Bianca Aristarán, hija del reconocido comediante Soy Rada, abrió las puertas de su casa para mostrar una decoración que escapa a lo convencional. En su residencia de Zona Norte, la joven logró plasmar su identidad a través de espacios que funcionan como una cápsula del tiempo, integrando armónicamente elementos retro con la modernidad más absoluta.
La propiedad se destaca por no seguir un único patrón estético, sino por construir un relato visual en cada habitación. Esta propuesta integra detalles personalizados que aportan carácter y autenticidad a una vivienda de grandes dimensiones donde el diseño se pone al servicio de la comodidad cotidiana.
Vinilos y Harry Potter en un cuarto ochentoso
El dormitorio de Bianca es un viaje directo a los años 80. Las paredes están revestidas con una cuidada selección de discos de vinilo y una gran cantidad de pósters que refuerzan la estética vintage del ambiente. Sin embargo, la joven rompe la rigidez de la época sumando elementos de sus sagas favoritas actuales, como un afiche de Harry Potter que convive con los clásicos musicales.
Esta mezcla de estilos responde a una búsqueda de identidad donde la casa no es solo un lugar de paso, sino un reflejo de la historia personal de quien la habita. El diseño busca que la arquitectura no sea estática, sino que evolucione con los gustos de sus dueños, permitiendo que convivan referencias culturales de distintas décadas mientras se mantiene la funcionalidad para la rutina diaria.
Cocina industrial y un homenaje a El Principito
El área social de la casa está dominada por una cocina de estilo industrial. El mobiliario y los electrodomésticos de alta gama están dispuestos para favorecer la amplitud y la organización constante. Este ambiente se conecta directamente con un comedor de tonos neutros, siguiendo la tendencia de los espacios abiertos que facilitan la circulación y la luz natural.
La personalización alcanza su punto máximo en el baño. En la pared del tocador, Bianca decidió plasmar una frase e ilustración de El Principito, recordándole que cada uno debe encontrar su propia estrella. Es un detalle que transforma un espacio puramente funcional en un rincón con carga emocional y literaria que define su estilo de vida.
El exterior completa la propuesta con un jardín de gran tamaño rodeado de verde. Una pileta de dimensiones considerables y un deck de madera para tomar sol son los protagonistas de este patio, diseñado específicamente para ser el centro de las reuniones familiares y los encuentros con amigos al aire libre.