La rutina del reconocido humorista Stefan Kramer en el Festival de Viña del Mar 2026 enfrentó este domingo un momento tenso cuando su imitación del presidente chileno Gabriel Boric provocó una ola de pifias en la Quinta Vergara.
La primera noche del festival estuvo marcada por el gran show de Gloria Estefan, aunque también por las críticas a un comediante que no contentó tanto al Monstruo.
La rutina del reconocido humorista Stefan Kramer en el Festival de Viña del Mar 2026 enfrentó este domingo un momento tenso cuando su imitación del presidente chileno Gabriel Boric provocó una ola de pifias en la Quinta Vergara.
Después del aplaudido show de la cantante cubana Gloria Estefan, el episodio de Kramer se produjo a los pocos minutos de iniciado el segmento en que el comediante caracterizó al jefe de Estado para abordar, en tono satírico, el tema de la salud mental.
“El tema de la salud mental no era tan importante y valioso como lo es hasta el día de hoy”, señaló Kramer en la "piel" de Boric. La frase dio paso a la reacción del llamado “Monstruo”, como se le llama al público de la Quinta Vergara, que manifestó su descontento con una seguidilla de silbidos.
Lejos de detenerse, el comediante continuó con la parodia e ironizó sobre el tramo final del actual gobierno. Incluso, imitando la voz del mandatario, lanzó: “Estoy con el horario cambiado por la Violeta, estoy con libre demanda dando tet…”.
“Gracias por el apoyo, ya me va quedando poco”, agregó en el mismo tono, mientras las pifias persistían.
Ante el ambiente adverso, Kramer optó por cambiar de personaje y reconducir la rutina, logrando estabilizar la presentación. En paralelo, en redes sociales varios usuarios calificaron el segmento como “fome”, cuestionando el desempeño del imitador en esta edición del certamen.
Al ser abordado por la prensa, el comediante chileno Stefan Kramer dijo: “Yo creo que eso es algo que ustedes tienen que evaluar. Todas las rutinas son distintas. Son distintas épocas, distintos momentos. Yo sí estoy muy conforme con el show... No sé. Lo demás lo dice la historia y lo dice el público”.
“Yo creo que uno puede sumar público, perder otro, pero quizá uno puede ser fiel a lo que siente y, en ese sentido, soy fiel a lo que siento con respecto a las rutinas que quiero hacer (...) Las imitaciones me encantan, me han dado la vida, pero creo que quiero intentar hacer cosas distintas para probar otros sabores”, reflexionó el también actor.