Silvano Savoy ya no está entre nosotros. Partió hace muy poco tiempo cargando sus 93 años terrenos.
Silvano Savoy creyó que la ignorancia podía combatirse desde la escuela envolviéndola, vistiéndola de los valores básicos del trabajo, el respeto, el amor al otro. Las escuelas fueron naciendo una a una. Primero la nocturna primaria, luego la secundaria nocturna y vespertina después.
Silvano Savoy ya no está entre nosotros. Partió hace muy poco tiempo cargando sus 93 años terrenos.
Para los antiguos habitantes de Chacras de Coria, Silvano fue el mágico vecino comprometido con las necesidades básicas del pueblo, muchas resueltas en una unión vecinal impecablemente constituida sobre las bases de la solidaridad y de una conducción luchadora.
Alimentó siempre una gigantesca ilusión por la creación de escuelas en el lugar.
La existencia de mesas de juego fuerte alrededor de la plaza, provocaban en su espíritu una fobia incendiaria que solo podía aplacar configurando y organizando la creación de escuelas.
Creyó que la ignorancia podía combatirse desde la escuela envolviéndola, vistiéndola de los valores básicos del trabajo, el respeto, el amor al otro.
Las escuelas fueron naciendo una a una. Primero la nocturna primaria, luego la secundaria nocturna y vespertina después.
Creyó siempre en el poder docente democratizador y en el poder del deporte en las escuelas alejando a los jóvenes de la atracción de la droga.
Cada escuela que se abre, repetía, es una celda que se cierra.
Nos organizó para peticionar la instalación de necesidades básicas no satisfechas, como la instalación del gas, del agua corriente en lugares en que no había llegado y el reclamo permanente de las cloacas, logradas solo en algunos puntos.
Era carpintero y ebanista fino…Su presencia nos traía el aroma del roble, del cedro, del algarrobo. Su tiempo personal fuera del trabajo quedo comprometido con el empuje descomunal que dio a la unión vecinal predicando que “la unión hace la fuerza”.
Le debemos también el optimismo y la inquebrantable lucha que demandan los intereses colectivos del bien, cuando se ama el lugar donde se vive. Su perfil de hacedor invencible ha marcado una franja ancha generacional que aún vive y que es depositaria de un tesoro de esperanza humana en tiempos “revueltos” como los actuales.
* Onelia Cobos. Escritora.