Después del éxito arrasador de su último paso por Mendoza, el Oficial Gordillo vuelve a la provincia con un espectáculo completamente nuevo. Bajo el título Gordillo, 20 años+1, el humorista tucumano se presenta el 10 de mayo a las 20:00 y a las 22:00, en tanto que sumó otra fecha para el domingo 11 de mayo a las 19:00 y a las 21:00, en el Teatro Plaza, de Godoy Cruz, para celebrar su trayectoria con una propuesta que combina personajes clásicos, anécdotas inéditas, nueva escenografía y la incorporación de un invitado que revoluciona la dinámica escénica: el rosarino Zaúl Showman.
Las entradas están disponibles en www.entradaweb.com, con precios que varían según la ubicación: Platea Baja A (Filas 01 a 18) a $32.000, Platea Baja B (Filas 19 a 25) a $30.000 y Platea Alta a $28.000.
Oficial Gordillo
Oficial Gordillo
Gordillo llega con el recuerdo fresco de su última función en Mendoza, donde grabó su anterior show, "Gordito, amigo de lo ajeno", que marcó el cierre de una etapa. “Ese espectáculo se grabó en Mendoza y cuando se graba, se termina. No lo hago más. Ya estaba cerrando ese ciclo, había que pasar a otra cosa. Siempre trato de renovar el show cada uno o dos años”, explicó en entrevista con este medio.
El nuevo espectáculo fue estrenado en Villa Carlos Paz durante el verano 2025 y funcionó como banco de pruebas para lo que luego se convirtió en una gira nacional. Allí sumó a Saúl Showman, un artista con años de experiencia en la escena humorística y en musicales como Bien Argentino. “Lo conocí en un festival. Yo lo había visto actuar con Miguel del Sel y me encantó. Cuando se me ocurrió que podía haber otra cosa además de los videos que usaba para cambiarme de ropa, pensé en él. Y fue un acierto total”, reconoció.
La química entre ambos funciona a la perfección, aunque no se crucen en escena hasta el final del espectáculo. “Él entra solo, sin música ni presentación. Dice: ‘Buenas noches’. Se escucha ese silencio frío que da miedo, y remata con: ‘Qué desilusión, ¿no? No era lo que esperaban’. Desde ahí, se gana al público. Tiene una capacidad increíble para detectar quién quiere participar, quién está dispuesto a interactuar. ¡Y los hace hablar a todos!”, contó admirado.
Durante la temporada de verano en Carlos Paz, el dúo tuvo más de cincuenta funciones y lideró la taquilla en varias semanas. “Estuvimos siete de ocho semanas primeros. Hoy, más que nunca, el boca en boca es lo que te levanta o te mata. Si la gente no sale contenta, no vuelve más. En cambio, cuando la gente disfruta, lo comenta, lo recomienda. Es así”, señaló con pragmatismo.
Uno de los pilares del show sigue siendo el humor costumbrista, basado en su infancia, su familia y su provincia. Sin embargo, esta vez apostó a una nueva mirada sobre los personajes clásicos, como el de su mamá, que ahora sube a escena para “desenmascararlo”. “Ella dice que en estos 21 años me hice famoso hablando mal de ella. Entonces ahora viene a contar ‘su’ versión de las cosas. Dice frases como ‘Difícil es hacer una losa. Él nació en cuna de oro’. O ‘Dice que tuvo una infancia difícil… ¿difícil? ¡Por favor!’”, relató entre risas.
En lugar de alejarse de sus raíces, Gordillo se burla de sí mismo y de su lugar en el mundo del espectáculo. “No soy de esos famosos de primera línea. Yo soy cuatro de copas, y con eso estoy feliz. Hay gente que me grita: ‘¡Vos también sos famoso!’, como si fuera una rareza. A mí me divierte esa confusión”, confesó.
Uno de los pasajes más desopilantes del nuevo show es una anécdota real ocurrida durante su época de shows privados. “Una señora me contrató para caer de sorpresa al cumpleaños del marido, disfrazado de policía. Le advertí que se iba a notar por la gorra, que decía ‘policía’. Y me contestó: ‘No se va a dar cuenta porque es un pelotudo’. Y no se dio cuenta. Me creyó todo. Me hizo una catarsis sobre los vecinos, me pidió disculpas. Mientras tanto, atrás suyo, toda la familia muerta de risa”, contó.
Ese tipo de experiencias marcaron los orígenes del Oficial Gordillo como personaje escénico, y también sus límites. “Habré hecho mil fiestas privadas. Cinco en una noche. Iba como sorpresa, nadie me conocía. Pero una vez me sacaron un arma. Pensaron que era un ladrón disfrazado de policía. Me cagué entero. Ahí dije: ‘Nunca más’. Y fue nunca más”, confesó con honestidad.
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Oficial Gordillo 20 años +1
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La nueva producción también incorpora cambios escenográficos, vestuario y puesta en escena. El arranque tiene un aire paródico, casi musical. “Lo que más me criticaban era que tenía poca producción. Así que ahora me tiré el placard encima. Salgo vestido tipo Elvis: traje azul, capa de raso… una ridiculez hermosa. Me costó un dineral y no vale la pena, porque después cuento los mismos chistes de siempre”, ironizó.
La segunda parte del espectáculo lo muestra con el clásico uniforme celeste, gorra de policía y tonfa de utilería. “Ese personaje ya tiene vida propia. La gente lo pide. Pero también lo actualicé. Son anécdotas nuevas. Por ejemplo, hay una historia de cuando me invitaron a un festival en Bolivia y me sentí Gardel. Era la noche argentina: Luciano Pereyra, Sergio Galleguillo y yo. Me sentía importantísimo. Galleguillo me invita a su camarín y me trata como a un igual. Después me entero que cuando él vino a Tucumán, le robaron el colectivo. No es joda. Googlealo”, sugiere, entre carcajadas.
El humor de Gordillo mezcla lo popular, lo absurdo y lo entrañable. No teme reírse de sí mismo ni de los famosos. Tampoco de las idas y vueltas del país. “Hay una parte en la que hablo de las reuniones de consorcio. Porque ya no es sólo lo que pasa en la calle, ahora el delirio está adentro de los edificios también. Siempre hay uno que grita, otro que se cree ingeniero, otro que se ofende. Todo eso está en el show, pero sin bajada de línea. Solo lo cuento como lo veo”, aclaró.
A sus 21 años de carrera, el comediante tucumano asegura que el humor sigue siendo su herramienta más poderosa para conectar. “Lo que la gente agradece es que se ve reflejada. Me lo dicen todo el tiempo: ‘Sos como mi primo’, ‘igualito a mi tío’, ‘así era mi vieja’. Eso genera un vínculo directo. Y por más que cambie la tecnología o el país esté como esté, las costumbres siguen ahí. Cambia el envoltorio, pero el contenido es el mismo”, reflexionó.
Con este nuevo show, el Oficial Gordillo reafirma su lugar como uno de los humoristas más queridos del país. Sin estridencias, sin polémicas, y con una coherencia escénica que lo acompaña desde sus comienzos. “Yo no me olvido que empecé en un boliche, con gente que no me daba ni cinco de bola. Y ahora estoy haciendo teatro por todo el país, con gente que paga la entrada para venir a verme. Eso es un montón. Por eso me esfuerzo en que cada show sea distinto, mejor. Porque se lo merecen”, concluyó.