personaje para no estar tan desnuda literalmente contando, abriendo el corazón.
- Sos una mujer polifacética
- Ni te cuento que ya hoy puse tres lavarropas, colgué tres tenders, llevé ropa a lavar, compré comida, fui a verdulería, toqué el piano, ahora voy a hacer la cama. A veces uno tiene la fantasía de que los artistas no hacen nada. Yo barrí el patio hoy a la mañana, limpié el baño de los gatos, saqué a mi perro.
Natalie Pérez
Mentha Producciones
-Todo lo que hacés como artista más perro y gato es un montón
- Sí, pero como hacemos todos los humanos, sobrevivimos como podemos. Entonces, siento que también un poquito tengo que cuidar a mi Nati personal, a la que está a puertas de dentro de casa y entendí que mi música necesita un personajito más, lo más parecido a mí, un poquito más rebelde que rompe reglas y todo.
- Hace unos meses estrenó Mazel Tov, la película en la que actuás y que tuvo muchísimo éxito ¿Qué te trajo a vos el personaje?
- Mira, yo creo que Mazel Tov y Las cosas maravillosas coinciden en el éxito porque al final se habla de los vínculos familiares, que es lo que todos atravesamos desde que tenemos uso de razón. Lo que me gustaba del personaje que me tocó era que en un punto es medio el centro de la historia, porque más allá de que Adrián Suar es el protagonista, todo transcurre en el episodio de la vida de Daniela, mi personaje. Primero se muere el padre, pero ella está embarazada y lo quiere tener, es su casamiento, es el nacimiento de su hijo, entonces como está muy en el foco y es la única hermana mujer de tres varones, el vínculo es dulce, ella siempre trata de conciliar. Cuando leí el libro me encantó sobre todo esto porque habla de los vínculos y me copa contar ese tipo de historias.
“Este año van a tener noticias mías con la música”
Mientras protagoniza una nueva temporada del aclamado unipersonal Las cosas maravillosas, la actriz y cantante Natalie Pérez reveló que está a punto de lanzar su cuarto disco de estudio, compuesto íntegramente mientras interpretaba la obra. “Tiene 14 canciones, lo voy a grabar en septiembre y antes de fin de año van a tener noticias mías con la música”, adelantó entusiasmada.
La artista se mostró feliz y segura con el nuevo material, al que describió como muy personal. “Uno siempre piensa que el disco nuevo es el mejor porque representa tu presente. Son canciones desde lo más íntimo de mi experiencia, de mi vida. Espero que la gente las reciba bien”, expresó.
Además, confirmó que estará tocando en la Fiesta de la Cerveza en Mendoza el próximo 27 de septiembre, en un año que la encuentra activa, inspirada y comprometida tanto en lo musical como en lo actoral.
Sobre su recorrido profesional, Natalie hizo un balance sincero y sin adornos: “Fue un camino interesante, no fácil. Se me hizo cuesta arriba muchas veces, pero lo sigo eligiendo. Es lo que sé hacer. Podría decir que es un oficio, una vocación, porque empecé a trabajar a los diez años”.
Con la naturalidad que la caracteriza, habló también del sacrificio que implicó crecer dentro del medio. “Mis amigas iban a bailar y yo estaba haciendo teatro musical, con una exigencia vocal que no me permitía salir. Iba al colegio todo el día, trabajaba a la tarde y llegaba a la noche cansada. Dije que no al 80% de los cumpleaños a los que me invitaron”, recordó.
Para Natalie, el camino en el mundo del espectáculo requiere más que talento: “Hay que tener astucia para sobrevivir. Seguro hay mejores actrices o cantantes que yo que no se animan a salir del conservatorio o de la ducha. Acá hay sacrificio, constancia, disciplina, compromiso y deseo”.
Aunque confiesa que a veces se pregunta si la fama es para ella, tiene claro que ama lo que hace. “Famoso es un trabajo extra, no todo el mundo se lo banca. Pero esto me gusta, me divierte. Es lo mío”.