5 de agosto de 2026 - 20:40

Así vive la Negra Vernaci: grandes ventanales, obras de arte y objetos con historia

La conductora construyó un hogar ecléctico con muebles modernos, piezas vintage y recuerdos de su trayectoria.

La casa de la Negra Vernaci no responde a una estética rígida establecida ni a un catálogo de decoración. El espacio combina arte, memoria y una mezcla deliberada de estilos, con ambientes pensados para ser usados y no solamente exhibidos.

En ese equilibrio aparecen tres rasgos que definen cómo vive la conductora: la luz natural, las obras que ocupan las paredes y los objetos que recuperan distintos momentos de su vida.

Elizabeth Vernaci trasladó a su hogar parte de la personalidad que construyó durante décadas frente al micrófono. La decoración evita la sensación impersonal de una casa excesivamente producida y apuesta por rincones con capas, texturas y elementos que no necesariamente pertenecen a la misma época, pero dialogan entre sí.

1. Un living amplio donde la luz natural cambia el ambiente

El living funciona como el corazón de la vivienda. Los grandes ventanales permiten que la luz natural atraviese el espacio durante buena parte del día, mientras el piso de madera suma calidez y evita que la amplitud resulte fría. La distribución del mobiliario deja áreas de circulación claras, pero también crea sectores destinados a sentarse, conversar o descansar.

La elección de los muebles refuerza el carácter ecléctico: piezas de líneas modernas conviven con otras de aspecto vintage. Una alfombra geométrica en tonos tierra ayuda a ordenar visualmente el conjunto, aporta textura y conecta los distintos elementos sin obligarlos a seguir una única paleta o período.

2. Fotografías y pinturas ocupan un lugar central

Las paredes no funcionan como un fondo neutro. La casa incorpora una colección en la que se mezclan fotografías en blanco y negro con pinturas abstractas, una combinación que genera contraste y movimiento. En lugar de concentrar todo en una única pared, el arte aparece integrado al recorrido cotidiano de los ambientes.

Ese protagonismo modifica la percepción del hogar: cada obra introduce un color, una escala o una historia diferente. El resultado es una decoración personal antes que perfectamente coordinada, donde la identidad surge de la selección de piezas y no de repetir una tendencia de interiores.

3. Una biblioteca reúne libros, discos, viajes y premios

Otro punto fuerte es la biblioteca, presentada como una especie de mapa personal de Vernaci. Allí se reúnen libros, discos, recuerdos de viajes y objetos decorativos, sin separar de manera tajante lo cultural, lo afectivo y lo profesional. La acumulación está organizada, pero mantiene la sensación de una colección construida con el tiempo.

Entre esos recuerdos también aparecen los premios obtenidos durante su carrera, incluidos los Martín Fierro. Las estatuillas no están aisladas como piezas de museo, sino incorporadas al mismo universo que los libros y los objetos personales. Así, la trayectoria profesional queda integrada a la vida cotidiana de la casa.

Una casa que privilegia la identidad sobre la perfección

La vivienda encuentra su unidad en la forma de combinar elementos distintos. El piso de madera, los tonos tierra, los ventanales y las piezas artísticas aportan una base cálida, mientras que los recuerdos evitan que los ambientes parezcan armados de una sola vez. Cada rincón muestra una etapa, un gusto o una parte del recorrido de la conductora.

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