El regreso de Campanella al cine: Parque Lezama salta del escenario a Netflix
Tras una década de éxito teatral ininterrumpido, la historia de León y Antonio llega al streaming con una puesta que recorre los rincones históricos de San Telmo.
Parque Lezama: el regreso al cine de Juan José Campanella.
Juan José Campanella vuelve al cine con la adaptación de Parque Lezama, su mayor éxito teatral de la última década. Protagonizada por la incombustible dupla de Luis Brandoni y Eduardo Blanco, la película traslada el icónico banco de plaza a un relato visual que expande las fronteras del escenario original hacia la pantalla grande.
La trama presenta a dos desconocidos, León Schwartz y Antonio Cardozo, quienes entablan una amistad improbable en el sur de la ciudad. León, interpretado por Brandoni, es un militante comunista obstinado, mientras que Antonio, el personaje de Blanco, es un encargado de mantenimiento de perfil conformista que enfrenta la posibilidad de una jubilación forzosa.
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Una adaptación que respira fuera del escenario
Este proyecto cinematográfico surge tras un fenómeno teatral que acumuló más de 1300 funciones y fue visto por cerca de 600 mil espectadores en Argentina y España. A diferencia de otras adaptaciones que suelen quedar atrapadas en la estructura estática del escenario, la versión fílmica de Campanella utiliza el parque como un organismo vivo que acompaña el horizonte emocional de los protagonistas. La lente abandona la restricción de las tablas para explorar las barrancas de San Telmo, integrando elementos reales como la calesita y el pabellón griego en la narrativa.
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El motivo detrás de esta transposición radica en la intención de capturar una dinámica actoral perfeccionada durante más de diez años de funciones diarias. Al trasladar la acción a un entorno real, el lenguaje cinematográfico permite destacar la vulnerabilidad de la tercera edad a través de planos cerrados y matices gestuales que en el teatro se pierden por la distancia física. Esta cercanía visual otorga una carga de verdad a las historias exageradas de León, validando la idea de que, aunque el cuerpo envejece, las ideas conservan su juventud.
El valor del pasado frente a la modernidad
El guion, adaptado por el propio Campanella a partir de la pieza original de Herb Gardner, refuerza el contraste generacional. Los protagonistas no solo discuten entre sí, sino que enfrentan las presiones de un presente que los empuja hacia la irrelevancia, personificado en figuras como el representante del consorcio del edificio donde trabaja Antonio. El relato se convierte así en una reivindicación del costumbrismo local y del valor de la conversación con extraños en tiempos de hiperconectividad.
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Además de su estreno en salas selectas, la película tiene programado su lanzamiento global en Netflix para el 6 de marzo de 2026. Como parte del impacto cultural de esta obra, la Ciudad de Buenos Aires inauguró una ruta cultural dedicada al cine de Campanella, instalando incluso el banco original utilizado en el rodaje dentro del propio Parque Lezama para que los visitantes puedan recrear la escena.
El espacio verde donde transcurre la acción posee una historia densa que va más allá de la ficción cinematográfica. Desde ser el lugar donde Pedro de Mendoza realizó la primera fundación de la ciudad en 1536 hasta su pasado como centro de tráfico de esclavos en el siglo XVIII, el parque es un museo a cielo abierto que el paisajista Carlos Thays transformó definitivamente en 1896. Caminar hoy por sus senderos es, tal como propone la película, un viaje nostálgico que une la memoria colectiva con las vivencias personales de sus visitantes.