5 de junio de 2026 - 10:23

"Damas y caballeros..." La helada noche de diciembre cuando el Indio juntó a 150 mil ricoteros en Mendoza

Tras la histórica convocatoria de 150 mil personas en 2013, el Indio Solari regresó a Mendoza en diciembre de 2014 para una nueva misa ricotera en San Martín. Crónicas de Los Andes reviven una jornada marcada por el calor, los incidentes y una peregrinación histórica.

La muerte de Carlos Alberto "Indio" Solari, ocurrida hoy a los 77 años, reavivó miles de recuerdos en todo el país. En Mendoza, uno de ellos sobresale por encima de todos: la histórica noche del 14 de septiembre de 2013, cuando cerca de 150 mil personas colmaron el Autódromo Ciudad de San Martín para protagonizar una de las convocatorias musicales más grandes de la historia provincial.

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Aquella jornada fue mucho más que un recital. Fue una verdadera peregrinación. Durante semanas, la provincia se preparó para recibir a la denominada "misa ricotera", un fenómeno cultural capaz de movilizar multitudes desde todos los rincones de Argentina.

El recital originalmente iba a realizarse en el estadio Malvinas Argentinas, pero la demanda de entradas fue tan grande que rápidamente quedó descartado. Los tickets se agotaron en tiempo récord y las filas para conseguirlos comenzaron días antes de la venta oficial. Mendoza entendió entonces que estaba frente a un acontecimiento fuera de lo común.

Tras descartar otras alternativas, el entonces intendente de San Martín, Jorge Giménez, ofreció el Autódromo Ciudad de San Martín. La decisión terminó siendo clave para albergar a una multitud que convirtió al Este mendocino en el epicentro del rock nacional.

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Pero la convocatoria tuvo un adversario inesperado: el clima. Durante los días previos la temperatura cayó abruptamente y el sábado amaneció con un frío intenso. Por la noche, el termómetro rozaba los cero grados y una persistente aguanieve hacía todavía más épica la espera de los fanáticos. Nada de eso importó.

Embed - Luzbelito y las sirenas - Indio y LFDAA - Autódromo Angel Pena, San Martín - Mendoza 2013

Miles de personas llegaron en autos, colectivos, combis y hasta haciendo dedo. El Parque Agnesi y los alrededores del autódromo se transformaron en una ciudad improvisada donde convivieron seguidores de todas las edades unidos por una misma pasión.

Crónicas de Los Andes, recuperadas por el proyecto "Los Andes Siempre", que rescata el valioso archivo histórico del diario, retrató el fenómeno social que rodeó a cada recital del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

A las 21.45, las luces se apagaron. Sonó la introducción que anunciaba la llegada de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y los primeros acordes de "Luzbelito y las Sirenas" desataron una explosión de emoción colectiva.

La imagen quedó grabada para siempre: el Indio apareció sobre el escenario con una gorra para combatir el frío y frente a él se extendía una marea humana imposible de dimensionar.

"Realmente no hay palabras para explicar esta fidelidad. Esto es una locura. Estoy muy emocionado. Muchas gracias", dijo aquella noche un Solari sorprendido por la convocatoria.

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Durante más de dos horas repasó clásicos de Los Redonditos de Ricota y de su carrera solista. Ni el agua acumulada sobre el escenario ni el viento helado lograron detener un show que incluyó 27 canciones y momentos inolvidables.

El cantante incluso bromeó sobre las condiciones climáticas: "No sé cómo los guitarristas pueden mover los dedos, hace un frío acá arriba", comentó mientras alentaba a sus músicos.

La noche también tuvo su costado político, con mensajes y referencias que marcaron algunos de los pasajes del espectáculo, una característica habitual en las presentaciones del artista.

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Sin embargo, el momento más esperado llegó sobre el final. Después de "Flight 956", miles de personas comenzaron a prepararse para el ritual que convirtió al Indio en una leyenda. Entonces llegó "Jijiji". Antes del histórico pogo, Solari lanzó una frase que todavía resuena entre quienes estuvieron allí.

"Quizá hoy sea verdad más que nunca que este va a ser el pogo más grande del universo". Y Mendoza saltó.

Las imágenes de aquella multitud moviéndose al mismo tiempo recorrieron el país y quedaron inmortalizadas como una de las postales más impactantes de la historia del rock argentino.

Años después, Jorge Giménez recordaría la magnitud del acontecimiento. "Me subí a una tarima y cuando vi la cantidad de gente me corrió un frío por la espalda. Le pedí a Dios que todo saliera bien", contó.

Todo salió bien. La provincia mostró una capacidad organizativa inédita, alcanzó una ocupación hotelera total y recibió a miles de visitantes que llegaron exclusivamente para ver al artista más convocante de la música argentina.

Hoy, tras la muerte del Indio Solari, aquella noche vuelve a cobrar vida en la memoria colectiva. Porque Mendoza no solo fue sede de uno de sus recitales más multitudinarios. Fue escenario de una de las últimas grandes misas ricoteras, una noche helada en la que 150 mil personas desafiaron el frío para cantar, saltar y celebrar junto a quien para muchos fue, es y seguirá siendo el único héroe en este lío.

La segunda misa en Mendoza: calor, desbordes y miles de personas sin entrada

Si la presentación de 2013 quedó marcada por el frío y una convocatoria récord de 150 mil personas, la segunda visita del Indio Solari a Mendoza, el 13 de diciembre de 2014, tuvo un escenario muy distinto. El calor reemplazó al aguanieve, pero la masividad volvió a generar situaciones complejas en los alrededores del Parque Agnesi y el autódromo de San Martín.

Según el artículo, con material recuperado por el proyecto "Los Andes Siempre", miles de seguidores llegaron a Mendoza sin contar con el dinero suficiente para comprar una entrada, cuyo valor rondaba los 500 pesos. Muchos habían viajado desde distintos puntos del país y sobrevivían gracias a la solidaridad de otros fanáticos, realizando changas o limpiando parabrisas para conseguir algo de dinero.

La organización había advertido en reiteradas oportunidades que sólo ingresarían quienes contaran con su ticket. Sin embargo, a medida que avanzaba la tarde comenzaron los intentos de ingreso por la fuerza. Grupos de personas sin entrada protagonizaron incidentes con la Policía y con el personal de seguridad, generando momentos de tensión en los accesos al predio.

La situación derivó en enfrentamientos, lanzamiento de piedras y botellas e incluso heridos entre quienes se encontraban en la zona. La crónica de Los Andes relata que uno de los proyectiles impactó contra un periodista que cubría el evento, provocándole una lesión en el brazo.

Embed - Roxana Porcellana - Indio y LFDAA - Autódromo Ángel Pena, San Martín - Mendoza 2014

Con el inicio del recital y para evitar que los disturbios escalaran, las autoridades terminaron flexibilizando los controles en algunos sectores. Aquella decisión alimentó una de las historias que siempre acompañaron a las "misas ricoteras": la presencia de miles de seguidores que llegaban sin entrada con la esperanza de poder ingresar una vez comenzado el show.

Más allá de los incidentes, la segunda presentación del Indio en Mendoza volvió a confirmar el fenómeno popular que representaba el músico. Miles de personas colmaron nuevamente San Martín para vivir una experiencia que trascendía lo musical y se transformaba en un acontecimiento cultural y social de dimensiones únicas.

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