San Martín, la chacra, su casa, la pirámide y otras cuestiones
La “pirámide” o monumento de homenaje al Libertador se levantó en una localidad del departamento de Junín. Después se vio que la localización era errónea, ya que correspondía homenajear a San Martín en el lugar donde construyó su casa, canal, chacra y molino, es decir el departamento de su nombre.
San Martín, la chacra, su casa, la pirámide y otras cuestiones
El sábado 12 de julio, Los Andes en su sección Hace 100 años informa: “Hoy se inaugura la pirámide en homenaje a San Martín. En la fecha se inaugura en el distrito de Barriales (Junín) la pirámide construida en homenaje al general José de San Martín, decretada en el año de 1816 por el Cabildo de Mendoza. La erección del monumento fue ordenada por el gobierno de Toribio de Luzuriaga el 17 de octubre de 1816, con la posterior ratificación del Cabildo de Mendoza”.
La “pirámide” o monumento de homenaje al Libertador se levantó en una localidad del departamento de Junín. Después se vio que la localización era errónea, ya que correspondía homenajear a San Martín en el lugar donde construyó su casa, canal, chacra y molino, es decir el departamento de su nombre. Se supone que el error provino del hecho que la provincia estaba a cargo de uno más de los tantos interventores federales que se sucedieron en esos años al frente del gobierno de Mendoza.
A fines del siglo pasado, los representantes de San Martín en el Consejo del Patrimonio pidieron una rectificación formal de la confusión y así se hizo, mediante una investigación de los historiadores Campana dirigidos por la profesora Ana Castro, que se publicó en el ámbito del Archivo Histórico. La obra tuvo su presentación pública en la Municipalidad de San Martín, pero luego no tuvo difusión.
El texto aclaraba las confusiones y de mi parte agregué la reproducción de un documento que encontré en el Archivo que muestra la mensura de la propiedad sanmartiniana realizada por el agrimensor Julio Balloffet.
También quedó establecido el origen y propósito del edificio ocupado por el Museo de las Bóvedas, que fijaba una imagen entrañable, con declaratoria del sitio. En cuanto a la “casa de las bóvedas” original, la difundí mediante un dibujo que copiaba al del artista Rugendas, del que me ocupé en un artículo publicado en Los Andes y que reproduzco en mi libro “Arquitectura de Mendoza y otros estudios” p. 224, así como fotografías del edificio del museo. Como para completar los momentos significativos de esta historia, las rejas que habían pertenecido a la Escuela Patricias Mendocinas de la Ciudad de Mendoza fueron emplazadas como cierre del Museo de la Ciudad de San Martín.
La noticia de que se hará una prospección arqueológica en el sitio del retoño del olivo histórico con el deseo de encontrar restos de la casa original del Libertador me lleva a señalar estos antecedentes, a cien años de aquella confusión y que la sección de Los Andes actualiza en forma tan oportuna.
* Rosa Guaycochea. Ex docente universitaria.