El mundo del arte está de luto tras el fallecimiento de Egar Murillo, destacado artista plástico mendocino, ocurrido el viernes 28 de marzo en el Hospital Central de Mendoza. Murillo, de 68 años, luchaba contra una grave enfermedad desde hacía varios meses.
Nacido en Jujuy en 1957, Murillo se trasladó a Mendoza con apenas un año de vida, convirtiéndose en una figura emblemática de la escena artística local. Su formación en la Universidad Nacional de Cuyo entre 1981 y 1986 lo llevó a especializarse en pintura, aunque su obra abarcó diversas disciplinas como grabado, dibujo, fotografía, objetos e instalaciones.
A lo largo de su carrera, Murillo recibió numerosos reconocimientos, destacándose el Premio Nacional a la Trayectoria Artística del Salón Nacional de Artes Visuales en 2023, un honor que solo otro mendocino, Carlos Alonso, ha recibido. Además, obtuvo el segundo premio en pintura del Salón Nacional de Artes Visuales en 2012.
Egar Murillo recibió un premio a toda su trayectoria.
Egar Murillo recibió un premio a toda su trayectoria.
Su compromiso con el arte trascendió la pintura; fue una figura clave en la escena del rock mendocino, colaborando con la banda punk Kinder Videla Mengele, integrada por sus hermanos Mito y Punko. En 2023, publicó dos libros: "PMS PRSNTS", una recopilación de sus poemas, y "Kinder Videla Mengele, gráficas de Egar Murillo", reflejando su versatilidad y profundidad artística.
Enfrentando un mieloma múltiple, Murillo recibió un trasplante de médula y, en 2020, la comunidad artística se movilizó para conseguir un medicamento esencial para su tratamiento.
Sus colegas, amigos y compañeros lo despidieron con sentidas palabras. “Siempre he pensado, al menos en principio y quizás un tanto esquemáticamente, que hay dos tipos de artistas y de instituciones artísticas: están los que con su obra eluden los problemas culturales comunes a una sociedad, son los que se adhieren al costado más banal y frívolo del campo artístico contemporáneo, que toman al arte como una suerte de huída o escape de un mundo que les resulta insoportable; y están aquellos que mediante las imágenes que producen articulan, componen y muestran en sus obras nuestra experiencia frente a esos problemas comunes, que no eluden la situación contemporánea por más detestable que sea. Creo que Egar fue uno de estos últimos artistas.”, comienza diciendo el curador Pablo Andrés Chiavazza a Los Andes.
“Egar viene de la cultura under, del punk, realiza los afiches y las tapas de los discos de Kinder Videla Mengele desde 1987 hasta por lo menos 2022. En esa gráfica uno puede percibir la sensibilidad irreverente y crítica frente a las situaciones políticas nacionales y globales. Basta repasar la edición que de las gráficas de Egar realizó la editorial fanzinera Impar. Y ves, desde allí, cómo eso pasa a la obra que destina a los museos donde expone. Mantuvo su vena crítica sobre la sociedad y la cultura contemporánea constantemente”, completó el curador.
Un fragmento del muro de Berlín llegó a Mendoza, fue intervenido por los artistas mendocinos Vivian Levinson y Egar Murillo, y se encuentra en la bodega Huarpe Riglos, en Agrelo. En la foto, José Hernández Toso, Darío Werthein, Amador Sánchez Rico y Alfre
Un fragmento del muro de Berlín llegó a Mendoza, fue intervenido por los artistas mendocinos Vivian Levinson y Egar Murillo, y se encuentra en la bodega Huarpe Riglos, en Agrelo. En la foto, José Hernández Toso, Darío Werthein, Amador Sánchez Rico y Alfredo Cornejo. Gentileza
Luis Scafati publicó en su muro de Facebook un sentido recuerdo: “Una triste noticia, se fue Egar, un gran artista, un amigo. Lo conocí en Buenos Aires, una tarde apareció en mi taller con un libro de Philip Dick que hoy es parte de mi biblioteca. A veces guardamos en nuetra memoria instantes que parecen irrelevantes. Cada vez que abro ése libro aparece la imagen de Egar”.
Por su parte, la artista plástica Sara Rosales, expresó a Los Andes: ¡Inmenso, plural, artista indiscutido!... pero, recuerdo al adolescente tímido, silencioso, pero seguro de lo que deseaba, nunca sentí que dijera ‘soy artista, soy distinto, quiero comunicar lo que veo y como lo siento, lo que llevo dentro…’ Su mirada serena y frontal era de investigación permanente. Sigue tu búsqueda querido EGAR...tu legado, presente”.
Andrés Casciani también se hizo eco de la pérdida del artista, y le dijo a Los Andes: "Egar Murillo cuestionó el rol del arte como mero creador de objetos estéticos y lo confrontó con un lenguaje contemporáneo que incita a la reflexión y a poner en duda el orden establecido. Su trabajo incomodó constantemente la naturalización de esquemas injustos y elitistas, humanizándonos e interpelándonos. Artista indispensable de nuestra cultura, de los que no mueren nunca".
Martha Artaza fue otra de las artistas que se sumó a la despedida de Murillo. “Edgar fue la imagen de la humildad, virtud de pocos...y esto lo convirtió en grande. Y desde esa posición su obra nos hizo pensar sobre la vida y sus implicancias. Pintor, dibujante, poeta, escritor....culto, reflexivo, de trato amable y atento a todo....sobre todo a escuchar. También virtud de pocos. Pervivirá en nuestro recuerdo por su gran personalidad y su gigante obra”.
Por último, su gran amigo Daniel Rueda quiso recordarlo con estas palabras: “Despedimos a un artista que trascendió a Mendoza, siendo faro de gran parte del colectivo artístico y que definitivamente nos identifica. Es la síntesis de todo lo que está bien en las artes visuales. Por eso su obra no es lo único que lo representa. También su pluma, su poesía, música y mensaje social. Como artista siempre nos dió la posibilidad de desafiarnos y formar pensamiento crítico, como pocos lo saben hacer. Me siento honrado de haber trabajado con él, pero sin dudar me quedo con el privilegio de haber sido su amigo en este plano. Siempre agradecido Egar querido”.
La partida de Egar Murillo deja un vacío en la cultura mendocina y nacional, pero su legado perdurará en sus obras y en la inspiración que brindó a generaciones de artistas.