18 de abril de 2026 - 18:00

La Orquesta Con Brio prepara un gran concierto en el teatro Independencia en homenaje a Ariel Ramírez

En su quinto aniversario, la Orquesta Con Brio prepara un gran concierto en el teatro Independencia este domingo. Interpretarán la "Misa Criolla" y la "Cantata Sudamericana". Las entradas se encuentran agotadas.

"La música puede hablar de la dignidad humana y la paz desde nuestra propia lengua y nuestros propios ritmos", reflexiona Francisco Rivera Salopek, cuando le preguntamos sobre el legado de Ariel Ramírez y Félix Luna. El joven director de la Orquesta Con Brio lo dice desde la pura convicción, ya que este domingo a las 20 estará al frente de un gran concierto homenaje en el teatro Independencia (las entradas se encuentran agotadas desde hace varios días).

Serán más de cien los artistas que suban al escenario, en una fecha que cruza lo litúrgico con lo laico, lo académico con lo popular. ¿El repertorio? La " Misa Criolla", una favorita del público, y la " Cantata Sudamericana", pieza menos interpretada pero igual de poderosa. Ambas, hitos creativos del tándem formado por Ariel Ramírez (compositor) y Félix Luna (historiador, a cargo de las letras).

Sobre el Concierto

El proyecto marca el inicio de los festejos por el quinto aniversario de la Orquesta Con Brio, un colectivo que funciona bajo un modelo de gestión cooperativa (algo todavía poco habitual en la escena cultural local) y que apuesta a producciones de gran formato sin resignar identidad. Bajo la dirección artística de Rivera Salopek, la orquesta encara uno de sus desafíos más ambiciosos: poner en diálogo dos obras fundamentales del cancionero sudamericano en la sala más prestigiosa de la provincia.

Por un lado, la “Misa Criolla” (1964), acaso la pieza del folclore argentino de mayor proyección internacional, es una obra que supo romper las barreras entre lo sacro y lo popular, y que incluso fue reconocida por el Papa Pablo VI como una expresión de valor religioso universal. Por otro, una selección de la “Cantata Sudamericana” (1971), donde los autores amplían su mirada hacia una identidad continental, con una espesa textura sonora y variedad de ritmos que van más allá de los argentinos.

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Sobre el escenario, la magnitud del proyecto se vuelve tangible. A la base sinfónica de la orquesta se suma un ensamble folclórico dirigido por Carlos Méndez, encargado de sostener la raíz rítmica y tímbrica de las obras. Las voces, en tanto, se expanden en una verdadera masa coral integrada por el Coro de la Legislatura de Mendoza (también dirigido por Méndez), el Coral Bonarda (bajo la dirección de Mariana Ledda) y La Jabonería de Vieytes (dirigido por Santiago Luna), en un despliegue instrumental y vocal de gran ambición.

Las voces solistas —Gabriela Fernández, Pamela Garro y Norma Mulet— aportarán ese filo interpretativo donde la técnica se encuentra con la emoción. Mulet, además, sumará intervenciones teatrales con textos de Diana Fiore, ampliando el dispositivo escénico hacia una experiencia más integral, donde la palabra también dialogue con la música.

"2026 es una fecha muy significativa para nosotros", comienza diciendo el director. "Se cumplen cinco años de la creación de la Orquesta Con Brio. Hemos preparado una serie de conciertos para celebrar la vida de este proyecto y pensamos que esta era la mejor manera de decir 'acá estamos y seguimos sonando': realizando una gran celebración de la Música en la sala mayor de la provincia, con 140 artistas arriba del escenario y un repertorio que nos recuerda lo importante que es vivir en comunidad. Para materializar esta idea, hemos trabajado en equipo con otros directores: Mariana Ledda, Carlos Méndez, Santiago Luna Castillo y Eros Rosales. En la producción, está el querido Leonardo Fernández, que es el responsable de que tengamos un Teatro Independencia agotado en esta ocasión", celebró.

- Ambas obras son piezas profundamente arraigadas en la identidad latinoamericana. ¿Qué lecturas actuales quisieron proponer desde lo musical?

- Primero, una expansión del universo sonoro de las obras. La "Cantata Sudamericana" y la "Misa Criolla", fueron compuestas originalmente por Ariel Ramírez para grupos instrumentales pequeños. En esta ocasión estamos llevándolas a una escala grande, con una orquestación muy colorida y bien trabajada. Desde nuestro lugar, que es sudamericano, argentino y mendocino, queremos ampliar la potencia de las obras y aportar una nueva interpretación. Musicalmente hay momentos exquisitos en donde, por ejemplo, la voz de nuestras solistas se cierra y funde en las melodías de los vientos y el bandoneón, o donde las cuerdas se convierten en una marea que conduce y potencia el texto hablado de las solistas.

- La figura de Mercedes Sosa atraviesa inevitablemente este repertorio.

- Totalmente. El canto de Mercedes ha sido nuestra referencia estética y ética. Sin embargo, nuestro enfoque no es la imitación, sino el diálogo entre dos momentos de la historia de estas obras (el pasado y nuestro presente). Así, la figura de la Negra se expande: está en la potencia de Gabriela Fernández y Pamela Garro, nuestras solistas, pero también en la masa coral. Esta búsqueda tiene que ver con honrar su legado de "cantora con fundamento" que pone el cuerpo a las palabras y da voz a los pueblos.

- La "Misa Criolla" es un clásico indiscutido, pero la "Cantata Sudamericana" es mucho menos interpretada y muy compleja en su instrumentación. ¿Con qué arreglos están trabajando?

- La música fue arreglada por Daniel Antonio Noir (San Salvador, Entre Ríos). Esto es una gran ventaja, ya que todo está escrito “por la misma mano” y eso acelera el trabajo de interpretación de las partituras. Ha sido un desafío artístico interesante trasladar las sonoridades sudamericanas y nacionales a un grupo mixto (sinfónico-folclórico). Pienso que Daniel ha sabido hacerlo con mucha sensibilidad y maestría.

- ¿Y qué desafíos encontraste desde la dirección?

- Desde la dirección, creo que el mayor desafío ha sido la coordinación de un grupo tan grande de artistas (¡140 personas!). Afortunadamente, me he sentido muy seguido y acompañado por mis colegas músicos y confío plenamente en el trabajo de cada uno.

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- ¿Por qué les parece importante poner en valor hoy el trabajo de Ariel Ramírez y Félix Luna?

- La obra de Ariel Ramírez y Félix Luna y el canto de Mercedes Sosa nos entregan una identidad soberana que, como dije antes, es latinoamericana, argentina y, porque estamos haciéndola desde nuestro lugar, también es cuyana. Sin pecar de "consignista" ni panfletario, creo que ponerlos en valor hoy es un acto de resistencia cultural. Es recordar que la música puede hablar de la dignidad humana y la paz desde nuestra propia lengua y nuestros propios ritmos. Además, para un proyecto que cumple cinco años basados en la autogestión, rescatar a estos autores es reafirmar que el arte es, ante todo, una herramienta de cohesión social y un espejo donde nuestra comunidad puede reconocerse y proyectarse.

La "Misa Criolla": una obra con historia

Pocas obras logran condensar una identidad cultural con la potencia, la síntesis y la proyección de la "Misa Criolla". Compuesta por Ariel Ramírez y estrenada en 1964, esta pieza no solo redefinió los límites de la música litúrgica, sino que también se convirtió en una pieza sin fronteras. En su cruce entre lo sacro y lo popular, la obra estableció un lenguaje que aún hoy resuena con fuerza, tanto en salas de concierto de todo el mundo como en celebraciones religiosas y relecturas contemporáneas.

El punto de partida de la "Misa Criolla" es inseparable del contexto histórico. A comienzos de los años sesenta, el Concilio Vaticano II habilitó la celebración de la misa en lenguas vernáculas, rompiendo con la tradición del latín como idioma exclusivo del rito. En ese marco, Ramírez encontró una oportunidad estética y espiritual: trasladar la estructura litúrgica católica al universo sonoro sudamericano. El resultado fue una obra que respeta las partes ordinarias de la misa —Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus y Agnus Dei— pero las reconfigura a través de ritmos folclóricos como la chacarera, el carnavalito, la vidala o el estilo pampeano.

Pero si la arquitectura musical es transgresora, la dimensión interpretativa ha sido clave para su consolidación. La primera grabación de la obra contó con la voz de Los Fronterizos, cuya impronta vocal marcó un estándar difícil de igualar. Luego, figuras como Mercedes Sosa retomaron la obra, dotándola de una nueva sensibilidad. La interpretación de la Negra hoy es quizás la canónica.

ARIEL RAMÍREZ Y MERCEDES SOSA

En Mendoza, una provincia pródiga de masas corales, la "Misa Criolla" se convirtió en una de las obras más interpretadas a lo largo de las décadas. Y, por supuesto, de las favoritas del público. Pero baste destacar dos interpretaciones que quizás el lector recuerde.

Una es aquella del 2001 con la Orquesta Sinfónica de la UNCuyo, que contó con la dirección de Ligia Amadio y brillantes arreglos originales de Polo Martí. Luego se editó en un cuidado disco, hoy inhallable en formato físico como en plataformas digitales (sería oportuno rescatar este valioso registro). Y, en 2012, fue la obra que eligió el tenor José Carreras (quien ama la obra y la ha interpretado en incontables ocasiones) para actuar junto a Verónica Cangemi en el Espacio Cultural Julio Le Parc.

"Mujeres argentinas": una invitación en San Juan

Además de este concierto en el teatro Independencia, también se está preparando un homenaje a Ariel Ramírez y Félix Luna en el teatro del Bicentenario de San Juan. La obra elegida, en este caso, es "Mujeres Argentinas", en una versión integral que pone en primer plano la potencia expresiva de la danza, en el marco de las celebraciones por el Día Internacional de la Danza, que se conmemora cada 29 de abril.

Con más de 60 artistas en escena, la puesta (concebida originalmente para la temporada de 2023) se inscribe como una de las producciones más ambiciosas del teatro en los últimos años. La dirección coreográfica de Alexis Mirenda y Jorge Vásquez construye una narrativa corporal que amplifica el carácter poético de la obra original, mientras que la inclusión de piezas digitales del renombrado artista plástico Carlos Gómez Centurión aporta una dimensión visual autóctona.

En el plano musical, la ejecución estará a cargo de La Camerata, bajo la dirección del maestro Pablo Grosman, con arreglos originales de Enzo Pérez. Las voces de Aimé y Melisa Quiroga suman un componente emotivo clave, sosteniendo la tradición interpretativa de una obra que, desde su concepción, ha sido un homenaje a las mujeres que marcaron nuestra historia.

Las funciones tendrán lugar el sábado 25 de abril a las 21, el domingo 26 a las 20 y el sábado 2 de mayo a las 21, con entradas a la venta en Entradaweb.com.ar.

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