Airbag, la banda de los hermanos Sardelli, se presentó el sábado en Mendoza, ante casi 10 mil personas. El Club De La Pelea es un show íntimo y poderoso que los reafirma como una de las mejores bandas del rock nacional.
Airbag presentó el sábado El Club De La Pelea en Luján de Cuyo, con un show que supo mostrar el poder de la banda y su capacidad para crear climas y llegar al corazón del público.
Airbag, la banda de los hermanos Sardelli, se presentó el sábado en Mendoza, ante casi 10 mil personas. El Club De La Pelea es un show íntimo y poderoso que los reafirma como una de las mejores bandas del rock nacional.
Apenas pasadas las 21 horas, las luces del Multiespacio Cultural Luján de Cuyo (MCLC) se apagaron unos minutos, aumentando la ansiedad de la gente que esperaba. Entonces, el sonido de un teclado llegó para anunciar el ingreso de la banda.
Allí aparecieron los hermanos Sardelli en el escenario, mientras las pantallas y el público explotaban. El show empezó bien arriba, con el tema "Jinetes cromados". La potencia de la presentación en vivo sobrepasó enormemente a las versiones de estudio de todas sus canciones y le permitió a los artistas conectar profundamente con su audiencia. Esta tónica se mantuvo a lo largo de todo el recital.
A través de un set list que recorrió su último disco y los grandes éxitos, lograron que el público transite las más variadas emociones: desde el espíritu de rebeldía hasta la melancolía, pasando por momentos más sensibles y reflexivos, el dolor por alguna pérdida y la búsqueda de identidad.
La banda, que formó un sonido propio a partir de la mezcla de metal clásico, glam metal, rock nacional y algo de punk, emocionó al público con cada una de sus canciones y una puesta en escena magistralmente lograda.
El evento pasó por estados donde predominó el metal clásico como en "Bajos instintos" o " Apocalipsis Confort", y baladas de soft rock con un aire glam, como en "Nunca lo olvides" o " Por eso nadie recordará tu nombre". Canciones como " Noches de insomnio" dieron espacio al punk rock y apareció un rock más oscuro, que recuerda levemente a Los Redondos, en canciones como "Hombre puerco".
A lo largo del recital, Gastón y Patricio regalaron varios momentos en los que "conversaron", a través de los punteos vibrantes de sus instrumentos, guitarra y bajo respectivamente. También Guido, además de cantar tantos temas como Patricio, tuvo su parte más personal cuando tocó el piano y cantó "Diez días", uno de los temas más sensibles de la banda.
Además, las visuales lograron reforzar el espíritu de la banda y construir una narrativa potente y atractiva a lo largo de todo el show. A través de tres pantallas gigantes, una cámara situada en el escenario mostró en primer plano a los músicos, logrando aumentar la intensidad de las emociones.
También hubo proyección de imágenes que, junto con un espectacular panel de luces móviles, reforzaban la estética del classic metal y el glam. Además de los infaltables fuegos artificiales, los artistas usaron máscaras de calaveras mientras tocaban "Huracán". También estuvo un rato presente en el escenario Frankie, el inflable gigante de la banda que "salta" al ritmo de las canciones.
El ánimo se mantuvo arriba a lo largo de toda la presentación, pero el público estalló con canciones como " Cae el sol", "Colombiana" o " Sólo aquí". Esta última fue la elegida para cerrar el recital. Sin embargo, mientras los músicos se retiraban, a modo de coda, empezó a sonar " Por una cabeza", de Gardel, de la que Patricio interpretó sólidamente los primeros versos, dejando al público extasiado y con ganas de más.
Los hermanos de Tigre que saltaron a la fama a principios de los años 2000 están viviendo uno de los momentos más importantes de su carrera. El debut de la gira El Club De La Pelea fue en el Monumental a fines de mayo y les permitió llenar tres fechas en el gigante de River.
Ayer estuvieron en Mendoza y tienen programada una cuarta presentación en el Monumental el 5 de octubre, junto a otras importantes fechas en varias ciudades de Latinoamérica y España.